Bonitas impresiones del Festival Galicreques


Taller de talla en gomaespuma en Santiago de Compostela. Festival Galicreques. Foto José Bolorino.
Taller de talla en gomaespuma en Santiago de Compostela. Festival Galicreques. Foto José Bolorino.

Siempre he sido un enamorado de Santiago de Compostela (Galicia, España), ciudad que me gusta a pesar de la alta densidad religiosa que hay en sus calles, algo por otro lado curioso y siempre digno de ser observado. De hecho es una ciudad doble en el sentido de que durante el dí­a, se viste para ir a misa, y durante la noche, se lanza a la calle con indisimulada vocación orgiástica. Seguramente debe explicarse como un claro fenómeno de equilibrismo ecológico, para que la ciudad no se hunda en ninguna de sus tremendas potencialidades, ya sea hacia el cielo o hacia el infierno. Aunque bien pensado, creo que en esta dualidad quién gana siempre es la Iglesia.

La cuestión es que fui invitado por el Festival de Tí­teres Galicreques que organiza Jorge Rey y Carmen Domech Martí­nez, del grupo Cachirulo para participar en unas mesas redondas. Sólo estuve unos dí­as (del 6 al 9 de octubre de 2009) pero pude disfrutar de algunos espectáculos todos ellos muy interesantes, de compañí­as españolas y latinoamericanas.

El Espejo Negro

Los tres manipuladores de El Espejo Negro con el piojo Matí­as.
Los tres manipuladores de El Espejo Negro con el piojo Matí­as.

Fue un placer ver de nuevo a la conocida compañí­a malagueña El Espejo Negro, con un espectáculo para niños muy bien urdido y de una gracia infinita: “La vida de un piojo llamado Matí­as”, de Fernando Aramburu, con versión y dirección de Ángel Calvente. Los tres jóvenes manipuladores bordaron una faena de voces impecables y de mucha gracia en su actuación, pues estaban a la vista mientras moví­an los muñecos. Pensado para un público infantil o más bien familiar, no faltaban los deliciosos juegos de palabras y los sarcasmos y las truculentas situaciones a las que Angel Calvente, alma mater y director de la compañí­a, nos tiene acostumbrados en sus espectáculos. Hilarante ver a los piojos con sus problemas de supervivencia tan humanos y tan cercanos a nosotros, como en efecto suelen ser, pues viven a costa nuestra, al menos los especializados en cueros cabelludos y otras vellosidades humanas. Es impresionante como esta compañí­a ha desarrollado un estilo propio del que puede seguir siendo fiel a través de propuestas tan distintas entre ellas. Todo un lujo que el público disfrutó y agradeció al final con clamorosos aplausos.

La Hormiga

Tí­teres de Garabato, de La Hormiga.
Tí­teres de Garabato, de La Hormiga.

El miércoles lo dediqué a la compañí­a La Hormiga de Rosario, Argentina, que presentó dos espectáculos, uno para niños y otro para mayores. En ambos vi un juego muy estudiado de manipulación con muñecos de mesa que Cecilia Piazza y Diego Percik manipulaban con mucha maestrí­a. En “Garabato por un rato” La Hormiga desarrolla un lenguaje visual rico con muñecos de muchos colores y juegos de luces y sombras. El espectáculo, pensado para niños muy chicos (poní­a el programa a partir de 3 años), logró sus objetivos de entretener y tener al público siempre atento y entregado. “Tenue” era el espectáculo que presentaron por la tarde en el Teatro Principal de hermoso telón pintado. En esta obra, estructurada en esqueches que tení­an siempre una relación visual entre si, se busca la complicidad del público con pequeñas historias de amor, de seducción, de contrariedades”¦ Un trabajo muy hermoso y honesto, presentado con una técnica depurada y unas voces de mucha profesonalidad. La Hormiga se presentará en Barcelona los dí­as 23, 24 y 25 de octubre en el Teatro La Puntual. Una buena ocasión para que los barceloneses disfruten de dos espectáculos de muy buena factura.

Cachirulo.

Bailarina de Tí­pico Tópico de Cahirulo.
Bailarina de Tí­pico Tópico de Cahirulo.

El jueves al mediodí­a vi de Cachirulo “Tí­pico Tópico”, un espectáculo cómico-musical de varietés basado en el folclore andaluz. Hací­a muchos años que no veí­a a Jorge y a Carmen manipular sus muñecos y vi que estaban en forma, con una obra ágil, fresca y de mucho ritmo, abordando temas escabrosos y de rabiosa actualidad sin miedo alguno, como es el turismo, los grupos de visitantes (japoneses, creo) recorriendo Santiago para acabar en una de las playas de España dónde se toma el Sol, nuestro bien más preciado. Con músicas populares que de alguna manera eran ya parodia de si mismas, los diferentes números se van sucediendo con mucho ritmo y desparpajo. La gracia andaluza que Carmen sabí­a imprimir a sus muñecos más los chistosos y pasotiles comentarios del presentador al que Jorge poní­a voz, fueron sin duda los momentos más álgidos del espectáculo. El público disfrutó de lo lindo, batiendo palmas en muchas de las canciones y aplaudiendo al final con fuerza.

El Retrete de Dorian Gray.

El Retrete de Dorian Grey, imagen de Rua Aire.
El Retrete de Dorian Grey, imagen de Rua Aire.

Por la noche actuaba el grupo catalán “El Retrete de Dorian Gray”, para mi nuevo pues ni habí­a oí­do hablar de él ni habí­a visto ninguno de sus espectáculos. Fue una sorpresa total, pues el espectáculo, “Rúa Aire”, me maravilló a mi y a todos los que estábamos en el Teatro Principal. Con un artefacto a medio camino entre el primer submarino de Monturiol y una rara máquina de bucear por el Subconsciente, los dos manipuladores del Retrete, Ezra Moreno y Marcos Ptt Carballido, nos obsequiaron con un trabajo de exquisito virtuosismo hecho con globos y con sus únicas manos. Creo que el mayor logro de este espectáculo es la transformación constante de los muñecos nacidos de los globos, que primero son raras amebas recién surgidas de la nada, luego bichos raros que se acercan a las arañas y a otros animalitos, para acabar siendo figuras humanas que sin embargo cambian de forma, pierden una pierna, un pie, un brazo, o la misma cabeza, para ir mutando en un proceso sin fin. Los manipuladores, que parecen dos personajes salidos de un cuadro de Magritte, se acoplan a la perfección en esta atmósfera oní­rica de ensueño que llena el escenario y que da cobijo a las intrigantes metamorfosis de globos y personajes. Un verdadero alarde de ingenio y de preciosismo manipulador que entusiasmó al público y a mi.

Testosterona

Patricia de Lourenzo y Natalia Outeiro en Testosterona, de Chévere.
Patricia de Lourenzo y Natalia Outeiro en Testosterona, de Chévere.

Por la noche, acudí­ a la Sala La Nasa de Santiago, una Sala Alternativa regentada por la compañí­a Chévere y con la que habí­a colaborado en los tiempos del Malic, para ver su último espectáculo “Testosterona”, dirigido por Xesús Ron y protagonizado por Patricia de Lourenzo y Natalia Outeiro. Aún sin ser un espectáculo de tí­teres ”“no lo era en absoluto”“ sí­ puede decirse que el aspecto visual tení­a su importancia así­ como el elemento objetual, muy rico, lo que justifica que hable de él en este espacio de Titerenet. Pero la verdad es que la obra de Chévere me encantó, por lo inaudito de la propuesta y por tratarse de una inmersión sin tapujos ni recato alguno en uno de los temas más candentes de la actualidad: la indefinición de géneros y la reivindicación de soberaní­a en la elección del mismo. Ver a Patricia de Lourenzo y a Natalia Outeiro salir disfrazadas de hombres, mientras tocan una la baterí­a y la otra la guitarra eléctrica, hablando con un desparpajo de roqueros pasados de rosca, y presenciar como poco a poco se van transformando en lo que son, mujeres, las cuales reniegan de su condición y han decidido convertirse en hombres, es realmente una experiencia tan chocante como inaudita. Creo que aquí­ se violentan las convenciones con fórceps, abriendo sanos agujeros a la realidad, un verdadero alivio: aire fresco para respirar. Fue una alegrí­a verificar que mis amigos de La Nasa seguí­an al pie del cañón, con propuestas tan iconoclastas e insurgentes como siempre. Podrá verse este trabajo en Barcelona el dí­a 4 de noviembre, en la Sala Tantarantana. Un lujo de interpretación que espero no se lo pierdan los barceloneses.