48544_zyrano_dest_2En los últimos coletazos de esta edición de Teatralia, pudimos asistir a la aportación de la compañía vascuence Gorakada al festival de artes escénicas para infantes y jóvenes. La cita era en el Centro Cultural Pilar Miró de Villa de Vallecas. La historia, un clásico revisitado para el público infantil. Cyrano, siempre bienvenido. Y el resultado estuvo a buen nivel.

Hay temas que no pasan de moda. Lamentablemente, siguen incrustados en nuestras deficiencias sociales. Y uno de éstos es el del patito feo, que mezclado con el romanticismo y la poesía, nos lleva al narigudo Cyrano de Bergerac. La compañía vascuence Gorakada, que lleva luciendo títeres sobre los escenarios desde el año 87, nos trajo hasta la capital del reino su visión de la clásica obra en verso de Rostand. Esta vez sin verso. Pero con la misma fuerza de una historia que engancha.

El argumento, obviamente, es reducido a la mínima expresión en un buen ejercicio de síntesis narrativa. Se entiende bien y habla el lenguaje infantil. La historia empieza con brío y no decae, tiene sus momentos musicales, sus bellas alternacias con teatro de sombras y su tensión dramática. Y no falta nada de la esencia de la historia: la poesía en la sombra de Cyrano, la arrogancia de Christian, el amor ciego por lo bello, la crudeza de la guerra, el dolor de la fealdad enamorada…

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La escena final transcurre en sombras.

Ante un público no especialmente numeroso, que fue entrando en la historia progresivamente, Gorakada realizó una buena demostración de manipulación guantesca y registros vocales. Acertados gags, poco abuso del texto, personajes creíbles. Agradable de ver, en definitiva.

Como brillante aportación a la historia, el personaje de la luna (¿homenaje al auténtico Cyrano de Bergerac?). Gran detalle de alto valor poético y que encaja y engrasa perfectamente la historia. Allí y entonces lo aprendimos: sólo los personajes ciegamente enamorados pueden hablar con la luna…


Publicado el Miércoles 25 de marzo de 2009