Marionetas de José Menchero y Raquel Bonillo

Marionetas de José Menchero y Raquel Bonillo

Tal es el caso de José Menchero, renombrado escenógrafo de Barcelona (Danat Dansa, Anónima Imperial) que presentó para la Fiesta del Libro de Barcelona, un conjunto escultural de marionetas gigantes en el MACBA (Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona).

Hablar de José Menchero es hablar de un artista leonés instalado desde hace años en Barcelona, pintor y premiado creador plástico (recibe en 1994 la medalla de plata al mérito en las Bellas Artes), y escenógrafo muy relacionado con el mundo de la danza, pues suyas son todas las escenografí­as del mí­tico Danat Dansa y actualmente de la prestigiosa compañí­a Anónima Imperial, ambas en Barcelona. Y aunque Menchero se ha prodigado en muchos otros campos del teatro, del arte y de la poesí­a, su fijación por las marionetas viene de lejos. Empezó concretamente a raí­z de su relación con Mariona Masgrau y a través de ella con el Teatro Malic, relación que con el pasar del tiempo se fue transformando en algo más que profesional. Prácticamente todas las escenografí­as de Mariona en sus últimos espectáculos fueron hechos por Menchero y con ella urdí­a todos los trucos y artilugios de los que tanto gustaba la titiritera catalana. En aquella simbiosis teatral ambos se alimentaron mútuamente el uno del otro, y Menchero aprendió sobretodo a gozar del espí­ritu libre y titiritero del que siempre hizo gala Mariona. Fue así­ conociendo los secretos artesanales del oficio y empezó a ver el teatro como un gran retablo en el que las marionetas unas veces hablaban y en otras bailaban como seres humanos, pues no otra cosa son en definitiva los actores.

Tras fallecer Mariona, su inclinación por el género le llevó a contactar con el Marionetí rium del Tibidabo, para quiénes construyó su antiguo retablo, y ahora el nuevo que la compañí­a está estrenando esos dí­as en el famoso Parque de Atracciones de Barcelona.

Pero esta inclinación por los hilos y los actores mecánicos le ha llevado a presentar, en esta última Fiesta del Libro que en Barcelona se celebra a finales de abril, un precioso conjunto instrumental de ocho músicos, cada uno con su propio instrumento, todos ellos increí­bles marionetas gigantes sostenidas por sofisticados mecanismos contrapesados que se mueven al son de un teclado cuyas teclas no corresponden a sonidos sino a cada uno de los distintos movimientos de los muñecos. Un alarde de ingenierí­a técnica titiritil de verdaderas marionetas cuyos mandos se mueven a distancia.

Raquel Bonillo moviendo las marionetas con el teclado.

Raquel Bonillo moviendo las marionetas con el teclado.

Éstos últimos trabajos de Menchero tienen de hecho una doble autorí­a, pues el diseño y los vestidos de los muñecos son obra de su mano derecha Raquel Bonillo, una joven y brillante escenógrafa y modista licenciada por el Instituto del Teatro de Barcelona. Puede decirse que el tándem Menchero-Bonillo constituye un poderoso motor creativo que se atreve a las más desorbitadas realizaciones escenográficas, ya sea para vestir una obra de teatro en la más pequeña sala alternativa de Barcelona, ya sea para diseñar y organizar visualmente la cabalgata entera de los Reyes Magos de la ciudad.

El conjunto instrumental de ocho marionetas constituye un auténtico bombón, un espectáculo de diez minutos de duración (que se va repitiendo durante el dí­a) en el que mientras Raquel Bonillo, disfrazada de hada pianista, pone notas cinéticas a las marionetas para que éstas cobren vida, una bailarina deambula entre los muñecos y el público, para romper el embobamiento general al que los espectadores han caí­do, atrapados por tan increí­ble cuadro. Entretanto, suena la música y una voz en of recita varios poemas de autores catalanes, los cuales, cuando actúen en Zaragoza por la Pilarica ”“tienen por lo visto ese bolo en ciernes”“, serán oriundos de las letras aragonesas.

Lo han titulado “Músics de Drap. Pessics Harmí²nics i Poemes Pesigolles”, cuya traducción literal serí­a: “Músicos de Trapo. Pellizcos Armónicos y Poemas Cosquillas”

Un espectáculo pensado sólo para un único fin de semana en la Feria del Libro y que, tras el éxito cosechado en el MACBA así­ como en su presentación durante la Fira de Lérida, parece condenado a moverse por toda la geografí­a española.