Guiones para teatro de tí­teres: Sigue las pistas


La historia de hoy nos invita a dejar volar la imaginación, a soñar para aprender. Nos cuenta que, aunque a veces nos enfademos con ellos, los amigos, amigos son.
Recomendado a partir de 5 años.

Sigue las Pistas
Autora: Isabel Tapiador

(La escena está vací­a, entra un conejo ataviado de detective: gabardina con el cuello subido, sombrero por el que salen sus grandes orejas y una lupa en la mano)
Conejo.-
No te despistes
y sigue las pistas.
Sigue las pistas,
si no lo encuentras,
date la vuelta
y vuelve a empezar.
(Sale)
(Un muro se coloca en el centro de la escena y la divide en dos partes. Es una pared de la habitación de Federico, está un poco en diagonal para que podamos ver una ventana, en la habitación hay una cama. En la otra mitad de la escena, la luna queda suspendida en el cielo)
(En la habitación de Fede entra Pancho, su perro, que bosteza, se tumba en el suelo a los pies de la cama y se duerme. Inmediatamente entra Federico)
FEDE.-
-¡Pancho, Pancho, vamos a jugar! -¿Ya te has dormido? -¡Jo!
-¡La pelota roja!
(Coge la pelota y se la lanza a Pancho)
-¡Venga, Pancho!
(Pancho se despierta, bosteza y se duerme. Fede insiste)
-¡Anda, un ratito!
(Pancho aúlla como diciendo “qué sueño”, bufa y se duerme)
FEDE.-
-¡Pues si no quieres jugar conmigo, yo tampoco contigo!
(Se mete en la cama. Pancho le mira y aúlla lastimosamente)
FEDE.-
-¡Déjame!
PANCHO.-
-¡Guauuu!
FEDE.-
-¡Que me dejes, que me he enfadado!
(Pancho se tumba, tristón)
(Ambos duermen, se oyen unos aullidos, Pancho se despierta, se asoma a la ventana, se siguen oyendo los aullidos. Pancho aúlla también, salta por la ventana y desaparece. Entra Conejo, está al otro lado del muro)
CONEJO.-
Sigue las pistas,
sigue las huellas.
Si no estás alerta,
de nada te enteras.
(Espera a ver si se despierta Federico, nada. Conejo repite:)
Si no estás alerta,
de nada te enteras.
(Espera, nada. Se asoma por delante del muro de la habitación)
CONEJO.-
-¡Federico, despierta!
(Federico da un salto en la cama)
FEDERICO.-
-¿Qué pasa? -¿Te pasa algo, Pancho? -¿Pancho, dónde estás?
CONEJO.-
Sigue las pistas,
sigue las huellas.
No tengas miedo,
tu perro tiene pelo.
(Conejo desaparece)
FEDERICO.-
-¡Pues claro que tiene pelo! -¿Quién ha dicho eso? -¡Ayyy!
(Mira debajo de la cama)
-¿Quién eres? Aquí­ no hay nadie.
(Ve unas huellas en el suelo)
-¡Un momento! -¡Aquí­ hay huellas, huellas de perro!
(Fede sigue las huellas, que suben por la pared y llegan hasta el borde de la ventana)
FEDERICO.-
-¡Llegan hasta aquí­! -¿Se habrá caí­do por la ventana?
(Se asoma)
-¡Panchooo! No se ve nada, está muy oscuro.
(Se asoma otra vez, aparecen en el aire unas huellas de perro, enseguida desaparecen)
FEDERICO.-
-¡Qué ha sido eso!
(Se asoma otra vez, de nuevo las huellas)
-¡Huellas, huellas! -¡Panchoooo!
(Vemos al otro lado las orejas de Conejo)
CONEJO.-
Sigue las huellas,
no tengas miedo.
(Desaparece)
FEDERICO.-
-¡Otra vez esa voz! -¿Que siga las huellas? -¡Está bien, allá voy! -¡Allá voy Panchooo!
(Se encarama a la ventana y salta. En el momento del salto, la pared de la habitación gira y desaparece junto con la cama, ahora estamos al otro lado, vemos a Federico patuñeando en el aire)



FEDERICO.-
-¡Uay, uaayyyy! -¡Socorroooo!
(Aparecen las huellas de perro son muy grandes)
-¡Las huellas, tengo que seguir las huellas!
(Salta de huella en huella hasta desaparecer. Se asoma Conejo)
CONEJO.-
-¡Esto se pone emocionante!
(Desaparece y también la luna. Ahora unos cí­rculos de colores quedan suspendidos en el aire, estamos en algún mágico lugar. Asoma por la derecha Federico)
FEDERICO.-
-¿Dónde estaré?
(Avanza cauteloso, mirando aquí­ y allá)
(La Flor, el Coche rojo y la Caja que aparecen a continuación son formas planas y articuladas, y son enormes en comparación con Fede.)
FLOR.-
(Entra).
-¡Miaauuu! -¡Federiicoo! -¡Miaauuu!
(Sale)
FEDERICO.-
-¡Esto es muy raro!
COCHE ROJO.-
(Entra).
-¡Guau, guau! -¡Fede, Fede! -¡Guau, guau!
(Sale)
FEDERICO.-
-¡Aquí­ todos saben mi nombre! -¿Pancho, dónde estás?
(Entra una caja de cartón, con la tapa un poco abierta)
FEDE.-
-¿Pancho, estás ahí­?
(Intenta asomarse a la caja, pero ésta muge. Fede se cae del susto)
CAJA.-
-¡Muuu! -¡Federico! -¡Muuu!
FEDERICO.-
-¿Pero esto qué es?
(Entran Flor y Coche, y junto a la Caja giran alrededor de Fede, con sus respectivos sonidos)
-¿Qué queréis de mí­?
(Vemos las orejas de Conejo, Fede no las ve)
CONEJO.-
No tengas miedo,
sigue las pistas.
Tu perro tiene pelo.
(Desaparecen las orejas)
FEDERICO.-
-¡La voz! -¿Que siga las pistas? -¡Claro, ya lo tengo!
-¡Coche rojo!
(Se paran los tres)
-¡Tú que ladras como un perro, llévame con Pancho!
(Flor y Caja desaparecen. El coche rojo ladra y abre su puerta, Fede “entra” en el coche)
FEDERICO.-
-¡Cómo mola!
(Coche ladra, toca el claxon y salen de escena.
Recorren varias veces la escena, derrapando alguna que otra vez, hasta que Coche frena de golpe)
FEDERICO.-
-¿Ya hemos llegado?
COCHE.-
-¡Guau, guau!
(Pausa)
-¡Guau, guau!
(Se oye un “-¡Guau, guau!” de respuesta)
FEDERICO.-
-¡Pancho, Pancho!
(Entra Pancho, también es más grande que Fede, pero a éste no le importa)
PANCHO.-
-¡Guau, guau!
FEDERICO.-
-¡Pancho!
(Le abraza, Coche hace sonar su claxon y sale)
FEDRICO.-
-¡Cómo mola, eres grande como un caballo!
(Pancho le hace un gesto para que se suba encima de él)
-¡Claro, puedo montar encima de ti!
Me agarro a tu pelo para subir…-¡mi perro tiene pelo! -¡Je, je!
(Fede ya está a lomos de Pancho)
-¡Yupiiii!
PANCHO.-
-¡Guau, guau!
(De esta guisa, salen de escena al galope, los vemos pasar una vez más y de nuevo entran en escena, pero esta vez, volando)
FEDERICO.-
-¡Pancho, eres el mejor! -¡Qué alto volamos! -¡Cuidado!
(Casi chocan con un ave de pico rojo que aparece de repente. Tras el susto, juegan con ella dibujando formas en el aire)
(El ave se va y aparece una pelota roja voladora. Botan y rebotan con ella, están felices. De repente, la pelota se queda quieta hacia abajo como a cámara lenta)
FEDERICO.-
-¡Oh, oohhh!
PANCHO.-
-¡Guau, guau!
(Empiezan a zarandearse y caen hacia abajo, a cámara lenta. Dejamos de verles)
(Entra Conejo empujando la pared de la habitación de Federico, la deja en la misma posición que la primera vez. Desde abajo aparecen Fede en su cama y Pancho tumbado en el suelo, dormidos, como al principio)
CONEJO.-
Está amaneciendo
tenemos que volver.
-¿Estamos soñando,
o todo es al revés?
No lo sé, no lo sé, no lo sé.
(Se va, pausa, vemos las orejas de Conejo)
-¡Despierta!
(Se va)
(Fede da un salto en la cama, Pancho se despierta)
FEDERICO.-
-¿Qué pasa?
PANCHO.-
-¡Guaauu!
FEDERICO.-
-¡Pancho!
(Pancho, muy contento, se sube a la cama. Hace gestos como de estar volando)
FEDERICO.-
-¡Si, volábamos juntos! -¡Pancho, hemos soñado lo mismo!
PANCHO.-
-¡Auuuuu!
(Se abrazan)
FEDERICO.-
-¡Eres mi muy mejor amigo! -¡No nos enfadaremos más!
PANCHO.-
-¡Guau, guauuu!
(Quedan abrazados. Entra Conejo que empuja el muro fuera de escena, con él salen los personajes y la cama)
CONEJO.-
(Mientras empuja)
Esto está solucionado.
Está amaneciendo
y termina el cuento.
-¿Dónde estás? -¡Que llegamos tarde!
(Se oye un claxon y entra el coche rojo derrapando, frena y abre la puerta, Conejo “entra” en el coche, sus orejas sobresalen por arriba)
CONEJO.-
Hasta la próxima. Y recuerda:
Sigue las pistas
si no estás alerta
de nada te enteras.
(Coche toca el claxon y salen de escena)

FIN


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