La Agenda y la crisis económica

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Para hablar con Propiedad –¡Propiedad, ven aquí!- debería aclarar a que me refiero cuando hablo de la Agenda.

La Agenda no es el lugar en el que uno anota la visita al dentista o al urólogo; más bien, es el sitio virtual en el que el responsable de una compañía o de un solista anota las funciones a realizar en fechas más o menos cercanas.

Vale, una Agenda.

Aunque pueda parecer cosa banal que una compañía de títeres -o una banda de música, ya que para el caso que nos ocupa, lo mismo es- anote en una web sus actuaciones, la cuestión es algo menos banal cuando algunos se resisten a hacerlo.

-¿Y eso por qué?, querrás saber.

Los detractores de la Agenda esgrimen al menos cuatro argumentos espurios:

* Si tengo pocas actuaciones, no quiero que la gente lo sepa.
* Si llevo Agenda, la competencia sabrá dónde actúo y enviará publicidad a dichos lugares y yo me quedaré sin trabajo.
* Estoy demasiado ocupado para cargarme con otra ocupación.
* No me sale de las narices.

Yo, como demócrata de toda la vida y parte de la otra, respeto esos argumentos, sobre todo el cuarto, pero añado un elemento no contemplado en ninguno de esos cuatro teoremas.

La crisis económica, compañero del metal.

No te engañes, compañero, si el público asiste a tus espectáculos no es porque seas muy bueno, sino porque gusta de los títeres. A veces, incluso a pesar de la existencia de bodrios infumables.

La Agenda virtual es un medio ideal para que el público encuentre espectáculos de títeres en su localidad o en otras cercanas.

Si el público asiste a las representaciones de títeres será una razón más para seguir programándolos a pesar de la crisis económica y, tal vez, en detrimento de otras disciplinas escénicas menos populares; pero en fin, que cada cual aguante su vela.

La Agenda del Grupo A, le beneficia a sí mismo y también al Grupo B, que si lleva Agenda, favorece a sus intereses más a los de A y los del C.
Así, A+B+C+D+E+F+Tú Mismo = Teatro de títeres y marionetas.

Vivir durante la Edad Media sólo benefició a la Inquisición. Vivir en la Edad Media Digital sólo favorece a quienes tienen oscuros intereses en el ámbito de las Artes Escénicas. Puede haberlos, y de hecho los hay.

Esto que digo no lo sé por infalibilidad divina, sino por la cantidad de horas que he pasado colgado al PMetrics, al tiempo que Bolorino y yo nos miramos por el ojo de la cerradura virtual, mientras los unos y los ceros pasan por nuestras neuronas.

Vivir fuera de la Edad Media Digital sólo podrá beneficiarte. Te lo dice un amigo.

3 Respuestas a “La Agenda y la crisis económica”

  1. Información Bitacoras.com…

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