Cinco cuentos hiperbreves, de Francisco Garzón Céspedes

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De Francisco Garzón Céspedes.

Una urraca es para el vuelo:

La urraca cojea, tiene un ala rota. Camina con esfuerzo sobre una alfombra abandonada en el parque. Intenta patearla, no puede, insiste en patearla, no puede, y de vez en cuando la picotea con furor. Camina en círculo. Camina y mira la alfombra hasta que la tela arrugada parece tensarse. Tal vez la urraca ha logrado alisarla. La urraca se detiene en el centro mismo de la alfombra: Dirige su vista al cielo mientras espera. (75 palabras)

La indagación:

El narrador oral reinventa por primera vez un cuento donde un hombre llora encima de una taza de café. Y el narrador se pregunta: “Cuando el hombre al beber café caliente llora sobre la taza, -¿lo hace porque el humo le irrita los ojos?; -¿lo hace para contemplarse, con mayor nitidez, al aclararlo?; -¿o lo hace con el inconfesado propósito de beberse las lágrimas?”. (64 palabras)

Como un predestinado:

La servilleta esconde lo escrito. Es dejada por el escritor con apariencia virgen. Cuando el siguiente comensal la usa, el texto no leído, cumpliendo feroz como un predestinado, se le graba en la boca, punta de la nariz y en ciertas zonas de las mejillas para que todos puedan degustarlo. (50 palabras)

Cuarteto de los del cine policíaco:

Cuando desembocaron en los sesenta tras ansiosa espera de suma tan rotunda, y percibieron que se acababa el tiempo de triunfar, la primera apareció desnucada a los pies de una larga escalera de caracol. La segunda más joven apareció electrocutada por un secador de pelo en contacto con el agua de la bañera. Entonces ella tuvo más miedo que nunca de ser la tercera en morir de las cuatro del cuarteto. Fue un segundo de demencia entre tanto aguardar y tanta previsión; un segundo en que no tuvo conciencia de que ella era la cuarta, la que sobreviviría a las otras, la solista de frustrada vocación. La tercera moriría ahogada en la piscina. Y ella fingiría un envenenamiento. Todo clásico, como la música de sus instrumentos de percusión. (128 palabras)

Trauma:

La pecera liberó los peces mudos y ahogó los sonoros. (10 palabras)


Esta edición especial ha sido realizada por CIINOE/COMOARTES S. L. (ciinoe@hotmail.com) en su Colección “Gaviotas de Azogue” / 209, Marzo de 2012, Madrid, España.
La edición ha sido realizada en relación a la convocatoria de la Segunda Edición del Concurso Internacional de Microficción “Garzón Céspedes” / Del Cuento Hiperbreve.
Estos cinco textos, antes en Microficción / Microtextos: 50 formas literarias, F. G. C, Los Cuadernos de las Gaviotas 17, Ediciones COMOARTES, Madrid, España, 2011.
Se autoriza la difusión sin fines comerciales por cualquier medio.

2 Respuestas a “Cinco cuentos hiperbreves, de Francisco Garzón Céspedes”

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