Belcebú y Cabecipelada

Su creador el titiritero Sergio Londoño Orozco, es el Primer Titiritero de Guante en Colombia, en la ciudad de Manizales que en el año de 1914 hace parte de “la Antioquia Grande”.

Con este texto estrenamos el Concurso de artículos sobre títeres. El plazo de admisión finaliza el 30 de este junio de 2008.

Artículo de Víctor Vesga

“Manuelucho Sepúlveda”
La Mera Astilla Remediana.
Primer personaje de títeres de guante en Colombia.
1914 – 1944
Manizales – Caldas.

“Manuelucho Sepúlveda” es el Primer Personaje de Títeres de Guante en Colombia y nace en Remedios, Antioquia y de allí proviene su predicado “la mera astilla remediana”. Su creador el titiritero Sergio Londoño Orozco, es el Primer Titiritero de Guante en Colombia, en la ciudad de Manizales que en el año de 1914 hace parte de “la Antioquia Grande”.

Sergio Londoño
Sergio, el titiritero, nace en Abejorral, Antioquia, y como todos los colombianos también es tocado por la guerra que no descansa desde que vimos la luz de los días, y participa en una de ellas: “La guerra de los mil días” inventada por el partido liberal y conservador, rojos y azules, para poder gobernar a un pueblo que creyó haber sido liberado por el guerrero Simón Bolívar.
Sergio llega a la ciudad de Manizales en 1910 y su principal actividad es la pintura, hoy primitivista; elabora los carteles para anunciar los espectáculos que llegan al Teatro Olimpia de la ciudad. También construye avisos para el comercio con la misma característica.

Función de Manuelucho

En la guerra y andanzas de juventud aprende a curar y a elaborar pócimas que vende en la plaza de mercado como ingreso para el sustento familiar.

Por los años de 1913-14 es visitada la ciudad por una compañía española o italiana, la Compañía de Juan Cassola, y se encuentra con éste innato titiritero que canta cambiando de voces mientras pinta y a quien Cassola invita a hacer parte de su tropa, Sergio quien tiene 16 hijos para la época, se niega a la propuesta pero opta por el trabajo con los muñecos y decide crear un personaje con nombre, apellido y predicado propios: MANUELUCHO SEPULVEDA, LA MERA ASTILLA REMEDIANA.

Como el ejercicio cotidiano para la manutención es la venta de pócimas en el mercado, es allí donde Sergio crea inicialmente a “Doña Chepa”, un muñeco ventrílocuo que asume el papel de promotor de sus productos e induce al público a la compra; éste muñeco si cambia de nombre en el transcurso de la historia, conserva su papel: El de presentador. Papel que más tarde asume para hacer la introducción de Manuelucho en las actuaciones frente a los públicos convocados.

Personajes Manuelucho
Nace el primer personaje de los títeres en Colombia acompañado de una tropa donde se encuentran: Matea y Toribio (sus padres adoptivos), Cunsia, su eterna enamorada, dueña de un zacatín donde elabora aguardiente de contrabando y posee una pequeña fortuna que alivia de tarde en cuando a Manuelucho, Don Mateo y Don Facundo dos personajes de origen español y padres de unas jovencitas criollas a las que Manuelucho enamora, Don Absalón un terrateniente avaro que presta dinero a interés, los padres Asmita y Mafafo tormento y alivio del personaje, María Natilla amiga de Cunsia, Matildita, los hermanos Tarugo, Matrorca López, Juaniquillo quien compite con Manuelucho y a quien éste último mata para quedarse con su mujer, Belcebú, Satanás, la Grupa Chumacera, Lucifer, la muerte, el diablo, la cabecipelada, espantos y fantasmas que hacen parte del elenco.

En ésta existencia histórica del personaje, Sergio crea 94 títeres, elementos escénicos, vestuario y utilerías para un relato en diez capítulos de la vida cotidiana en un pueblo cualquiera de la época donde se refleja la idiosincrasia antioqueña y esa manera de “ser vivo” en una sociedad donde quien sobrevive es el más fuerte o el más pillo y donde serlo crea cierta fama, nombre y comodidad, así socialmente sea una incomodidad para quienes conforman su entorno inmediato.

Cartel Manuelucho
El personaje Manuelucho se dice liberal, libertino, bebedor, mujeriego, coqueto, machista, conquistador, adulador, mientras su creador el titiritero Sergio, es todo lo contrario: responsable, serio, seguidor de costumbres tradicionales, conservador, respetuoso, caballero, religioso, de conducta moral intachable y su creación que es exactamente su opuesto, se nutre de la realidad social a la cual entre broma y broma pone en cuestión y establece dudas. Sergio en realidad mantiene buenos vínculos con la curía pues son ellos sus principales beneficiarios y siempre le contratan o permiten realizar sus actos escénicos en los centros educativos, seminarios y fiestas navideñas donde más de una vez realiza su “novenario” de funciones.
De su incipiente presentación en la plaza de mercado, su creación de teatrino individual y su puesta en escena de Manuelucho, tiene la ocurrencia de un teatrino más elaborado que conlleva dibujos realizados por él mismo y donde se destacan dos avisos; uno reza : “La crítica es fácil pero el Arte no” y el otro “Arte-Moralidad y Recreo”.

Su teatrino y sus títeres están elaborados en papel de bolsa donde viene el cemento que en la época es importado de Alemania. Algunos ojos son elaborados con vidrio y pintados por dentro para que brillen, 3 ó 4 muñecas traídas de España y cubiertas con una capa delgada de papel para ser transformadas, y en general todos pesan, pues los materiales son rudimentarios. También existen 14 marionetas en madera de 1.20 metros de altura de la compañía de Juan Cassola, intercambiadas, compradas o donadas.

La entrada a sus funciones oscila entre cinco y veinte centavos y depende del público convocado. Algunas veces la entrada tiene gabela, va acompañada de tinto (café para el adulto) y agua de panela con queso (bebida elaborada con la caña de azúcar para los niños).
Un cartel de 1918 ilustrado con un dragón rojo, tiene la siguiente leyenda:

Hoy Manuelucho. Manuelucho baja al infierno y saca el alma de Cuncita. El dragón se traga al Padre Asmita y lo vomita en las catacumbas. Manuelucho se alza la bata en unas elecciones y mata al Alcalde. La entrada vale cinco y lleve taburete.

Unos días antes del 17 de Agosto de 1.944, “Manuelucho Sepúlveda”, la mera astilla remediana, se marcha a lomo de mula en dos baúles, junto a otros de su zaga, y espera a su titiritero en cualquier vereda de Caldas con el propósito de realizar la siguiente representación. Función que no se da, pues a su creador, Dios le saca la mano y como títere queda allí tendido cual largo es. Así lo encontró el campesino que vino a llevarle para realizar la función prometida y que no fue posible por el encuentro con el mayor de los titiriteros.

El autor de este artículo es Víctor Vesga de Títeres Granito Cafecito.
Este artículo forma parte del concurso de artículos sobre títeres convocado por titerenet y está publicado bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 2.5 España.

Publicado el Jueves 5 de junio de 2008

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