Subir escalones

Si hay una dificultad destacable para titerenet, sin duda es la de conseguir “feedback”, la retroalimentación de las personas para las que trabajamos. Evidentemente esto es algo de lo que no podemos responsabilizar a nadie sino a nosotros mismos, algo que nos ha costado aprender.

Por fortuna, de vez en cuando, algún titiritero nos dedica algo de su tiempo para aconsejarnos, criticarnos o tal vez analizarnos, lo que nos da un punto de vista tan valioso como imprescindible.

Cuando además, ese tiempo dedicado viene de alguien a quien admiramos y respetamos por su trayectoria en el mundo del teatro de títeres, nos sentimos honrados.

En esta ocasión ha sido Toni Rumbau quien nos ha regalado su visión a través de su blog.

Esta entrada es una respuesta, a modo de conversación blogueril (que no borreguil), a la de Toni Rumbau.

Fotografía de ricoeurian

Para empezar, felicitaciones o reconocimientos aparte, creo su visión sobre titerenet resulta bastante atinada. Ha sabido localizar o intuir con facilidad (aparentemente al menos) los principales escollos a los que nos enfrentamos y el momento en que nos encontramos, con sólo un par de correos intercambiados.

Nuestra relación con los visitantes y usuarios de titerenet es, en cierto modo, bipolar: profesionales (festivales y compañías) por una parte y aficionados (público, educadores, padres) por otro. Ambas partes son necesarias para titerenet y para dar sentido a lo que hacemos.

Sólo los profesionales ya forman de por sí un conjunto bastante heterogéneo; no es lo mismo una pequeña compañía que un festival, o un titiritero solista que una gran compañía, como tampoco es igual el uso de las tecnologías que hacen distintos tipos de titiriteros o las instituciones.

La clave para comunicarse con todos es simple y complicada al mismo tiempo: ofrecerle a cada uno algo útil.

Para un aficionado, por ejemplo, puede ser útil conocer la programación de un festival, aprender cómo hacer determinado tipo de marioneta, encontrar un libro, o actividades educativas… en resumen encontrar la respuesta a una pregunta relacionada con los títeres: ¿Cómo hago un títere? ¿Qué actividades educativas se pueden desarrollar en la escuela? ¿Qué espectáculos podré ver en el festival de Bilbao, o en el de Alicante?

Todas estas respuestas, dentro de nuestras posibilidades, las ofrecemos de forma gratuita en titerenet, porque sabemos que es bueno hacerlo y porque nadie pagaría por acceder a esos contenidos (el orden de los factores no altera el producto).

Con los profesionales, la cuestión principal es ofrecerles una mayor difusión de su trabajo y un apoyo para rentabilizar el uso de internet, en un sentido muy amplio. La información de corte profesional también es importante, pero en proporción directa a su utilidad práctica, según nos enseña la experiencia.

Toni habla del peligro de morir de éxito: “…las empresas que nacen con unos presupuestos y unas intenciones determinadas, no siempre están preparadas para dar el salto y adaptarse al éxito de una afluencia masiva de datos, clientes y posibilidades”.

Nuestro caso es más “peligroso” aún si cabe, porque nacimos sin presupuesto y sin intenciones comerciales, a pesar de lo cual seguimos empeñados en no ser una actividad deficitaria, dependiente de subvenciones. Resulta evidente que ambas posiciones son excluyentes.

Esto ha hecho más difícil el momento del cambio, ese momento que siempre llega para un proyecto que crece y evoluciona y que deja fuera a los que no están preparados para subir el siguiente escalón, mucho más alto que los anteriores. Ese escalón, ese bache o cambio de nivel es el que marca la diferencia entre un sueño y la realidad.

En titerenet nos enfrentamos por primera vez a ese escalón hace aproximadamente un año, y el golpe fue tan duro que intenté vender el sitio. Por suerte no hubo ningún comprador bueno para titerenet (alguien interesado en el teatro de títeres, y no en la explotación comercial de la publicidad o en el valor técnico del sitio) y eso me hizo darme cuenta de su valor. Parece que pudiera haber una contradicción en esta última afirmación, pero si lo piensas un poco no es así.

De ese golpe salimos muy reforzados y con las ideas más claras, y desde entonces estamos trabajando para subir el escalón.

“…debería poder convertirse en un buscador de referencia respecto a todo lo relacionado con el mundo de los títeres. Lo que entraña no pocos riesgos, pues debe hilarse muy fino para saber lo que se ofrece a los clientes de pago y lo que se informa sobre los que no lo son.”

Aunque incompleto, a falta de algo mejor, titerenet es ya la referencia en internet sobre el teatro de títeres. Somos el sitio web que recibe un mayor número de consultas relacionadas con títeres a través de buscadores y el que más tráfico genera en torno al títere, varios órdenes de magnitud por encima de cualquier otro sitio relacionado. Al fin y al cabo, llevamos nueve años y medio aquí, y eso en internet es muchísimo tiempo. Sin embargo, entiendo que aún es un simple borrador de lo que comenta Toni, y es que de la intención al logro hay un largo trecho.

Por otra parte, siguiendo al hilo de lo que comentaba Toni Rumbau, tenemos claro que cobrar por la información no es nuestro modelo de negocio. En lo que a la información se refiere, nosotros cobramos por “trabajarla”, para que sea eficiente en la red, por difundirla y por conseguir atención para nuestros anunciantes y patrocinadores.
No obstante, el dilema es similar al que plantea Toni: ¿A quién le cobramos y a quién no? La respuesta, más o menos, es que paga quien mayor rendimiento obtiene con la difusión, o se cobra cuando hay un objetivo promocional evidente. Esto tiene muchos matices y es más complejo de lo que pueda parecer, así es que no entraré en detalles, tan sólo decir que quien paga es el que tiene más interés en tener un contenido destacado en la red, aquel que tiene más claro cómo funciona y cómo funcionará el intercambio de información en internet, quien invierte en su futuro profesional.

“Me imagino que ya existen muchos casos en la red de buscadoresbtemáticos y que han sido bien estudiados por Titerenet.”

Así es, pero lo cierto es que sus fórmulas no sirven para el teatro de títeres, al menos de momento. En general, el mundo del teatro está muy alejado de las nuevas corrientes sociales en internet, que precisamente sustentan ese tipo de sitios. El teatro está en internet, pero no lo entiende.

Parte de nuestro trabajo consiste en enseñar lo que se puede conseguir desde internet para el teatro de títeres, ya sea para vender actuaciones, para atraer público, para llegar en condiciones competitivas a una nueva generación o para mejorar nuestra comunicación; en definitiva, para abrir el nuevo vínculo con el público y los programadores de un futuro que se avecina a pasos agigantados, y que en realidad, ya está aquí.

Estamos abriendo un mercado incipiente, y aunque aprendemos mucho de otras experiencias en internet, lo cierto es que no nos pueden marcar el camino.

“…disponer de un espacio dónde todo cabe y en el que los contenidos se mezclan sin remilgos, o de un espacio con una línea determinada y un rigor en sus criterios de publicación.”

Aquí volvemos un poco a la dicotomía entre lo profesional y lo “amateur”. Mediante las categorías, mantenemos más o menos organizada la información en función de a quién va dirigida, aunque el tipo de contenidos que vamos publicando depende de algunas variables. Así ocurrió, por ejemplo, esta primavera, en la que estuvimos durante un mes básicamente a base de festivales. En cualquier caso hay otra cosa que tenemos clara: Tratándose de títeres, mientras a más gente lleguemos, mejor.

Por último, Toni nos regala una lista estupenda de lo que sería su “titerenet ideal”.

Algunos de los puntos de esa lista ya existen en realidad, aunque no sean muy evidentes o no exactamente como Toni Rumbau los imagina.
Otros son cosas que probamos en su momento y no funcionaron, aunque en un escenario diferente puede ser que nos las replanteemos de nuevo.
También hay ideas que nos encantará poner en marcha, pero que requieren unos recursos importantes, así que dependerán de nuestra capacidad de conseguir fondos y “subir el escalón”. Y por supuesto hay ideas interesantes que ya podríamos poner en marcha.

El análisis de Toni Rumbau pone en evidencia que necesitamos una mayor segmentación en el modo en que servimos los contenidos y que nos quedan muchas cosas por hacer.

Estamos en un momento de pensar a lo grande, sin olvidar la motivación que sirvió para crear titerenet, que sigue siendo tan válida o más que hace 9 años y medio. Estamos en el momento de poner toda la carne en el asador, de intercambiar conocimientos y experiencias con toda la gente del títere que sabe más que nosotros, de establecer metas. Estamos, en definitiva, en pleno hoyo, con un enorme escalón delante que ya hemos empezado a escalar.

Muchas gracias Toni. No sabíamos que los titiriteros tuviesen visión de Rayos-X.


Publicado el Martes 17 de junio de 2008