
Pep Gómez. Foto Pere Virgil.
Palabra que viene del francés cocotte -gallina, ave, pajarita-, en lenguaje infantil y coloquial, pero que también significa señorita de vida alegre. Todo eso me lo contaba con profusión de detalles y gran conocimiento de causa el mismo Pep Gómez, charlando sobre su afición por el papel.
- Como todo en esta vida, mi afición por la papiroflexia vino por casualidad. Durante mi estancia en Mallorca entre los años 70 y 80, solíamos quedar con los amigos en el bar Bosch y adquirimos la costumbre de construir figuritas de papel mientras esperábamos. Recuerdo que una vez, entusiasmado por los logros, les dije: “en verdad en verdad os digo, que en el futuro viviré de hacer figuritas de papel”. Acerté. Aunque también es cierto que ya de niño, cuando pasaba horas en el bar La Pilarica con los viejos que jugaban a las cartas y al dominó, ya empecé a practicar con el papel. O sea que la cosa viene de lejos…
La cuestión es que cuando en Barcelona estudió del 80 al 82 en el Instituto del Teatro con Carbonell y Vallvé, ya tenía la cocotología bien incrustada en el cerebro. Allí conoció a Xavier Lafita y se integró en la compañía Teatre de Sac. En el año 86, presentaron un espectáculo llamado Papiroflexia Dinámica acompañados por el saxofonista Pep Pascual.
Decidió de inmediato hacerse socio de la Asociación de Papiroflexia y empezar a estudiar los tratados clásicos del género: Eric Kenneway con su “Complete Origami” y el maestro de los maestros, el japonés Akira Yoshizawa.

Pep Gómez en plena actuación
Recuerdo la exposición que hizo en el 92 de cuadros papirofléxicos en el Teatro Malic, dónde trabajó el papel a la vez con criterios estéticos y origámicos. Títulos como Una tragedia americana o El arte de fumar en pipa, ilustran su deseo de ir más allá del simple artificio de la figurita de papel.
El siguiente espectáculo fue Flèctics. Lo representaban Lafita y Pep. Posteriormente, tras la trágica muerte de Xavier Lafita en un accidente de moto, Pep reestructuró la compañía con Santi Arnal y Pepe Otal, como técnico. También en el 94 crea con Pepe Otal y Santi Arnal el espectáculo Pirata Barbanegra, una buena excusa para disfrazarse los tres de piratas y reproducir a un tamaño mayor un clásico teatrín de papel de la conocida casa inglesa Pollock, con los figurines y los mismos textos incorporados, aunque pasados por el filtro irónico de sus piratescas barbas… Flèctics triunfó en el Festival de Tolosa y fue solicitado por todo el mundo, y Gómez decide tomarse un respiro. En 1995 se retira del teatro para dedicarse durante varios años a la encuadernación. Pero cuando se lleva el teatro en la sangre, siempre se vuelve. Lo hace en compañía de Pepe Otal, con quién sintoniza profundamente.

Pep Gómez, Maestro Cocotólogo
En el Rinconcillo de Cristobica presentará esta última obra el sábado 17 de abril a las 20h. Pero además oficiará de “animador cocotólogo” en las colas durante el Festival, mientras el público espera para el siguiente espectáculo. Les aconsejo que no se lo pierdan. Bajo esta apariencia de humildad, encontrarán a uno de los titiriteros más interesantes y curiosos del país, insaciable investigador siempre abierto a lo nuevo y a lo extravagante. En Valderrubio, Granada, del 16 al 25 de abril.
Publicado el Miércoles 31 de marzo de 2010
Etiquetas: cocotología, origami, papiroflexia, Pep Gómez, Rinconcillo de Cristobica, títeres, Valderrubio



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