El origen de los tí­teres contado por los mismos tí­teres


Orí­genes

En el origen de los tiempos, los Dioses que poblaban el Universo crearon, a través de la imaginación, los mundos y las estrellas que les daban luz. Crearon también a todas las criaturas que viví­an en ellos, pero asustados de ver cómo se multiplicaban, los Dioses se inventaron a la Muerte, para mantener los mundos habitables y en equilibrio.

Ocurrió un dí­a que, de escondidas de los Dioses, surgió una raza de criaturas, heroica como pocas, cuya principal caracterí­stica era el uso extraordinario que hací­an de la imaginación.

Tales seres, nuestros antepasados, se inventaban mundos nuevos y sabí­an como convertir las imágenes en realidad. Tení­an por ello una gran vitalidad y capacidad imaginativa.

Y es así­ como gracias a la imaginación y a base de burlas, descubrieron un dí­a- cómo vencer a la Muerte.

Sus risas llegaron a los Dioses y cuando se dieron cuenta de lo que habí­an hecho, se enfadaron mucho y decidieron castigarlos.

Les pusieron hilos, guantes y varillas, de modo que a partir de entonces sólo se podí­an mover a través de tales medios. Luego, una vez sujetos y maniatados,fueron llamados Tí­teres.

Los Dioses, perezosos como son y siempre han sido, se inventaron una raza de esclavos encargados de mover a los antiguos rebeldes con sus guantes, hilos y varillas. Los llamaron Titiriteros.

Fuí­mos así­ condenados a vivir en una cajas cuadradas llamadas Retablos, a merced del capricho y la voluntad de sus manipuladores, aquellos esclavos llamados Titiriteros, que tení­an una imaginación zero.

Al principio, sólo hací­an eso. Pero en seguida, aquella raza de esclavos, como la de los ratones, empezó a multiplicarse. Tanto se reprodujeron que al cabo se olvidaron de nosotros, los Tí­teres, para los que habí­an sido creados. Fueron llamados Humanos y su conjunto se denominó Humanidad. Ésta pobló el mundo y lo llenó de ciudades que eran los hormigueros dónde viví­an.

Los Humanos robaron nuestros mundos de fantasí­a, y con ellos inventaron las culturas y las civilizaciones, que hicieron esquemáticas y simples, con sus verdades absurdas y únicas, de modo que siempre estaban en guerra, al creer que unas eran más verdaderas que las otras.

Se olvidaron por completo de nosotros, convencidos de que eran libres y que podrí­an ser como los Dioses.

Pero a diferencia de nosotros, la Humanidad estaba sometida a la Muerte, motivo por el que morí­an como moscas, ya que todos los nacidos, un dí­a u otro, estaban condenados a morir.

Hartos de la situación, los Tí­teres decidimos salir de la Tierra y emigrar a otro planeta del Universo.

EL REGRESO
Al cabo de mucho tiempo, algunos Humanos sintieron la nostalgia de las épocas primigenias y decidieron volver a ser titiriteros. Pero ya no estaban los Tí­teres de Antaño, pues éstos se habí­an ido a otro planeta, de modo que tuvieron que construir unos muñecos para imitarlos, según les indicaba el recuerdo que tení­an de ellos.

Al principio no sabí­an como hacerlo, hasta que un dí­a alguien tuvo la feliz idea de descender a las profundidades de su ser y descubrir el recuerdo de uno de los viejos Tí­teres que se hallaba escondido en un repliegue de la memoria.

Aquel osado titiritero escuchó la voz del Tí­tere de Antaño, y quedó tan impresionado, que ya no pudo descansar hasta encontrar la manera de imitarla. Inventó así­ la lengí¼eta. A partir de entonces, el mismo espí­ritu del Tí­tere que habitaba en su interior lo fue guiando en sus andanzas titiriteras. Éste se puso por nombre Polichinela. Y feliz de regresar al Mundo, decidió que a partir de entonces se reproducirí­a él solito, poniendo huevos como una gallina que él mismo incubarí­a.

Desde aquel momento, todos los humanos que gustaban de la vida y de la libertad, tení­an que buscar en su interior a su propio Polichinela, para que les insuflara el viejo espí­ritu libertario de aquellos seres primigenios que un dí­a inventaron los mundos de la imaginación, y que habí­an decidido ser libres y soberanos.

(extraí­do de “El Doble y la Sombra” y de “Kalim y Kilam”, obras de Toni Rumbau)

3 Respuestas a “El origen de los tí­teres contado por los mismos tí­teres”

  1. Felicitaciones por esta web muy didactica y muy tecnica en materias del mundo de los titeres, me esta siendo muy practica en mis inicios al respecto………….. muchas gracias por vuestros valiosos aportes