<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: Fallece Pepe Otal</title>
	<atom:link href="http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/</link>
	<description>El mayor y primer portal sobre teatro de títeres y marionetas</description>
	<lastBuildDate>Thu, 09 Feb 2012 13:59:18 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
	<item>
		<title>Por: John Garth Wilkinson</title>
		<link>http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-397</link>
		<dc:creator>John Garth Wilkinson</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Oct 2007 10:54:35 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-397</guid>
		<description>No lo creo. Es inmortal, un dios de bolsillo, marinero que sigue navegando, dejando largas estelas...</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>No lo creo. Es inmortal, un dios de bolsillo, marinero que sigue navegando, dejando largas estelas&#8230;</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: kike karallo</title>
		<link>http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-311</link>
		<dc:creator>kike karallo</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Aug 2007 11:59:14 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-311</guid>
		<description>Pues ya se nos fue el Pepe, joder. Cosas de la vida, no? Cuando me enteré a través de otro maestro, Pep Banyo, la verdad es que me quedé como si algo dentro de mí, una etapa, o una parte de barcelona hubiera desaparecido. Pero me acordé en seguida de Alicia, y me dieron ganas de llamarla, pero no pude, pues una vez más perdí el teléfono cuando me lo dió ,la última vez que nos vimos en la Rambla. Quiero enviarle un beso desde aquí, desde Mallorca. Y a toda la gente que conoció a Pepe, a toda la gente que compartió momentos con él, su ironía, su sensibilidad, su sabiduría, su estética, su amor por el arte. Con él se va una forma de ser que será difícil de recuperar. 9 meses en su taller compartiendo ideas, proyectos, poemas, fiestas, tantas cosas... y creando, en mi caso, un nuevo mundo, mi mundo, que se lo debe todo al Pepe. Su taller era un punto de encuentro para muchos tipos de gente. Besos para todos y si alguien ve a Alicia que le de un beso de mi parte, ok? También Besos a Elena, Lithus, Toña... y, en fin, toda la gente que coincidimos en algún momento gracias a él.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Pues ya se nos fue el Pepe, joder. Cosas de la vida, no? Cuando me enteré a través de otro maestro, Pep Banyo, la verdad es que me quedé como si algo dentro de mí, una etapa, o una parte de barcelona hubiera desaparecido. Pero me acordé en seguida de Alicia, y me dieron ganas de llamarla, pero no pude, pues una vez más perdí el teléfono cuando me lo dió ,la última vez que nos vimos en la Rambla. Quiero enviarle un beso desde aquí, desde Mallorca. Y a toda la gente que conoció a Pepe, a toda la gente que compartió momentos con él, su ironía, su sensibilidad, su sabiduría, su estética, su amor por el arte. Con él se va una forma de ser que será difícil de recuperar. 9 meses en su taller compartiendo ideas, proyectos, poemas, fiestas, tantas cosas&#8230; y creando, en mi caso, un nuevo mundo, mi mundo, que se lo debe todo al Pepe. Su taller era un punto de encuentro para muchos tipos de gente. Besos para todos y si alguien ve a Alicia que le de un beso de mi parte, ok? También Besos a Elena, Lithus, Toña&#8230; y, en fin, toda la gente que coincidimos en algún momento gracias a él.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Lucía Nares, Pedro Nares y Mila Cubero</title>
		<link>http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-307</link>
		<dc:creator>Lucía Nares, Pedro Nares y Mila Cubero</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Aug 2007 19:36:27 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-307</guid>
		<description>Gracias Pepe por habernos permitido aprender junto a ti, por haber podido trabajar contigo y por contarnos entre tus amigos. Nunca te olvidaremos.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Gracias Pepe por habernos permitido aprender junto a ti, por haber podido trabajar contigo y por contarnos entre tus amigos. Nunca te olvidaremos.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: José Luis</title>
		<link>http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-306</link>
		<dc:creator>José Luis</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Aug 2007 18:09:25 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-306</guid>
		<description>Pepe Otal, maestro hasta el final. 
Pepe ha muerto, pero desde el Océano Acrático nos indica ahora el camino. El titiritero que supuso el renacimiento de su arte en los setenta, el hombre que ocupó una calle llena de grises. Nos dice ahora, ¡ocupad internet!
Me explico.
Desde Titerenet hemos clamado desde el desierto para que los titiriteros y las gentes del teatro utilicen la Red como un medio de comunicación y no sólo como publicidad. Tan sólo unos pocos nos han hecho caso. En los comentarios sólo hablábamos cuatro gatos. Y ya se sabe que los gatos no hablan, maullan.
Se publica en estas páginas la nota &lt;a href=&quot;http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comments&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;Fallece Pepe Otal&lt;/a&gt; y se produce el milagro: comentarios de gentes de los títeres, del teatro y de la música rinden con sus palabras un homenaje a este maestro de las marionetas. Comentarios que siguen en la página creada como &lt;a href=&quot;http://www.homenajeapepeotal.org/libro.php?pag=1&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;Homenaje a Pepe Otal&lt;/a&gt;. 
En los comentarios hay líneas de quien se ha quedado con la boca abierta y no sabe qué decir, hay frases para enmarcar, palabras casi oficiales y muchas, muchas, de los amigos de ese hombre amigo de las amistad.
Por eso digo que Pepe, desde el Océano Acrático, a bordo de su barco y después de mirar por su catalejo, nos indica el camino de los titiriteros del siglo XXI.
Puede parecer una paradoja que el hombre que se negaba a utilizar tarjetas de crédito haya obrado el milagro de que las gentes del teatro hablen en la Red sin red, que desnuden su alma y sus recuerdos antes miles de desconocidos.
Ese es el camino. ¿Para qué esconderse si internet nos desnuda de todas las maneras, cada día?. ¿Vamos a dejar internet para que campen a sus anchas los censores, las grandes empresas que siempre nos alumbran el camino a seguir, los ideólogos del siglo XIX o los defensores de una cultura que no les pertenece?
Así, puedo decir, que Pepe me sigue emocionando.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Pepe Otal, maestro hasta el final.<br />
Pepe ha muerto, pero desde el Océano Acrático nos indica ahora el camino. El titiritero que supuso el renacimiento de su arte en los setenta, el hombre que ocupó una calle llena de grises. Nos dice ahora, ¡ocupad internet!<br />
Me explico.<br />
Desde Titerenet hemos clamado desde el desierto para que los titiriteros y las gentes del teatro utilicen la Red como un medio de comunicación y no sólo como publicidad. Tan sólo unos pocos nos han hecho caso. En los comentarios sólo hablábamos cuatro gatos. Y ya se sabe que los gatos no hablan, maullan.<br />
Se publica en estas páginas la nota <a href="http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comments" rel="nofollow">Fallece Pepe Otal</a> y se produce el milagro: comentarios de gentes de los títeres, del teatro y de la música rinden con sus palabras un homenaje a este maestro de las marionetas. Comentarios que siguen en la página creada como <a href="http://www.homenajeapepeotal.org/libro.php?pag=1" rel="nofollow">Homenaje a Pepe Otal</a>.<br />
En los comentarios hay líneas de quien se ha quedado con la boca abierta y no sabe qué decir, hay frases para enmarcar, palabras casi oficiales y muchas, muchas, de los amigos de ese hombre amigo de las amistad.<br />
Por eso digo que Pepe, desde el Océano Acrático, a bordo de su barco y después de mirar por su catalejo, nos indica el camino de los titiriteros del siglo XXI.<br />
Puede parecer una paradoja que el hombre que se negaba a utilizar tarjetas de crédito haya obrado el milagro de que las gentes del teatro hablen en la Red sin red, que desnuden su alma y sus recuerdos antes miles de desconocidos.<br />
Ese es el camino. ¿Para qué esconderse si internet nos desnuda de todas las maneras, cada día?. ¿Vamos a dejar internet para que campen a sus anchas los censores, las grandes empresas que siempre nos alumbran el camino a seguir, los ideólogos del siglo XIX o los defensores de una cultura que no les pertenece?<br />
Así, puedo decir, que Pepe me sigue emocionando.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Carles Cañellas</title>
		<link>http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-305</link>
		<dc:creator>Carles Cañellas</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Aug 2007 15:13:34 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-305</guid>
		<description>Desde el fatídico día de la partida de Pepe, tengo problemas para dormir, porque en cuanto cierro los ojos vienen a mi mente a tropel, recuerdos de experiencias vividas con él en el Grupo-Taller de Marionetas, algunos de hace más de treinta años.

Encuentros con los grises:
Una tarde de verano de 1977, Pepe y yo fuimos a Las Ramblas a pasar un rato el sombrero. Montse debía ir al médico y se reuniría con nosotros a la vuelta. Nos plantamos en una orilla del paseo central, dando la espalda al desaparecido Sepu, cerca de la Portaferrissa. Atamos una cuerda entre dos plátanos a unos dos metros de altura y allí colgamos las marionetas: Filipo, el hindú, el malabarista, el esqueleto, etc. Pepe tocaba el saxofón o la flauta dulce, según cada número. Yo estaba encaramado sobre la tapa del baúl en el que llevábamos los muñecos y desde allí accionaba una a una las marionetas, como si fuera un puente de manipulación. En una de estas, por encima de las cabezas del público que teníamos reunido en semicírculo y sin dejar de mover el muñeco que animaba, veo bajar por el paseo central un coche blanco de la policía, de esos que llevaban una luz de emergencia de color azul en el techo y pintadas con grandes letras en los costados la palabra: POLICÍA. Este se detiene a nuestra altura y veo como empieza a bajar el cristal de la ventanilla trasera, por la que asoma el negro cañón de un rifle de balas de goma que apunta hacia nosotros. Supongo que en ese momento quedé paralizado por el asombro y eso advirtió al público que se giró mirando hacia su espalda y acto seguido arrancó a correr llevándose los niños en volandas. Entonces Pepe que había dejado de tocar pudo entender lo que me sucedía. Sonó un disparo y una de las marionetas colgadas salió lanzada hacia atrás sin llegar a descolgarse, por lo que a continuación volvió hacia los otros muñecos, bajo el efecto de un péndulo macabro. El segundo disparo dio en uno de los plátanos con lo que la bola de goma rebotó hacia nosotros. Oíamos las carcajadas que salían del coche. El tercer disparo pasó rozándonos, momento en el que Pepe me agarró por el pescuezo, haciéndome bajar del baúl donde ofrecía un blanco perfecto, refugiándonos tras el otro plátano que era de mayor grosor. Los dos con la espalda apoyada al tronco. Así permanecimos durante el tiempo en que les pareció divertido seguir practicando el tiro al blanco con nosotros y las marionetas. Él con el saxo entre sus manos y yo sin soltar la afortunada marioneta que se había librado de los tiros. Hasta que poco a poco se fueron yendo Rambla abajo, resonando aún en nuestros oídos los tiros y las carcajadas de esos tarados que se creían con derecho a todo.

Bastante tiempo después de este desagradable incidente, tras ser literalmente “expulsados” de Las Ramblas por los recién llegados vendedores de baratijas y artesanos de bisutería, que se quejaban de que les fastidiábamos el negocio,  nos encontrábamos un día Pepe y yo en la plaça del Pi, un oasis cercano, plantados frente a la iglesia, pasando el sombrero mientras los otros miembros del Grupo-Taller se habían tomado un breve descanso. Recuerdo que estábamos interpretando “El sueño de Pierrot”, Pepe con el saxo y yo con la marioneta. Igual que la vez anterior yo estaba encima del baúl, al que ya por aquellos tiempos habíamos añadido un soporte de madera de poco más de un metro de altura que nos servía para colocar una tela como fondo escénico. En mitad de la pieza veo entrar, por el fondo de la plaza a mi derecha, desde la calle del Cardenal Casañas, a un grupo de unos quince o veinte grises con los cascos en sus cabezas, con las viseras bajadas, las corazas en posición de ataque y las porras en ristre. Delante de ellos otro que debía ser su superior y que soplando un silbato les señala el objetivo con el brazo y el índice estirado hacia nosotros. Inmediatamente arrancan a correr y a grito pelado se abalanzan sobre el público al que sorprenden desprevenido. Unos arrollan a otros, ancianos, criaturas, todos reciben por la espalda, de modo que huyendo por el único lugar por el que podían, como si fuera una telaraña, se lían con los hilos de las marionetas que teníamos como siempre colgadas de una cuerda atada entre dos palos y situada detrás de nosotros. Tanto Pepe como yo nos quedamos donde estábamos. ¿Qué podíamos hacer? ¡Todo fue tan rápido! Los agresores, al llegar hasta nosotros, se aperciben de lo que acaban de hacer y de la situación real de aquella “manifestación”. El que iba a por mí, con el rostro desencajado, colorado como un tomate bien maduro y con la porra por encima de su cabeza, a punto para darnos, nos dice mientras hace esfuerzos para frenar el brazo trémulo y no soltarnos un porrazo en toda la cara: “¡¿Habéis visto lo que ha pasado por culpa vuestra?!” Otro toque de silbato se los lleva de allí dejando tras de si un paisaje desolador. ¡Allí donde hacía sólo unos instantes se respiraba poesía, calma y tranquilidad!
Aún atónitos y en parte incrédulos por no haber recibido, nos miramos y miramos el lío demencial que había a nuestro alrededor. Al día siguiente teníamos actuación y las marionetas -hechas de papel y madera- estaban destrozadas.
Antes de que pudiera con nosotros el desaliento, el público que habíamos tenido, va regresando. Algunos insisten en poner dinero en el sombrero. Otros, al enterarse que por la mañana teníamos actuación se ofrecen para ayudarnos a rehacer el material. Entre todos recogemos los restos y los cargamos en el carro que entonces usábamos para movernos por la ciudad con los instrumentos y demás (no era un automóvil no, era un carro de los de tiro). Así, una expedición de personas que de nada conocíamos, se vino hasta el taller de la Barceloneta y se estuvo hasta altas horas ayudándonos a reparar todos los daños, cola, papel, hilo, maderas y pintura. 
Al día siguiente hubo función.
Eran tiempos duros para trabajar en la calle y Pepe un veterano en esos combates...</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Desde el fatídico día de la partida de Pepe, tengo problemas para dormir, porque en cuanto cierro los ojos vienen a mi mente a tropel, recuerdos de experiencias vividas con él en el Grupo-Taller de Marionetas, algunos de hace más de treinta años.</p>
<p>Encuentros con los grises:<br />
Una tarde de verano de 1977, Pepe y yo fuimos a Las Ramblas a pasar un rato el sombrero. Montse debía ir al médico y se reuniría con nosotros a la vuelta. Nos plantamos en una orilla del paseo central, dando la espalda al desaparecido Sepu, cerca de la Portaferrissa. Atamos una cuerda entre dos plátanos a unos dos metros de altura y allí colgamos las marionetas: Filipo, el hindú, el malabarista, el esqueleto, etc. Pepe tocaba el saxofón o la flauta dulce, según cada número. Yo estaba encaramado sobre la tapa del baúl en el que llevábamos los muñecos y desde allí accionaba una a una las marionetas, como si fuera un puente de manipulación. En una de estas, por encima de las cabezas del público que teníamos reunido en semicírculo y sin dejar de mover el muñeco que animaba, veo bajar por el paseo central un coche blanco de la policía, de esos que llevaban una luz de emergencia de color azul en el techo y pintadas con grandes letras en los costados la palabra: POLICÍA. Este se detiene a nuestra altura y veo como empieza a bajar el cristal de la ventanilla trasera, por la que asoma el negro cañón de un rifle de balas de goma que apunta hacia nosotros. Supongo que en ese momento quedé paralizado por el asombro y eso advirtió al público que se giró mirando hacia su espalda y acto seguido arrancó a correr llevándose los niños en volandas. Entonces Pepe que había dejado de tocar pudo entender lo que me sucedía. Sonó un disparo y una de las marionetas colgadas salió lanzada hacia atrás sin llegar a descolgarse, por lo que a continuación volvió hacia los otros muñecos, bajo el efecto de un péndulo macabro. El segundo disparo dio en uno de los plátanos con lo que la bola de goma rebotó hacia nosotros. Oíamos las carcajadas que salían del coche. El tercer disparo pasó rozándonos, momento en el que Pepe me agarró por el pescuezo, haciéndome bajar del baúl donde ofrecía un blanco perfecto, refugiándonos tras el otro plátano que era de mayor grosor. Los dos con la espalda apoyada al tronco. Así permanecimos durante el tiempo en que les pareció divertido seguir practicando el tiro al blanco con nosotros y las marionetas. Él con el saxo entre sus manos y yo sin soltar la afortunada marioneta que se había librado de los tiros. Hasta que poco a poco se fueron yendo Rambla abajo, resonando aún en nuestros oídos los tiros y las carcajadas de esos tarados que se creían con derecho a todo.</p>
<p>Bastante tiempo después de este desagradable incidente, tras ser literalmente “expulsados” de Las Ramblas por los recién llegados vendedores de baratijas y artesanos de bisutería, que se quejaban de que les fastidiábamos el negocio,  nos encontrábamos un día Pepe y yo en la plaça del Pi, un oasis cercano, plantados frente a la iglesia, pasando el sombrero mientras los otros miembros del Grupo-Taller se habían tomado un breve descanso. Recuerdo que estábamos interpretando “El sueño de Pierrot”, Pepe con el saxo y yo con la marioneta. Igual que la vez anterior yo estaba encima del baúl, al que ya por aquellos tiempos habíamos añadido un soporte de madera de poco más de un metro de altura que nos servía para colocar una tela como fondo escénico. En mitad de la pieza veo entrar, por el fondo de la plaza a mi derecha, desde la calle del Cardenal Casañas, a un grupo de unos quince o veinte grises con los cascos en sus cabezas, con las viseras bajadas, las corazas en posición de ataque y las porras en ristre. Delante de ellos otro que debía ser su superior y que soplando un silbato les señala el objetivo con el brazo y el índice estirado hacia nosotros. Inmediatamente arrancan a correr y a grito pelado se abalanzan sobre el público al que sorprenden desprevenido. Unos arrollan a otros, ancianos, criaturas, todos reciben por la espalda, de modo que huyendo por el único lugar por el que podían, como si fuera una telaraña, se lían con los hilos de las marionetas que teníamos como siempre colgadas de una cuerda atada entre dos palos y situada detrás de nosotros. Tanto Pepe como yo nos quedamos donde estábamos. ¿Qué podíamos hacer? ¡Todo fue tan rápido! Los agresores, al llegar hasta nosotros, se aperciben de lo que acaban de hacer y de la situación real de aquella “manifestación”. El que iba a por mí, con el rostro desencajado, colorado como un tomate bien maduro y con la porra por encima de su cabeza, a punto para darnos, nos dice mientras hace esfuerzos para frenar el brazo trémulo y no soltarnos un porrazo en toda la cara: “¡¿Habéis visto lo que ha pasado por culpa vuestra?!” Otro toque de silbato se los lleva de allí dejando tras de si un paisaje desolador. ¡Allí donde hacía sólo unos instantes se respiraba poesía, calma y tranquilidad!<br />
Aún atónitos y en parte incrédulos por no haber recibido, nos miramos y miramos el lío demencial que había a nuestro alrededor. Al día siguiente teníamos actuación y las marionetas -hechas de papel y madera- estaban destrozadas.<br />
Antes de que pudiera con nosotros el desaliento, el público que habíamos tenido, va regresando. Algunos insisten en poner dinero en el sombrero. Otros, al enterarse que por la mañana teníamos actuación se ofrecen para ayudarnos a rehacer el material. Entre todos recogemos los restos y los cargamos en el carro que entonces usábamos para movernos por la ciudad con los instrumentos y demás (no era un automóvil no, era un carro de los de tiro). Así, una expedición de personas que de nada conocíamos, se vino hasta el taller de la Barceloneta y se estuvo hasta altas horas ayudándonos a reparar todos los daños, cola, papel, hilo, maderas y pintura.<br />
Al día siguiente hubo función.<br />
Eran tiempos duros para trabajar en la calle y Pepe un veterano en esos combates&#8230;</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Jordi Bertran</title>
		<link>http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-304</link>
		<dc:creator>Jordi Bertran</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Aug 2007 00:13:25 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-304</guid>
		<description>Zarpó la nave pirata, abordo su capitán. Manejando con decidida destreza su timón, se que llegará donde siempre soñó; al Paraiso de la  Libertat Absoluta.
Los que nos quedamos en puerto esperando seguir algún dia su estela, recordaremos mientrastanto los momentos compartidos y todo lo de el aprendido.
Que bueno ese pirata, anarco-titiritero, y que privilegiados los que lo conocimos quisimos o amamos. Si tubiera que escoger dos palabras para definirlo, usaria Libertat y Generosidad.
Gracias Pepe Otal, amigo del alma querido por todo lo que me distes, que fué mucho pero insuficiente para llenar el vacio que en mi dejas.
Hasta siempre, que los vientos te acompañen.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Zarpó la nave pirata, abordo su capitán. Manejando con decidida destreza su timón, se que llegará donde siempre soñó; al Paraiso de la  Libertat Absoluta.<br />
Los que nos quedamos en puerto esperando seguir algún dia su estela, recordaremos mientrastanto los momentos compartidos y todo lo de el aprendido.<br />
Que bueno ese pirata, anarco-titiritero, y que privilegiados los que lo conocimos quisimos o amamos. Si tubiera que escoger dos palabras para definirlo, usaria Libertat y Generosidad.<br />
Gracias Pepe Otal, amigo del alma querido por todo lo que me distes, que fué mucho pero insuficiente para llenar el vacio que en mi dejas.<br />
Hasta siempre, que los vientos te acompañen.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Josep Ventura ( Sylvestre )</title>
		<link>http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-303</link>
		<dc:creator>Josep Ventura ( Sylvestre )</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Aug 2007 15:13:11 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-303</guid>
		<description>Pepe Otal fué una figura definitiva del renacimiento cultural de la Barcelona post-franquista, un referente que nos indicó el camino a seguir a muchos jovenes despistados, el primer okupa conocido en aquellos tiempos limitados, formidable inventor del Grupo Taller de Marionetas y guia de muchos en los caminos iniciaticos del mundo del espectáculo
Siempre te recordaré con cariño

Hasta pronto maestro.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Pepe Otal fué una figura definitiva del renacimiento cultural de la Barcelona post-franquista, un referente que nos indicó el camino a seguir a muchos jovenes despistados, el primer okupa conocido en aquellos tiempos limitados, formidable inventor del Grupo Taller de Marionetas y guia de muchos en los caminos iniciaticos del mundo del espectáculo<br />
Siempre te recordaré con cariño</p>
<p>Hasta pronto maestro.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Víctor Torre</title>
		<link>http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-302</link>
		<dc:creator>Víctor Torre</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Aug 2007 11:22:05 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-302</guid>
		<description>&lt;p&gt;He estado unos días de viaje y al regresar me he encontrado con la noticia del fallecimiento de Pepe Otal.&lt;br /&gt;
Quiero enviar a sus allegados en nombre  de todos/as los/as socios/as de Unima Federación España nuestro más sentido pésame.&lt;br /&gt;
La labor que hacía en su taller de marionetas de  Barcelona para la  formación de jóvenes titiriteros/as siempre me pareció formidable.&lt;br /&gt;
Víctor Torre &lt;br /&gt;
Presidente de UNIMA España
&lt;/p&gt;
</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>He estado unos días de viaje y al regresar me he encontrado con la noticia del fallecimiento de Pepe Otal.<br />
Quiero enviar a sus allegados en nombre  de todos/as los/as socios/as de Unima Federación España nuestro más sentido pésame.<br />
La labor que hacía en su taller de marionetas de  Barcelona para la  formación de jóvenes titiriteros/as siempre me pareció formidable.<br />
Víctor Torre <br />
Presidente de UNIMA España</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Domenec Gonzalez de la Rubia</title>
		<link>http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-301</link>
		<dc:creator>Domenec Gonzalez de la Rubia</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Jul 2007 19:12:12 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-301</guid>
		<description>He sentit molt la mort d´ en Pepe. Havian coincidit moltes vegades i havian fet plans per portar a escena una versio amb titelles del ballet Parade d´Erik Satie i d´una obra meva, la Satieniana Gracienca. Malhauradament no podrem comptar amb ell. Guardo els seus dibuixos i croquis pero per desgracia mai portarem a la practica el projecte. En Pepe era una persona bona, entranyable, positiva. A mes d´ artista culte i polifacetic era un entusiasta del mon del teatre, de les titelles, de la musica i sobretot un veritable amic dels amics. Els seus amics mai l´oblidarem!. En nom meu i en el dels companys del Ensemble DIAPASON (el Pedro, la Merce, Helena, Irene) desitjem que descansi rodellats del seu particular mon creatiu en el mes enlla!
Domenec Gonzalez de la Rubia
Compositor
President de l´Associacio Catalana de Compositors</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>He sentit molt la mort d´ en Pepe. Havian coincidit moltes vegades i havian fet plans per portar a escena una versio amb titelles del ballet Parade d´Erik Satie i d´una obra meva, la Satieniana Gracienca. Malhauradament no podrem comptar amb ell. Guardo els seus dibuixos i croquis pero per desgracia mai portarem a la practica el projecte. En Pepe era una persona bona, entranyable, positiva. A mes d´ artista culte i polifacetic era un entusiasta del mon del teatre, de les titelles, de la musica i sobretot un veritable amic dels amics. Els seus amics mai l´oblidarem!. En nom meu i en el dels companys del Ensemble DIAPASON (el Pedro, la Merce, Helena, Irene) desitjem que descansi rodellats del seu particular mon creatiu en el mes enlla!<br />
Domenec Gonzalez de la Rubia<br />
Compositor<br />
President de l´Associacio Catalana de Compositors</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Rosa Fontán</title>
		<link>http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-298</link>
		<dc:creator>Rosa Fontán</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Jul 2007 11:59:59 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.titerenet.com/2007/07/25/fallece-pepe-otal/#comment-298</guid>
		<description>Libertad, vida, amor, arte, respeto, sarcasmo,inteligencia, generosidad, alegría...Pepe Otal
Un achuchón y millones de besos &quot;mi Gepetto&quot;</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Libertad, vida, amor, arte, respeto, sarcasmo,inteligencia, generosidad, alegría&#8230;Pepe Otal<br />
Un achuchón y millones de besos &#8220;mi Gepetto&#8221;</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>

