El Festival de títeres Titirimundi cumple 30 ediciones

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El Festival Internacional de Teatro de Títeres de Segovia Titirimundi cumple 30 ediciones, después de haberse consolidado como “uno de los más reconocidos festivales de títeres y de mayor prestigio”, tal y como aseguran profesionales de diferentes países y público.

Y este año se celebrará desde el 11 hasta el 16 de mayo, en una edición marcada por el esfuerzo que ha supuesto llegar hasta aquí a pesar de la profunda crisis que ha tratado de cercenar la existencia del Festival en estos últimos años y que ha obligado a realizar una trigésima edición concentrada en su mayor parte en 4 días. Un momento en el que, paradójicamente, el festival goza del mayor número de espectadores de su historia y deja en Segovia un impacto económico 8 veces superior a la inversión total.

359 funciones se realizarán en esta edición, 283 de las cuales se representarán en Segovia capital, en cuyas plazas, calles, patios históricos, iglesias y teatros (30 espacios), se darán cita 31 compañías de 16 países.

Segovia es la ciudad de los títeres por excelencia, con cada vez más extensiones tanto en la provincia, patrocinada por los pueblos y la Diputación, como por el territorio nacional, llegando hasta Extremadura (Trujillo). Castilla y León (Arenas de San Pedro, Ávila, Burgos, León, Salamanca, Valladolid) y Madrid -así como una importante colaboración con los Festivales de Zamora y Barañáin (Navarra)- son espacios donde Titirimundi ofrecerá también su programación durante este periodo. La sierra madrileña y otros pueblos de la comunidad se unirán a la gran fiesta de Titirimundi, en la que este año volverá a participar el Corral de Comedias de Alcalá de Henares.

Un breve recorrido a lo largo de tres décadas de evolución del teatro de títeres

Este año Titirimundi se inaugurará con un espectáculo que reúne tres breves piezas que simbolizan la evolución del teatro de títeres durante estos últimos 30 años, y que también se podrán disfrutar por separado durante el Festival, en una gala conducida por el narrador gallego, dramaturgo, director y actor Quico Cadaval: Sand Animation, del húngaro Ferenc Cakó -uno de los grandes cineastas de animación en activo, Palma de Oro en Cannes en 1988 y Oso de Oro de Berlín en 1994-: un acto de creación en movimiento gracias a una innovadora e impactante técnica de animación con arena a través de la técnica de stop-motion; El Arca de Noé del inolvidable Entre diluvios, de la compañía salmantina La Chana, un espectáculo de gran sencillez escénica, fino sentido del humor, originalidad, inteligencia y un trabajo impecable de teatro de objetos y texto; y El trampolinista de Poemas visuales de Jordi Bertran, un hito en la historia contemporánea del teatro de títeres donde una simple T de gomaespuma en diez escasos minutos es capaz de arrebatarle al signo su naturaleza.

Cultivando la tradición y trabajando en la contemporaneidad

Sello indiscutible de calidad y distinción por su origen, continuidad, rigor en la selección de artistas y notoriedad (durante estos años 932 compañías de 52 países han mostrado su arte), Titirimundi 2016 se caracterizará por ese equilibrio que intenta proteger entre la muestra de lo más contemporáneo y los valores emergentes en el arte del teatro de títeres, sin perder ni olvidar la referencia a su origen popular. De ahí la multiplicidad artística que convierte a Titirimundi en una ventana abierta a las culturas del mundo a través del teatro de marionetas, capaz de ofrecer una programación completa y de gran riqueza que refleja el panorama actual en este ámbito.

La 30 edición de Titirimundi, destacará este año por dirigir su mirada hacia las artes de la marioneta en Rusia. Un país con potentes tradiciones que se han cultivado como en ningún otro lugar y con corrientes artísticas que, gracias al maestro Obraztsov, representan una de las mayores aportaciones a la historia del teatro de títeres contemporáneo. Sólo en San Petersburgo existen 25 teatros de marionetas ”“uno de ellos con 150 profesionales en plantilla- gestionados cada uno por una compañía diferente. Titirimundi pretende mirar a Rusia cada año ofreciendo propuestas de interés. Como la que exhibirá The House of Fanny Bell, un teatro de cámara especializado en teatro infantil y clásicos de la literatura, en plena combinación con las formas más contemporáneas, que mantiene el ambiente de casa del teatro y cuya filosofía se fundamenta en el desarrollo del niño para enseñarle a ser él mismo. En Titirimundi, bajo una acogedora carpa azul, ofrecerá Creando el mundo, el surgimiento de un mundo brillante hecho de papel con una segunda parte compuesta por un taller lúdico sobre la creación, en la que el espectador construye su propia historia de papel. Mirando a Rusia, también se disfrutará de la propuesta de Teatro TEHb, una de las primeras familias de teatro rusas, galardonada con los premios más importantes de su país. Una compañía que ha estado más veces en el Festival con su teatrito dentro de una furgoneta: una “ambulancia teatral” con espectáculos visuales de 13 minutos para 2 adultos o para 2 niños y 2 adultos. En esta ocasión, La Enciclopedia de los dragones, donde se recorrerá el mundo de las leyendas europeas y de sus monstruos y gracias a la cual se podrá disfrutar de la magia del teatro en estado puro.

Titirimundi, asimismo, volcará su mirada en las tradiciones de la Península Ibérica, una apuesta que también persigue repetir cada año y que en esta edición traerá a Os Bonecos de Santo Aleixo, una de las joyas del teatro europeo. Títeres tradicionales del Alentejo que sólo se pueden ver en pequeños teatros, con textos transmitidos oralmente y una música compuesta por cantigas interpretadas en vivo con guitarra portuguesa.

Más allá de nuestro continente, Taiwán, gracias a la Oficina Cultural de Taipei, estará representado en sus tradiciones por la compañía Chin Fei Feng, oficialmente patrimonio cultural inmaterial. Una compañía familiar de títeres tradicionales de Taiwán que desde 1920 se dedica a crear montajes que preservan la esencia del teatro tradicional y sus características, pero que también integra los aspectos modernos del teatro.

Desde el Marqués de Sade hasta la transgresión de los títeres de cachiporra

En su propósito de difundir el arte de la marioneta más allá del ámbito infantil, Titirimundi siempre muestra montajes exclusivamente para adultos. Este año, volverá la compañía brasileña Pigmalií£o Escultura Que Mexe, un laboratorio experimental que en la pasada edición se exhibió en el Festival con O quadro de uma familia y que ahora lo hará con una adaptación libre y fiel de Filosofía en el tocador, del Marqués de Sade. Con una técnica de manipulación poco conocida que permite ejecutar movimientos precisos y realistas sobre las marionetas, la obra está dirigida a adultos advertidos, y su contenido no es sino reflejo de la sociedad actual, cruenta y de una violencia despiadada. También para adultos, la compañía francesa La Pendue ofrecerá su último montaje, Tria Fata, en una fascinante composición teatral estructurada como una matrioska a través de un personaje que se enfrenta a la muerte.

La Pendue, que pretende romper los prejuicios que todavía prevalecen hacia la libertad de la marioneta, y que hace unos años representó una verdadera revolución en el teatro de títeres mundial al marcar un hito en la evolución del género de Polichinelle, traerá de nuevo aquel Poli dégaine, un montaje de títeres de guante divertido, transgresor y lleno de una imaginación desbordante para espectadores a partir de 6 años. Teatro del Drago, basada en la actividad profesional de una de las familias de arte italianas más antiguas, los Monticelli, que promueven espectáculos de títeres desde 1820, traerá a Titirimundi su más reciente creación: La parata di San Ganassa, un cautivador pasacalles con sabor antiguo, música popular, zancudos, lazzi y títeres de guante de tradición italiana que, en un homenaje a la Comedia del Arte, ofrecerá la irresistible fascinación de la fiesta teatral popular. No faltará a su cita el incondicional Rod Burnett, uno de los grandes maestros del títere de guante en el mundo, que volverá a deleitar con su Punch & Judy y a grabar en la memoria de los espectadores su popular repertorio. Espectáculos que componen también la identidad de Titirimundi y su objetivo de albergar siempre un espacio para mostrar el arte de teatro de títeres tradicional de cachiporra, sin que la perversión de los personajes centenarios pueda inducir a la violencia, y donde la parodia, la sátira, la burla, representan píldoras saludables y necesarias contra la hipocresía y el cinismo social.

El espíritu del circo de antaño bajo la inspiración de hoy

Como salido de un sueño en sepia, y bajo una cúpula de 11 metros de diámetro instalada en la Plaza de toros de San Lorenzo, la compañía francesa Bíªtes de foire recreará el espíritu romántico y soñador de la vieja caravana a través de Petit théí¢tre de gestes, un espectáculo que combina circo, teatro de objetos, juguetes mecánicos, danza y títeres, dentro de un universo de reducidas proporciones lleno de fantasía y sabor antiguo teñido de humor, sensibilidad y hasta a veces teatro del absurdo con pinceladas del cine mudo. También Sofie Krog Teater se adentrará en el mundo del circo, de las emociones y conflictos entre sus personajes a través de su último montaje, Circus Funestus, barnizado de ese universo pizarro y singular que define a la compañía danesa. Asimismo, Paz Tatay, al frente de Pelele Marionettes, apostará en la calle por una elegante puesta en escena salpicada de marionetas de hilo, donde los personajes desafiarán el equilibrio de las leyes físicas, pendientes de ese hilo que les mueve, con escenas del circo tradicional y música en directo. Tampoco faltará entre el público El Gran Carlini, la primera marioneta de hilos que hace magia, de la mano de Justo Thaus, un mago que se sabe todos los trucos y siempre lleva un as en la manga.

Montajes que también reúnen delicadeza, acción y humor

También en la calle, la compañía franco uruguaya La Malette se aventurará a buscar el amor perdido con Esperando a Margot, un montaje lleno de sensibilidad donde el alma del personaje se revelará poco a poco gracias a una combinación afinada entre el gesto, el mimo, objetos, imágenes y símbolos; El Retablo y Pablo Vergne sumergirán al espectador en una divertida versión de Don Quijote, en un año en el que se conmemora el 400 aniversario de la muerte del escritor, con actores-titiriteros, muñecos, figuras, sombras, objetos y juguetes reciclados y una dosis de buena locura metateatral. Los holandeses Electric Circus sorprenderán al paseante con sus animatronics dignos de haber sido creados por el doctor Frankenstein: Mono the Monkey, y su pequeña historia a través de la música de un órgano de cien años de antigüedad, y Headspace, un suspiro de fantasía único para un solo espectador: una cabeza gigante que se coloca como un gran casco y con el que se asistirá a un show íntimo, una combinación de teatro de títeres con mecánica y electrónica. Los catalanes Campi Qui Pugui traerán a Segovia el Manneken’s Piss, una instalación artística en un montaje sin palabras que juega con el delirio de la comedia y la inocencia. Y si Pirandello afirmaba que todo ser humano se coloca cada día una máscara para recitar la comedia de la vida, Rufino Clown y su Fausto Barile están dispuestos a jurar que además hay cien mil personajes dentro de nosotros. De hecho, un teatro entero. Más que abrir la boca, Fausto prefiere abrir su tripa para enseñarnos que en su interior efectivamente hay un teatro con público, palcos, luces”. Y cómo no, mientras tanto, Dominique Kerignard abrirá la más grande de las pequeñas carpas, sustituyendo leones y elefantes por pulgas amaestradas llenas de destreza con su particular Circo de las pulgas.

En interior, la compañía malagueña El Espejo Negro traerá al escenario su tercer montaje infantil, Óscar, el niño dormido, una delicada historia de superación, amor y amistad dedicada a todos los que han despertado de un coma y a los que están por despertar, un hecho poco común en el teatro que sin embargo entronca con trasnochados cuentos infantiles (en Blancanieves o La Bella durmiente: qué es sino su profundo sueño más que un estado de coma). Un viaje a lo más profundo de nuestro cerebro, a todos los mecanismos que hacen que esta impresionante máquina orgánica que tenemos dentro de nuestra cabeza sea la piedra angular de nuestra existencia.

Las propuestas más deliciosas para el público infantil de apenas 3 años

Titirimundi, con una programación que combina los montajes exclusivamente para adultos, y los espectáculos para público familiar y para niños, no olvida tampoco a los espectadores más pequeños. Este año traerá a los argentinos de Teatro de Ilusiones Animadas con un montaje que apela al lenguaje tradicional de títeres de guante latinoamericano, gracias a su Bruno Estampilla, un cartero de maravilla. Sobre la escena, Eugenia Manzanera y el músico Iovis Fernández tirarán del hilo de la memoria y del legado de la infancia, a través de canciones de cuna y retahílas, pequeñas palabras que abren la percepción poética primera, retahilando historias de un tiempo pasado, objetos que son cuentos y canciones con aromas de países mediterráneos. Los Duendes contarán historias con mucho cuidado, porque se les pueden escapar entre los niños; y por cuentos de lobos y de su revisión del personaje apostará una compañía que trabaja en la escena checa alternativa, Teatro Koňmo, que, a través de títeres tallados como perfectas miniaturas de madera, hará hablar al lobo de Caperucita Roja, harto ya de ser el malo del cuento, para revelar a los espectadores quién está detrás de todas esas habladurías y contar qué ocurrió de verdad.

Los viajes y la rueda de la vida

Dando la bienvenida y la despedida al Festival, el Carrusel d’Andrea, emblema de Titirimundi, volverá a girar su rueda de ensueño y a transportar a sus viajeros a través del universo imaginario de Julio Verne, quizá como metáfora del tiempo que no se detiene y de la vida que se renueva. También los más pequeños podrán viajar en el Festival a bordo de Animóviles, de Tramway-Fantaisie, gracias a unos vehículos ingeniosos de estética sorprendente -una colección animales fantásticos y personajes extravagantes- a propulsión parental, en un sugerente paseo sobre ruedas.

Actividades paralelas: talleres de construcción de títeres, Titiricole y exposiciones

Respecto a las sesiones escolares, 5 espectáculos y 25 sesiones, entre ellos El elefantito de La Canica y Viaje redondo de Teatro de Ocasión, facilitarán que más de 4.500 niños disfruten del Festival desde los colegios que visitan Titirimundi.

Nuevamente Titiricole, la propuesta para el público infantil que desde 1998 ofrece a los niños la oportunidad de realizar sus títeres en la escuela y representar sus obras en los mismos espacios que los titiriteros, volverá también a Titirimundi para desarrollar 12 piezas de teatro de títeres. Una oportunidad para conocer el Festival desde la infancia.

Pero en Titirimundi también se podrá experimentar con títeres, vehículo de juego, comunicación y aprendizaje, y en su vertiente didáctica ofrecerá 4 talleres dedicados a los niños. En la Plaza del Azoguejo, Gabriel Belloni, Miguel Ángel Molinero y El trastero de Lula mostrarán a los más pequeños cómo se crea un títere con elementos sencillos; y justo al lado, en Fernández Ladreda Tamanka Teatro creará un espectáculo-taller para toda la familia. Para profesionales, llegará la sexta edición del taller de talla de títeres, impartido por Chris Geris, uno de los miembros de la compañía Plansjet, que siempre deslumbra por la destreza y la sencillez de sus figuras.

Además, el Festival albergará en La Alhóndiga la exposición de Titiriteros de Binéfar que, bajo el título de “El juego y los títeres”, reúne gran parte de su colección de títeres, retablos y teatrillos de papel, procedentes del fondo “la Casa de los Títeres” de Abizanda (Huesca), con la intención de recuperar una tradición que ha acompañado a la humanidad a lo largo de la Historia. También se podrá visitar la exposición permanente del escultor y marionetista Paco Peralta, con casi 40 títeres que representan personajes del romancero popular, figuras de obras musicales, de la literatura clásica y la narrativa infantil.

Para los que tocan el cielo, para los que pretenden una mirada distinta y compartida, para los que viajan sin fronteras en su imaginación, para los que viven la magia del teatro, para aquellos que saben que el títere es un compañero de viaje, Titirimundi privilegia todo “un mundo arrastrado por la ilusión instantánea de la fantasía”.