Venezuela, los primeros tí­teres americanos


Venezuela

Reinaldo Mirabal de Tí­teres la Botija, nos enví­a este artí­culo escrito originalmente para la desaparecida revista “Teatrino”.

La Historia del Teatro de Tí­teres en Venezuela ha dado un vuelco total al comprobarse, documentos en mano, que en ese paí­s esta rama de las artes escénicas ya se realizaba para el año 1671, es decir, hace trescientos treinta y cinco años.

Aprovechamos para felicitar a La Botija por su décimo quinto aniversario.

Un trabajo realizado por Enrique Suárez, Coordinador de la Unidad de Teatro Infantil y Tí­teres de la Universidad Central de Venezuela, y Alba Chacón, ha servido para comprobar que la actividad del Teatro de Tí­teres en Venezuela data de muchos años atrás, 1671, para ser más exactos, de los que se habí­a creí­do hasta ahora. De esta forma, Venezuela se ubica como el paí­s precursor de este arte en América.

La Historia del Teatro de Tí­teres en Venezuela ha dado un vuelco total al comprobarse, documentos en mano, que en ese paí­s esta rama de las artes escénicas ya se realizaba para el año 1671, es decir, hace trescientos treinta y cinco años.

Quien así­ lo afirma es Enrique Suárez Director del Taller de Tí­teres y Coordinador de la Unidad de Teatro Infantil y Tí­teres de la Universidad Central de Venezuela, luego de haber realizado una serie de investigaciones, desde 1995 junto a Alba Chacón, para su trabajo de Tesis de Grado en la Escuela de Artes, mención Artes Escénicas, de UCV.

Ambos se dieron a la tarea de recabar y aglutinar información bibliográfica y documental en relación al teatro de tí­teres en Venezuela. Esta maratónica tarea los llevó a reseñar mas de nueve mil registros, entre autores únicos, colectivos y de contenido, sobre la materia.

Es bueno informar que a raí­z de esta investigación, toda persona interesada puede disponer cien por ciento de este material reseñado, pues en la actualidad es operado por la biblioteca principal de la Universidad Central de Venezuela, como un aporte para el desarrollo de este arte en Venezuela.

Hasta hace poco, se daba por sentado, que la fecha del nacimiento del teatro de tí­teres en Venezuela era 1885, por cuanto Juan José Churión así­ lo señalaba en su obra “El Teatro en Caracas”, 1924, al hablar de la presentación de “Fantoches”. Hugo Cerda G., titiritero y pedagogo chileno que trabajó en Venezuela a principios de la década del 60, se encargará de afirmarlo, basado en lo anterior, en su publicación “Antecedentes históricos del tí­tere Venezolano”. 1963.

Indica Suárez, que en materia histórica se han encontrado datos claves, como el señalado por Sigilio Gutiérez en “Autonomí­a y teatro en el Zulia del siglo XIX, realizado 1990, en donde se habla de presentaciones de tí­teres para el año 1840.

Por su parte, José Juan Arrom, en “Documentos relativos al teatro colonial de Venezuela, 1945, y Aquilez Nazoa en “Obras completas, 1893, reseñan por igual un documento del año 1788 que reposa en el Archivo Nacional de Venezuela, donde se refieren nombres, lugares, fechas, precios de las entradas, motivo y detalles de presentaciones de tí­teres.

“En comparación a similares de muchos paí­ses americanos, se trata de un documento claro preciso y rico en información que no da lugar a suposición alguna. Este hallazgo retrocede el origen histórico del teatro de tí­teres en Venezuela a un nuevo inicio con 97 años de diferencia (al inicialmente señalado)”.

Hasta aquí­, todo constituí­a, ya de por sí­, una noticia de suma importancia, sin embargo, ahondando en la investigación, Enrique Suarez y Alba Chacón pudieron constatar que la fecha mediante la cual se podrí­a hablar del inicio de la actividad titiritera en Venezuela databa de muchos años más atrás todaví­a.

Indica Suárez, que se encontraron con una publicación de Leonardo Asparren Jiménez, titulada “Documentos Históricos del teatro en Venezuela, realizada en 1997, en la que se cuenta de una prohibición general de la Iglesia de las actividades profanas, entre ellas las presentaciones de tí­teres, fechada en 1671. Este Documento localizado en Guanare estado Portuguesa, reposa en el Archivo Nacional de la Nación. Para descifrarlo, Asparren Jiménez hubo de trabajar junto cuatro paleógrafos pues los documentos eran ilegibles.

Es ésta, pues, una noticia que llena de orgullo y satisfacción a los artí­fices del Teatro de Tí­teres en Venezuela, pues se comprueba que Venezuela cuenta con una tradición en la materia que supera a la de muchos paí­ses tenidos hasta la fecha como precursores de este arte en América. Pero sobre todo, porque se cuenta con hombres y mujeres como Enrique Suárez y Alba Chacón, que han dedicado su tiempo a una actividad tan fundamental como es la investigación y recopilación de material Histórico y bibliográfico para beneficio de todo el universo titiritero venezolano y el publico general.

Reinaldo Mirabal