Sebastií  Vergés y Montserrat Albalate

Sebastií  Vergés y Montserrat Albalate con algunos tí­teres

Con la intención de complementar la magní­fica exposición temporal “Picasso Vs Rusiñol” dedicada a la relación entre estos dos pintores, y a modo de actividad complementaria para los niños, el Museo Picasso ha programado una obra emblemática de Rusiñol, “El titella prí²dig”, que fue estrenada en 1911 por actores en el Teatro Romea de Barcelona. Los encargados del proyecto son Titelles Vergés, un grupo clásico de Barcelona que este año cumple ni más ni menos que cien años.

Parece increí­ble que hoy en dí­a existan todaví­a grupos con esta antigí¼edad y que además mantengan un genuino interés por el género. Tal es el caso de Sebastií  Vergés, el actual titiritero perteneciente a una saga que se remonta a su abuelo Sebastií  Vergés i Prats (1900-1974) quién empezó a principios del siglo pasado, concretamente en 1910, con la companyia de Jaume Anglí¨s i Vilaplana. Trabajó también con Juli Pi i Olivella, afamado titiritero de la época, y pronto creó su propia compañí­a, con la que solí­a trabajar en cafés y casinos. La Guerra Civil parte la familia en trozos, pero los tí­teres resisten el embate y continúan en Barcelona durante la postguerra sus actuaciones, a cargo ahora de Sebastií  Vergés i Cadena junto con su tí­o Antoni Vergés i Prats, una pareja de gran virtuosismo manipulador.

Sebastií  Vergés i Martí­nez, actual titiritero de la saga familiar, aprendió de su padre, tí­o y abuelo el oficio, y hoy en dí­a mantiene, con plena dedicación a la compañí­a, el viejo repertorio de la misma, a la que añade nuevos tí­tulos y creaciones.

Interesante saber que el personaje protagonista de sus historias es Perico, también llamado Titella, siendo la pareja femenina Marieta (en ocasiones llamada Cristeta). Perico fue el personaje común de varias generaciones históricas de titiriteros, nombre poco considerado por los especialistas, que prefieren el de Titella porque se ajusta más a lo que se entiende por la tradición catalana. Consciente de ello, Sebastií  Vergés, para contentar a unos y seguir siendo fiel a su propia historia, lo llama Perico Titella.

Perico Titella

Perico Titella

He aquí­ algunos tí­tulos del repertorio tradicional de los Vergés: ‘L’invent del professor Ximplet’, ‘L’aniversari de la senyora Antí²nia’, ‘La Laia i l’avi Vicení§’, ‘Els pastorets, fum, fum, fum’, ‘Les vacances dels 3 porquets’, ‘La mí quina dels caramels’, ‘Ara ve Nadal!’, ‘El restaurant d’en Titella’, ‘Els pastorets de cartró’, ‘Els 3 porquets’, ‘La Castanyera’, ‘Contes de Nadal’, ‘El rei que tenia el nas vermell’, ‘El Nadal dels 3 porquets’, ‘La Caputxeta’, ‘El retorn dels putxinel-·lis d’en Rusiñol’, ‘Hansel i Gretel’, ‘Clí ssic’ , ‘Els Pastorets titelles’ i ‘La llegenda de Sant Jordi i el drac’, ‘El retorn dels putxinel.lis’, ‘El titella prí²dig’.

Ahora, junto con Montserrat Albalate, acaban de estrenar una versión con tí­teres de “El titella prí²dig”, conocida obra de Santiago Rosiñol escrita especialmente para tí­teres. Y la verdad es que les ha salido un espectáculo redondo. No es nada fácil poner en escena una obra para tí­teres con tanto texto, que responde a un humor fresco pero antiguo, con juegos de palabras y versificaciones en ripios muy de moda en la época del Modernismo catalán. Difí­cil porque bien sabido es como los tí­teres se resisten al diálogo teatral de escenario. Los Vergés lo resuelven con maestrí­a gracias al dominio que tienen del oficio, al ritmo de la acción, a una dicción y calidad de voces encomiable, y a pequeños añadidos de juegos tí­picos titiritescos para “pescar” la atención de los niños cuando el texto parece apretar demasiado.

Y lo hacen utilizando un retablo antiguo, con hermosa fachada de madera y un telón pintado a la vieja usanza, teatro que simplemente han rescatado de su propia colección de teatrillos de la familia. Las escenas de la obra se suceden a la manera clásica: con bajada de telón y cambio de decorado. Tanto los tí­teres (de la llamada “técnica catalana” tallados en madera y que pesan casi un quilo) como los decorados (verdaderos cuadros de época que son una gozada) son antiguos y es un placer saborear la frescura de un sainete que a pesar de sus años, guarda sus gracias llenas de picardí­a y desenfado, todo ello trufado de deliciosos y arcaicos dobles sentidos e indirectas.

Presentó la función con voz fuerte de jocoso y seductor profesional del escenario Jordi Jané, artí­fice por lo visto de esta recuperación, un personaje imprescindible en la historia del teatro catalán, especialmente en sus formas más heterodoxas y periféricas.

Dos últimas funciones en el Museo Picasso de Barcelona, los domingos 13 y 20 de junio, a las 12h. -¡No se lo pierdan!