Miguel Pino, creador de Peneque. Fotografía de Antonio Pino

Miguel Pino, creador de Peneque. Fotografía de Antonio Pino

¿Por qué dedicarse al teatro de títeres?

Desde siempre me ha llamado la atención el mundo del teatro. En mi juventud participé en distintas obras, pero sobre todo lo que más me gustaba era la publicidad y los Títeres. Son un medio muy atractivo para ello, para el mundo infantil es una gran vía de comunicación.

Su creación principal cumple 50 años, ¿como nació Peneque?

Nació en la radio en 1959, en una emisora pirata que tenía en mi pueblo Villanueva de la Serena hacíamos un programa en el que los niños cantaban. Los programas que hacen hoy en la tele los hacia yo en la radio, por las ciudades y pueblos en directo junto con las marionetas que participaban en el programa.

Me di cuenta de la fuerza que tenían aquellos pequeños personajes, y decidí irme de gira por España sólo con mis muñecos Peneque al frente, mi mujer, una maleta llena de ilusión y sin una peseta.

¿Los inicios fueron duros?

Muy duros, no teníamos ni una peseta, vivíamos al día de pueblo en pueblo. Mi mala suerte fue no poder tener un buen coche, el que teníamos ni frenaba y estaba siempre en el taller estropeado, lo que ganábamos en los teatros lo gastábamos en las averías, en comer y dormir un desastre. Gracias a que me prestaron unas pesetas pude comprar uno nuevo y la cosa fue mejor.

¿Porqué Peque el valiente?

No sabría decirte, pero me vino a la cabeza ese nombre y rápidamente la frase que tantos niños han gritado generación tras generación, ¡Peneque dónde te metes! Me siento muy orgulloso de haber creado un personaje que ha repartido tanta felicidad y alegría.

¿Ya no actúa?

No, son mis hijos los que llevan la Compañía, a mis 86 años disfruto de la vida en mi Costa del Sol, y en la ciudad que elegí para vivir Málaga, hace 45 años. Pero la ilusión la tengo intacta.

¿Qué supone para usted Málaga?

Málaga me ha dado la vida, me siento de esta tierra. Cuando llegué hace 45 años encontré buenos amigos que me ayudaron mucho, les estaré siempre agradecido.

En la era de la tecnología que vivimos, ¿cómo puede subsistir el teatro de títeres?

A los niños se les da todo muy terminado, muy gráfico nosotros rompemos con lo contrario, Llega un pequeño teatro de ilusión con unas marionetas muy simples, y una bonita historia.

¿Tiene alguna anécdota?

Hace muchos años actué en Fortuna un pueblo de Murcia, le pedí al empresario que me cediera el Teatro y me lo dejó sin condiciones porque nadie asistía a las representaciones, ese día tocó el Gordo de la lotería de Navidad, y tuve que dar tres funciones con el asombro del empresario.

También me sucedió en un colegio de Málaga donde actuaba. Se disponían a vacunar a los niños, estos lloraban y lloraban hasta que llegaron mis muñecos, y sobre todo el doctor Perillas que le puso una vacuna a Peneque El Valiente, y de repente se acabaron los llantos, y los niños se pusieron a colaborar ellos solos descubriéndose el brazo para que pudieran ponerle la vacuna.

Extracto de entrevista realizada por Antonio Pino.

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