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Hoy hacemos un salto en el orden de ‘La guía del titiritero’, para referirnos a los movimientos básicos que puede hacer un títere de guante y qué es lo que debe hacer el titiritero y la titiritera para conseguir dichos efectos.

Moviendo el guiñol.

El guiñol, a diferencia de la marioneta, no se mueve por medio de hilos, sino que se consigue –digámoslo así- introduciendo el titiritero su mano en un guante grande, tal y como se muestra en la Figura 1.
Hay varios métodos para colocar los dedos dentro del ‘guante’. El más popular es aquel que introduce el dedo índice en la cabeza del títere y el dedo corazón y el pulgar en las mangas, en las que están las manos del títere; ese método es el que puede verse en la Figura 1. El mejor método es aquel en el que te encuentres más cómodo.

Algunas de las cosas que una marioneta puede hacer no las puede hacer un títere de guante, aunque en general, ambos pueden realizar las mismas operaciones. Algunos títeres de guante tienen piernas, aunque la mayoría no las tienen. Al igual que la marioneta, con el guiñol se puede alcanzar gran maestría en su manipulación, siempre que se sigan unas normas básicas y se practique con asiduidad.

Para realizar su representación, el titiritero de guiñol tiene colgados en su teatrillo a los títeres en unos ganchos, de tal manera que el muñeco queda con la cabeza hacia abajo y la abertura del ‘guante’ hacia arriba, a disposición de una mejor y más rápida colocación por parte del artista.

1. El caminar del guiñol.

Lo normal es que el titiritero camine cuando el títere camina y a través del cuerpo del manipulador es como el muñeco adquiere la noción de vida.
De todas maneras, si el teatrillo es demasiado estrecho para que el titiritero pueda caminar –cosa bastante común-, lo habitual es realizar un movimiento, muy ligero, de arriba hacia abajo y producir con dicho gesto la sensación de caminar.
Si el títere tuviese piernas, se realiza un leve movimiento con la muñeca para conseguir que las piernas del muñeco vayan por delante del cuerpo.

2. Los movimientos de las manos.

Las manos se controlan por medio de los dedos que se introducen en los brazos del títere (Ver Figura 1). La manera más efectiva de controlar estos movimientos es practicar una y otra vez, a la vez que se comprueba todos los movimientos que pueden realizar las manos del títere; la variedad es inmensa.

3. Asentir con la cabeza e inclinarse en una reverencia.

Una leve inclinación hacia abajo del dedo que controla la cabeza del títere consigue que ésta se incline. Si se mueven los dedos lateralmente, se consigue que se agite la cabeza del muñeco.
Doblar la muñeca -la del titiritero, se entiende- es una manera efectiva de conseguir que el títere de arquee.
Un consejo importante, siempre se consiguen mejores movimientos con una mano relajada que con una mano tensa.

4. Volviéndose.

Haz que el títere camine en una dirección cualquiera y cuando está avanzando, alza levemente la mano y gírala en la dirección opuesta al sentido del caminar del muñeco.
El títere de guante puede girar en cualquier dirección y a cualquier velocidad.

5. Posición recostada.

Esta posición puede ser hacia adelante o hacia atrás, así que para conseguirlo, dobla la muñeca hacia adelante o hacia atrás hasta lograr que el títere dé un efecto de estar recostado o tumbado de frente.
Si doblas la muñeca hacia un lado, conseguirás que el muñeco descanse sobre un lado de su cuerpo.

6. Corriendo/Saltando/Bailando/Forcejeando.

El mismo método que utilices para hacer andar al títere, pero acelerado, es la manera correcta de conseguir que parezca que el guiñol corra.
Para conseguir que el títere salte sólo es necesario un rápido movimiento primero hacia arriba y luego hacia abajo, con una pequeña pausa antes de elevar la mano, que dará la sensación de que el títere coge impulso. Un guiñol puede saltar sobre obstáculos, de un sitio a otro, o sobre otro títere.
El efecto de bailar se consigue partiendo de caminar y dar la vuelta, pero a la vez que se sigue el ritmo y el aire de la música.
Los títeres –al igual que los humanos- pueden bailar solos o en compañía de otros.
Para conseguir el efecto de forcejeo, coja dos títeres –uno en cada mano- y practique los movimientos explicados para recostarse en el punto 5. De esta manera se puede conseguir un buen efecto de lucha.

7. Equitación.

Para poder conseguir un buen efecto de que el títere cabalga sobre un animal –pongamos como ejemplo, un caballo- lo más importante es el títere ‘caballo’ en sí. Este debe tener un agujero en el centro de su cuerpo por el que quepa de manera holgada el jinete. Así, el jinete se introduce por dicha abertura –con la cabeza hacia arriba- y aparece en escena mientras cabalga sobre su caballo –o sobre un burro, que para el caso viene a dar los mismos resultados-, y si se quiere conseguir que el títere descabalgue en escena, hay que practicar el movimiento de sacar el títere por el agujero, mientras se mantiene con la otra mano al caballo, que a su vez debe ocultar un poco la visión del truco del descabalgamiento del jinete.

8. Alzar y trasladar objetos.

Los dedos introducidos en los brazos del títere pueden hacer que el muñeco pueda coger objetos u otros títeres, los puedan sujetar y trasladar de un lado a otro.
Es preciso que en el momento de coger un objeto el títere se doble ligeramente hacia adelante, para crear una más completa sensación del esfuerzo y del movimiento necesarios para ello.
También es posible –y muy utilizado- que el títere entre en escena con el objeto ya cogido.

9. Algunas reflexiones.

Es más conveniente que casi todas las acciones explicadas hasta aquí sean realizadas por el títere, desde su comienzo, ya en escena, lo que dará mayor realismo a todo lo que sucede.
Sin embargo, mientras aprendes puedes realizar algunas de estas acciones fuera de la escena y entrar al títere después de realizarla. Es decir, si hay que coger un objeto y esto resulta complicado hacerlo al principio en la escena, puedes hacer que el títere entre en escena con el objeto ya sujetado; o si, por poner otro ejemplo, no tienes bien controlado el que el títere descabalgue de su caballo, sácalo de escena aún cabalgando, ‘bájalo’ del ‘caballo’ y éntralo en escena caminando.

La práctica es lo que te dará maestría en la utilización del títere de guante.

Se recomienda también que al manipular multipliques por dos los movimientos del títere, con alguna exageración, para lograr un natural y buen efecto. Es saludable, sin embargo, que dicha exageración no pase de ese multiplicación por dos, ya que es habitual en titiriteros aún noveles que dicha exageración sea tan exagerada –valga la redundancia- que elimine todo efecto de naturalidad.

También es importante que el manipulador esté siempre lo más relajado posible, para garantizar unos movimientos más flexibles.

Siguiendo de cerca estas indicaciones y con mucha práctica, cualquier persona puede convertirse en un maestro del fascinante arte de los títeres.

La guía del titiritero, primera parte.
La guía del titiritero, segunda parte.


Publicado el Miércoles 5 de marzo de 2008

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