El títere Científico

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Andaba yo el otro día perdido en mis consideraciones, como siempre. Revisando mis cosas, encontré una noticia. Una breve crónica sobre una investigación. Una más, dirá cualquiera. Sí, es una más. En parte no debería tomársela a la ligera, pues se aplica sobre niños. Pero lo que me detuvo fue que la herramienta para llevar adelante dicha investigación científica fuera, nada más y nada menos, el tan poco mensurable títere (en este caso, tres).

A ver, pongámonos en situación: investigadores de la Universidad de Granada han desarrollado un programa de intervención, dirigido a niños de 3 años, que permite prevenir el comportamiento antisocial cuando sean adultos ”¦ bueno, no juzgaremos aquí nada. Cada uno, frente al ordenador, sacará sus propias conclusiones.
Sigamos: el programa, denominado “Aprender a Convivir”, apunta a que los niños participantes interactuen más con sus iguales, que mejoren en factores como la ansiedad/depresión, disminuyan las quejas somáticas, la timidez, el aislamiento entre otros condimentos que acosan a los niños. El mismo dura tres meses, en los cuales se desarrollan actividades y se evalúa a los pequeños. Lo curioso, y aquí entramos en tema, es que los encargados de impartir las consignas, de colaborar, de transmitir las pautas son, señoras y señores ”¦. Tres títeres.

Y aquí ametrallo yo. Porque esto es muy curioso y llamativo. Estamos hablando de niños de tres años que son observados como potenciales adultos conflictivos. Afinemos: personas con problemas emocionales, cuyo desajuste deriva en comportamientos “anti sociales”. Estamos hablando de seres que se angustian, se entristecen, la pasan mal. Son observados; se determina las causas de su comportamiento errático; se proponen métodos, tácticas, estrategias para fomentar el cambio. Y el compañero elegido, el líder, el amigo que los acompañará en esa cruzada, es un títere. Buen dato.

Esto nos habla de la inmensidad de posibilidades del teatro de títeres. También nos habla de la nobleza de esos amigos que guardamos en valijas, bolsos, baúles, cajas. En el mundo puro del niño, libre de especulaciones, el títere es un amigo de fierro (así le decimos por estas latitudes al amigo leal) ”¦ es ese abrazo que definirá entre la alegría al vivir y la tristeza de ser.

2 Respuestas a “El títere Científico”

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Andaba yo el otro dí­a perdido en mis consideraciones, como siempre. Revisando mis cosas, encontré una noticia. Una breve crónica sobre una investigación. Una más, dirá cualquiera. Sí­, es una más. En parte no deberí­a ……

  2. Me ha interesado la experiencia que refieres. Me gustarí­a si pudieras enviar más datos sobre ese proyecto, porque no he podido ubicarlo por internet y la temática educativa y terapéutica con tí­teres me interesa sobremanera.
    Desde ya muy agradecido,

    Oscar, de Argentina