15ª Fiesta en Azul: “El títere no es arte menor”
Versión para imprimir Jueves 28 de Junio de 2007 (Festivales y Ferias) por José A. Triguero.
Libertad, ¿menor o mayor?

La decimoquinta edición de la Fiesta del Títere celebrada en la localidad argentina de Azul -provincia de Buenos Aires- se clausuró el mes de junio pasado. Esta ciudad de tan poético nombre ha dado “un excelente grupo de titiriteros que trascendieron a nivel nacional”… “Otto Freitas, César y Eduardo López Ocón, Ana y Margarita Layús y Eugenio Tróccoli” entre otros. El festival realizó un homenaje a “la historia y a los protagonistas del títere en Azul”. El periodista vuelca algunas ideas preconcebidas, es decir, prejuicios que los propios titiriteros nos encargamos de difundir.
Leo la noticia en el periódico on line EL TIEMPO. El diario argentino pontifica desde su propia editorial, sobre el teatro de títeres; hace un resumen parcial y particular de la historia antigua del títere y asevera
El arte del títere es como cualquiera de las otras disciplinas artísticas, como la música o la plástica. No es algo menor, hay obras para chicos pero también para adultos”.
Opinión crítica
O sea, que hemos de deducir que el folklore musical no es arte menor, la música para bailar tampoco. Y en las artes plásticas es lo mismo la pintura de Pablo Ruíz Picasso que la producción de un pintor de retratos como Julio Puentes o un pintor de paisajes y bodegones (conste que de éstos los hay muy buenos, pero no creo que ellos quieran llevar la etiqueta de grandes pintores). “Shakira” sería lo mismo que “Tom Waits”. Y una Ópera es igual que una opereta o una zarzuela.
La realidad es compleja, en los títeres hay una gran mayoría de arte menor. Y a mucha honra; porque además, te dediques al arte menor o al arte con mayúsculas, puedes ser bueno en tu oficio o no. Y puedes llegar a tu público o no. O puedes incluso ser comercial o no. Aunque esta división de artes mayores y menores viene de la métrica poética, hoy podemos entender que el terreno del arte menor es lo popular, el entretenimiento o lo pedagógico. Por eso, es más difícil hacer arte dirigiéndonos a los niños. Se trata de un trabajo condicionado por múltiples aspectos a tener en cuenta. Sin embargo existen propuestas que superan este handicap.
En el teatro para adultos el artista tiene mayor libertad, puede tocar directamente los grandes temas de la humanidad. Encarar descarnadamente la esencia de los personajes que elija. Tener un compromiso más fuerte con los supuestos artísticos que se proponga. El endecasílabo tiene más ecos y pliegues que una copla en tercetos.
Y recordad, la realidad es compleja. Puedes hacer arte popular, de entretenimiento e incluso pedagógico. Pero es más difícil. A más ambición artística, mayor compromiso, mayor complicación, aunque mayor diversión también. Elevar a la categoría de arte estas manifestaciones culturales requiere también una dosis fuerte de rigor. Por ello, por ejemplo, la Comedia del Arte es arte menor elevado a la categoría de arte mayor.






