
Durante el ya extinto marzo, nos acercamos hasta la madrileña Sala Tribueñe para ver otro de los espectáculos de Teatralia relacionado con el mundo de los títeres. Vulgarcito se trata de una propuesta de la veterana compañía salmantina La Chana Teatro. Una historia de objetos, de un niño vulgar, en un mundo triste, donde en un castillo triste vive una princesa triste.
A los niños presentes -no demasiados, una vez más- no les pareció en absoluto triste. Porque aunque la obra empieza sin demasiado ritmo, consigue paulatinamente ir enganchando a los más enanos, a base de repeticiones de canciones y divertidos personajes.
Es una escenografía muy límpida. Ciertamente, se trata de teatro de objetos pero muy cercano al cuentacuentos; digamos que aliñado con objetos. El maestro de ceremonias emerge tras su singular altar de ceremonia teatral. Sin otra ayuda que él mismo y un puñado de objetos, nos va presentando a los personajes. Vulgarcito y su divertido y carraspeante abuelo; la princesa lánguida en su castillo; un par de peces, los reyes…
Para el público algo mayor de la edad recomendada (de 5 a 10 años), el montaje no resulta tan atractivo. Los objetos son bien manipulados y los cambios precisos, pero no termina de enganchar. Buen hallazgo, eso sí, el tratamiento del texto en verso en su mayor parte. De lo más divertido del conjunto.

Los objetos de Vulgarcito en acción.
Una historia que empieza triste y que acaba bien. Que muestra a un niño vulgar y corriente que consigue enamorar a una princesa. Todo transcurre entre objetos muy básicos: trozos de madera, figuras humanoides, arcos que son casas. El resultado, un cuento en verso, bien aderezado con objetos, que aunque tal vez sea más cuentacuentos que teatro, mantuvo bien atenta la mirada de los niños asistentes. Y eso, ciertamente, ya es bastante…
Publicado el Miércoles 1 de abril de 2009
Etiquetas: Teatralia



No he tenido aún la oportunidad de ver este espectáculo, pero me gustó mucho el trabajo de “Entre diluvios”, también de La Chana, pero para adultos.