“Andar es parte de la naturaleza del titiritero. Recorrer caminos y dejar su impronta, es la entrega constante del hacedor de historias que, a través de sus manos, crea un mundo. Con el correr de los años, la travesía deja huellas, marcas, recuerdos y anécdotas. También un testimonio y una enseñanza.
El Museo Argentino del Títere y su fundadora, Sarah Bianchi, son la memoria viva de ese andar. Peregrinaje que debe ser recordado y revivido, para los que venimos atrás; pero, también, para el resto de la humanidad que valora nuestro arte milenario. Es por eso que llegó el momento de los homenajes …”
Con estas palabras comenzaba la glosa de invitación. Es que el pasado sábado 12 de diciembre se llevó adelante un homenaje. No cualquier homenaje: este fue para dos personas, dos Maestros titiriteros, que llevan bajo sus suelas cincuenta y dos años de andar, de oficio. Además, es un homenaje en vida; como deben ser los homenajes.
En la casa de los títeres argentinos, el Museo Argentino del Títere, nos dimos cita para rendir nuestro reconocimiento y agradecimiento al Maestro Tito Guzmán y a Luchita Flores.
Pero, desmenucemos. Dije que no era cualquier homenaje. Es que el encuentro fue el resultado de una tarea conjunta, de un grupo de colegas que, de una u otra forma, sintieron la necesidad de hacerlo. La excusa: el matrimonio chileno no conocía Buenos Aires. El Colectivo Pro Visita y homenaje a Tito Guzmán y Luchita Flores, que así se llamó al proyecto, se puso en marcha para que pudieran venir. Y fue fácil: con el simple hecho de mencionar al matrimonio, todas las puertas se abrieron. Así, Sarah Bianchi ofreció su casa, el museo, lugar de aglutinamiento y convocatoria para todos los titiriteros. Dos generaciones se encontraron, compartiendo una hermosa tarea. Sangre joven y experiencia grande. Todos juntos para demostrar que los homenajes, en nuestro oficio, no requieren parafernalia. Simplemente necesitan ganas.
Hubo una pequeña variete titiritera, con cuatro números. Un presentador muy raro. Y el broche de las representaciones: el matrimonio, junto a sus marionetas, deleitando a los presentes.
Se leyeron los saludos que llegaban desde la distancia. Y por último, el ritual: brindis con vino tinto.
Hacer camino … e invitar a que otros también lo transiten. Esa es la gloria de Don Tito Guzmán y Luchita Flores. Todos los que los hemos conocido, sabemos de qué se trata.
Cincuenta y dos años de andar; de alegría; de sonrisas; de magia. Una vida rica en experiencias, que regalan a manos llenas. Y cada vez que ofrecen sus manos, se ilumina todo con sus candelillas.
Etiquetas: candelilla, homenaje, museo argentino del títere, Sarah Bianchi, Tito Guzmán








Enlaces a esta entrada desde otros sitios
Bitacoras.comInformación Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: El Colectivo, Tito Guzmán, Luchita Flores y Sarah Bianchi en un brindis “Andar es parte de la naturaleza del titiritero. Recorrer caminos y dejar su impronta, es la entrega constante del hacedor de historias que, a través de …..
Resumen del 2009 titiritero[...] Villafañe Miguel Pino 50 años de Peneque Felicidades Jim Henson Entrega del Premio Galicreques Homenaje en Buenos Aires a los 50 años de oficio para Tito Guzmán y Luchita Flores Los Titiriteros de Binéfar, Premio Nacional de [...]
Comentarios
Fue impresionante y maravilloso ver a la juventud titiritera de Buenos Aires con todas sus ganas y su alegría participando de la fiesta, gracias a todos los que formaron el colectivo, al final los homenajeados fueron los titiriteros.