Titerenet * Directorio de compañías * Titereblog * Mapa del sitio

Pifias periodísticas sobre títeres

Versión para imprimir Versión para imprimir

gandhi_070412_300.jpg

Me he ido encontrando varias pifias periodísticas en noticias relacionadas con los títeres, o no. La primera, esta que se titula Un cuento de niños sobre varillas con un formato sinfónico, de El Comercio. ¿Se trata acaso de una historia de unas varillas que recorren el mundo como miembros de una orquesta sinfónica? No, es el titular acerca de las actuaciones de Pedro y el Lobo, de Etcétera, en el Teatro Nacional Sucre, de Ecuador.

La segunda pifia, menos llamativa que la anterior, la encontramos en Informativos Telecinco: ‘Satyagraha, la ópera dedicada al pensador y político indio cuenta con marionetas gigantes, farolillos chinos y todo tipo de efectos pirotécnicos’. Pues nada, que se han despachado la ópera dedicada a la memoria del Mahatma Gandhi, diciendo que hay en ella marionetas gigantes -¿de uno o de diez metros?-, farolillos chinos -los mismos que puedes ver en La Verbena de la Paloma- y efectos pirotécnicos, de los que no nos aclaran si se realizan dentro o fuera del teatro.
Es cierto que luego describen más la producción, con música compuesta por Philip Glass, pero ya se sabe que sólo el 10% de los lectores pasan de las diez primeras líneas de una noticia…

La tercera y última -a partir de aquí decaen las lecturas al 5%- nos viene de La Nación, donde encontramos este titular y arranque de la noticia: ‘Las marionetas. La irresponsabilidad homicida la tienen quienes no salen en escena’. ¿Se trata de una crítica hacia aquellos titiriteros que se niegan a salir a escena, a aquellos que no quieren estrenar cosas nuevas porque andan felices con sus viejas producciones? No, se trata de lo de siempre, de jugar con el término marioneta para decir que no hay que manipular a este o al otro. Vamos, el manoseo acostumbrado de un término artístico por aquellos que de una manera u otra desprecian a los títeres y a las marionetas.

Bueno, aquí acaba, puesto que ahora ya sólo queda el 1% de lectores. Y a esos, ya les cuento yo lo que queda mientras nos tomamos una birra en la terraza de enfrente.


Deja tu comentario...


(requerido)

(requerido)

Más entradas en titerenet