La melodía de Nokia, Francisco Tárrega y los derechos de autor

Versión para imprimir Versión para imprimir
Martes 8 de Julio de 2008 (Actualidad Varios) por José Bolorino.

Nokia tune

Vale, ¿qué tiene que ver esto con el teatro de títeres?

La melodía que usan los teléfonos móviles de la marca Nokia es un fragmento del Gran Vals de Francisco Tárrega (más información en la Wikipedia).

Hoy escucho una de esas noticias, que en verano no lo son tanto, en la que se contaba la siguiente historia: Nokia escogió esa melodía poco tiempo después de que prescribiesen los derechos de autor de la obra en cuestión. Decía la presentadora que ni D. Francisco (fallecido 100 años antes) ni sus familiares podían beneficiarse por el uso que Nokia hacía de la melodía (pobres), y que -añadía con cierto morbo- si Francisco Tárrega hubiese muerto un poco después, la familia se habría ingresado 8 céntimos por terminal móvil vendido, más de 1.000 millones, si no recuerdo mal.

Fotografía de Mr.Goro

Por desgracia, creo que esa es la concepción que predomina cuando pensamos en derechos de autor: Una fortuna para los herederos, por lo general gracias a una gran multinacional.

Pero los herederos no suelen ser los que manejan y mercadean con los derechos de autor. Para eso hay que estar muy preparado. Los herederos se llevan su parte, pero los que hacen el gran negocio son las entidades de gestión de derechos de autor y las grandes editoriales, productoras, o cualquier otra máquina de hacer dinero.

En este caso de Nokia y de la “noticia” tan tendenciosa (”pobres herederos, si el tatarabuelo hubiese aguantado un poco más”), quiero dar otro punto de vista.

¿No sería posible que Nokia escogiese esa melodía, además de por sus características, porque ya no había que pagar derechos de autor?
Si hubiera tenido que pagarlos, ¿no sería posible que hubiese escogido otras 13 notas de cualquier otra obra o melodía popular?

Yo lo veo así: Nokia ha conseguido que mucha gente conozca a Francisco Tárrega (un gran compositor e intérprete español) gracias a su melodía. Las grandes compañías son expertas en crear marca.

Me recuerda a cuando, en abril de 2006, Google homenajeó a Joan Miró en su logo.
Los herederos saltaron inmediatamente para pedir la retirada del homenaje, un dibujo de estilo “mironiano”.

¿Qué gana Google dándole publicidad mundial durante un día a Miró? ¿Qué gana Nokia con las 13 notas del vals en lugar de cualquier otra melodía? Vale, puede ser bueno para su imagen, de un modo marginal, pero el gran favor se lo hacen a esos grandes artistas desaparecidos, porque aunque algunos crean que hay personajes que no necesitan publicidad, estoy convencido de que en los Estados Unidos, por poner un ejemplo, una buena parte de los millones de usuarios de Google no tienen ni idea de quien era Joan Miró. Y seguirán sin saberlo gracias a sus herederos.

En muchos sitios de internet se cuenta el origen de la melodía de Nokia, porque es algo curioso y todo el mundo la conoce, y eso da la posibilidad de que jóvenes que aprenden en internet añadan a su cultura el nombre de Tárrega.

No seré yo quien defienda a las grandes compañías frente a los artistas, pero hay que ver las cosas con un poco de perspectiva.

Los derechos de autor son importantes. Compensar a los autores, también, pero lo que no me parece lógico es querer perpetuar un mercadeo con estos derechos para beneficio de unos pocos, en lugar de mantener viva la memoria y la obra de los autores.

Esto tiene que ver con la cultura y los derechos de autor, y por lo tanto con el teatro de títeres.
¿A ti qué te parece?


Deja tu comentario...


(requerido)

(requerido)

Más entradas en titerenet