Actores y colegas, al finalizar la función de la compañía mexicana.

Actores y colegas, al finalizar la función de la compañía mexicana.

El jueves día 12 de noviembre llegué a Bilbao. Una ciudad que me ha acogido siempre con entrañable hospitalidad y que permite y facilita la comunicación, el encuentro y el reencuentro. A mi llegada no sabía hasta qué punto lo sería para mí. Un reencuentro sobre todo con las emociones, con la dedicación amorosa y con la pasión por el arte de los títeres.

Pertrechado con la mochila multimedia de titerenet y la maleta con la ropa habitada aún por los siete años que he pasado en Sant Cugat del Vallés, Barcelona, y recién mudada al armario de mi casa en Málaga, me acerco a mi objetivo, el Centro de Documentación del Arte de los Títeres de Bilbao.

Así comienza mi vuelta a titerenet, “por la puerta grande” del XXVIII Festival Internacional de Títeres de Bilbao. Y en el Centro, los dos primeros reencuentros: Concha de la Casa, la esforzada y valiente anfitriona que sigue luchando por la dignidad de esta -en ocasiones- poco valorada profesión que consiste en dar vida a una figura inanimada, e Irene Viñals compañera de Málaga a la que también hacía mucho tiempo que no veía.

Las dos terminaban de perfilar los últimos detalles del III Encuentro Internacional “Títeres en Femenino” que se ha desarrollado paralelamente al festival. Dentro de este foro, la visibilidad de las mujeres ha sido patente y ha dejado claro que los hombres no somos “más que ellas” en todas y cada una de las especialidades relacionadas con la creación, la técnica y la puesta en marcha de iniciativas en el mundo de la marioneta. Haremos una merecida crónica sobre el foro que se clausuró el domingo 15.

A partir de aquí los encuentros y reencuentros se sucedieron. En el foro y en las actuaciones del Festival. De Gorgorito a Tepito, con la vital Pepita Quintero y la comprometida María Teresa Ramírez, “las mujeres sabias” de Franco Vega, la memoria del maestro Tozer evocada por Teresa Travieso, etc…

La compañía inglesa “The winged cranes” me devolvió al riesgo del teatro contemporáneo de títeres y la entrega del V premio Mariona Masgrau a Pilar Ariza, me hizo recapacitar sobre la importancia que las maestras y maestros tienen a la hora de situar nuestro trabajo de investigadores o de renovadores del quehacer titiritero. Temáticas alejadas de mí, por mi prolongada estancia en “Los Lunnis” de TVE, volvieron a mi mente y a mis emociones como si nunca se hubieran ido.

En Twiter dimos la noticia del premio; el directo y la actualidad se reencontraban con titerenet de la mejor manera, dando el nombre de la merecida galardonada al mismo tiempo que se anunciaba durante el acto inaugural en la sala Bilbo-rock, el pasado sábado 14.

El domingo 15, en el foro, me encuentro con dos grandes profesionales y amigos, a los que no veía desde hace diez años, Carlos y Diana de la compañía Yeppha. Hicieron una visita relámpago para ver a la compañía mejicana La Cartelera. Con la propuesta de esta compañía me reencontré con el teatro “serio” para niños, un teatro con temática y comprometido, un teatro que durante mucho tiempo los titiriteros hemos venido anhelando y al que se van sumando textos desde todas partes del mundo.

El festival de este año es una muestra de la creación hecha por mujeres. El Centro de Documentación ha registrado ya a las primeras 100 mujeres. Aunque, como dicen ellas, “ somos muchas más”. Pero no nos adelantemos. Esta primera entrada es el pistoletazo de salida. En el tintero hay más. Iremos contándolo sin prisa pero sin pausa.

Zorionak, mujeres y hombres del Arte de los Títeres.

Etiquetas: ,