Después de varios años en la ciber-Siberia (el mote geográfico no es mío), aquí estoy de vuelta. Y arranco con esta nota.
Resulta que me estaba rascando la cabeza, la cual produce constantemente ideas descabelladas porque soy pelado, cuando, de repente, recordé un programa de televisión que mereció de mi parte la calificación “muy bueno”. Aclaro que yo no doy “muy buenos” por ahí, como quién saluda a su vecino cuando sale a la calle. Pero este, que va, me tenía ahí esperándolo, una vez a la semana. Su media hora más un minuto, eran la mejor media hora más un minuto de mi semana.
Ustedes dirán “¿Pero de qué habla éste? … Será del canal porno, tal vez”. Bueno, no. No es porno. Mejor, para un titiritero como yo, claro.
Sin rodeos, terminando con la parte publicitaria de la nota, con ese “punch”, que no es el de Judy, el recuerdo del que les hablo es el de un programa creado, conducido y dirigido por títeres: “31 minutos” .
Todo podía pasar en aquella redacción de noticiero, en la que su conductor Tulio Triviñio se las veía de colores con un equipo de colaboradores un tanto disperso. Al final, el informativo siempre llegaba a un cierre; claro que no el esperado por su ordenado presentador.
Desde Tulio, pasando por los columnistas como Juan Carlos Bodoque, Tenninson Pelota, Policarpio Avedaño, – entre otros -, los asistentes de dirección, los trabajadores de la redacción o el Director General del Medio, todos eran Títeres. También lo eran los entrevistados.
Lo original de todo esto, lo realmente creativo, era que cualquier cosa podía ser títere. Y los personajes, su factura, no era de la más elaborada. Los muñecos eran bastante despojados. Sin embargo, cautivaban por su gracia y desenvoltura.
Como frutilla del postre, ya casi al final, el noticiario tenía un ranking musical con temas originales, también interpretados por títeres.
¿Por qué traigo a memoria este extinto programa?. Bueno, primero, porque el mismo tiene muchisimos seguidores aún hoy (en YouTube hay infinidad de videos). Segundo, porque se lo extraña. Y tercero, ahora que tanto se oyen las campanas del infierno económico, “31 minutos” muestra claramente que cuando creatividad y talento se juntan, no requieren mucho a Don Dinero; y, aún así, ser un buen producto para la televisión.
Creado por Aplaplac , “31 minutos” se transmitía una vez a la semana por la Televisión Nacional de Chile y se pasaba en los demás países de América latina por la señal de Nickelodeon .
Para que lo disfruten, les pego un enlace al ranking “Top, top, top” (chan, chanchan, chan)
y otro a una de las clásicas Notas Verdes de Juan Carlos Bodoque .
Publicado el Viernes 6 de febrero de 2009
Etiquetas: televisión, vídeo


