Festival de Teatre de Titelles de Sant Llorenç Savall

Fotografía de Jordi Regot

Nota de Jordi Regot
Hay un dicho que sugiere que la miel no está hecha para la boca del asno. Yo pienso que la cultura está en la mente de muy pocos políticos.

Durante 15 años una parejita ilusionada y bonita (más ella que él) dieron forma con su esfuerzo y voluntad, a un pequeño festival que apostó por la profesión, la calidad y el buen hacer de los titiriteros. Lo que se empezó a los 32/ 35 añitos de edad como una aventura llena de buenas
intenciones, se fue consolidando tras pequeños éxitos y algunos también pequeños atascos (pensemos que estamos hablando de un pequeño festival) como un certamen donde la profesión y el público llegaron a compartir entrañables momentos.

En un municipio de 2000 habitantes han pasado compañías de la más diversa índole. Recuerdo como durante los primeros años del festival la gente nos paraba por la calle para mostrarnos su asombro por todo lo que rodea a los títeres y las marionetas ( y hay que pensar que las propuestas que ha presentado el festival han sido todas de mediano y pequeño formato).

Prácticamente sin alojamientos nos vimos en la acertada situación de tener que solicitar ayuda a los vecinos para que estos acogiesen a las compañías: ¡un exitazo! Los actores y las actrices nos comentaban las excelencias de los desayunos que en alguna ocasión les dejaban preparados los anfitriones sin llegar a estar presentes debido a sus obligaciones laborales. En resumen, una total entrega y absoluta confianza.

Habilitamos naves industriales a modo de teatro, a entarimados desnudos les dimos la presencia de escenarios y todo con un presupuesto cero, pues la ingenua parejita, corriendo como posesos arriba y abajo, se hizo cargo de todo, poniendo a disposición del Festival focos, reguladores, sonido, cámaras negras, estructuras…
Para ahorrar un poquito más (catalanes tenían que ser) ellos mismos se dedicaban a distribuir los trípticos y carteles del Festival por casas y municipios cercanos (pensemos que hubo una época que internet no era lo que es). Imprimían las entradas por ellos diseñadas en su impresora doméstica y buscaban colaboradores con gran éxito pues quien podría resistirse a ver tal esfuerzo.

Fue entonces cuando apareció él. Movido por incomprensibles rencores, quiso que SU Ayuntamiento se hiciese cargo del Festival. Quiso que sus regidora y técnica de cultura controlasen todo el cotarro, pretendió sustraerle el manto de cariño con el que estaba arropado… y al transcurrir 1 año dijo “el Festival carece de interés” y con ello dio por zanjado el asunto, sin derecho a réplica lo dio por finalizado (sin ser consciente que los organizadores reales eran otros). Al retirarse se perdió la ayuda de la Generalitat y la Diputación de Barcelona y su Ayuntamiento se ahorraba 1.700€ que fue lo que le tocó aportar al balance definitivo de la última edición.

Este año celebramos 15 años, el municipio celebra su milenario machacando una exclusiva y única manifestación cultural que inscribía en sus programas de actos.
Sobre su decisión sobre el Festival jamás se dignó a comunicarlo personalmente ni a conceder ninguna entrevista.
Lo lamentamos por la desilusión que ha provocado en gran parte de amigos, comerciantes y vecinos del municipio. Nosotros seguimos con nuestra ilusión y esperamos poder celebrar una 16ª edición que seguro no será en Sant Llorenç Savall. El manto de cariño, y ahora la experiencia, los tenemos nosotros.

El evento se llamaba Festival de Teatre de Titelles de Sant Llorenç Savall.

Como anécdota sirva ésta: pues tal fue su implantación que en TV3, en un concurso los participantes tenian que adivinar el nombre de un pequeño municipio conocido por un importante Festival de Titelles.

http://festaval15.blogspot.com/

Fin de la nota.

Antes de dar paso a mis opiniones, quiero dejar claro que no tengo ningún tipo de relación con este festival, que no conozco a sus organizadores ni a sus fundadores, como me ha ocurrido con la gran mayoría de titiriteros y programaciones que, individualmente y desde la humildad de quien no tiene intereses el cotarro ni persigue oscuros fines, he defendido durante años desde esta tribuna, metiéndome, como suele decirse, en camisa de once varas y recibiendo por ello los merecidos palos que yo solo me he buscado.

Se le podrá achacar a la tan mentada crisis el cierre de festivales que se podrían considerar históricos y patrimonio cultural de poblaciones españolas, pero lo cierto es que son los propios titiriteros los principales responsables de lo que se nos viene encima.

Es vergonzoso que esos mismos titiriteros que expresan públicamente sus sentimientos por la desaparición de un compañero (algo loable y comprensible) o para exaltarse ante un anuncio del Carrefour, sean tan cobardes cuando se trata de defender a una programación o un festival, proyectos que al fin y al cabo generan riqueza y trabajo (por poco que sea y aunque no te contraten a ti) para la profesión. Y no lo digo sólo por este festival que cierra ahora. En Titerenet se han ido haciendo públicos los cierres de otras programaciones y nadie ha dicho ni pío (sé que lo habéis leído, no me vengáis con excusas), del mismo modo que todos os habéis escondido detrás de vuestro teatrillo a la hora de comprometeros públicamente con vuestra opinión cuando se os ha pedido.

Que no hay, ni puede haber unidad verdadera en un colectivo de artistas, dada la propia idiosincrasia egocéntrica e individualista del artista, es algo que tardé mucho en comprender y aceptar, pero da auténtica lástima cuando la representación formal del colectivo está a la altura del eslabón más débil de la cadena.

Una UNIMA inoperante, que sólo responde con presteza a los intereses mediocres de unos pocos y que pierde el tiempo en la pompa de lo inútil; y lo peor es que lo hace con la connivencia de sus socios, que se venden por posibilidades y migajas, y gracias al hastío aislante de los que huyen de tanta hipocresía, que cada día son más.

Que sí, que no pongo en duda que hay gestores muy malos y políticos sin sensibilidad hacia la cultura, pero estáis solos para defenderos de ellos, por propia elección, porque cuando se permanece aislado, se está para lo bueno y para lo malo también.

Os van a ir tirando abajo todos esos proyectos maravillosos, con la excusa de la crisis y mediante maniobras políticas, ante vuestra incapacidad para defenderlos ni promocionarlos más allá de la localidad, y de eso sois responsables vosotros, los titiriteros, no los políticos.

Insisto, escribo todo esto a santo de este último cierre, pero no estoy hablando del Festival de Teatre de Titelles de Sant Llorenç Savall, sino de los que se han cerrado antes y de los que van a caer próximamente.

Si seguimos por este camino, algo que me parece más que probable, el teatro de títeres va a sufrir un retroceso que os volverá a dejar en las cunetas trabajando por un mendrugo de pan y un vaso de vino, en el mejor de los casos.

Pero alegraros, porque España pasa a semifinales.


Publicado el Sábado 3 de julio de 2010

Etiquetas: