Derechos de autor y teatro de marionetas
Versión para imprimir Sábado 16 de Junio de 2007 (Actualidad Varios) por José Bolorino.

Fotografía de Nicobobinus
Gilberto Gil, reconocido músico, además de Ministro de Cultura brasileño, anima de forma expresa a su público a grabar y difundir los conciertos de su próxima gira, que lleva el título de “Banda ancha” y arrancará en Agadir [Marruecos] el 7 de Julio.
Una actitud semejante en el mundo del teatro de marionetas parece algo impensable, aunque la verdad, no conozco a ningún titiritero que viva de los derechos de autor. No digo que no los haya, pero no parece algo ni mucho menos habitual.
¿Por qué defienden los titiriteros con tanto celo los derechos de autor?
Seamos claros: en España la gran mayoría de representaciones de títeres se subvencionan de forma directa o indirecta con dinero público. Es muy poca la gente que paga por ver un espectáculo de marionetas, y los que pagan suelen pagar muy poco, a veces cantidades simbólicas.
Esto nos pone en una situación delicada, o cuanto menos muy dependiente.
¿Qué pasaría si mañana los ayuntamientos dejasen de contratar espectáculos de títeres (algo poco probable)? ¿Cuántos titiriteros seguirían subsistiendo con las funciones escolares y las salas privadas o concertadas?
El teatro de títeres tiene que mejorar cómo sea su posición social ganando reconocimiento y público a través de buenos trabajos.
Si eres titiritero y no te has hecho nunca estas preguntas, rúmialas un poco y pasemos al segundo punto.
¿Cuáles son, en general, los espectáculos más demandados, las historias que mejor funcionan? Las adaptaciones de los cuentos clásicos: El patito feo, los tres cerditos, Caperucita roja, Don Quijote… Como titiritero no tienes que pagar derechos de autor por hacer adaptaciones de estas obras, ya que son cuentos tradicionales que ha pasado a formar parte de la cultura universal (o al menos occidental).
No le quito ningún mérito al hecho de realizar adaptaciones para títeres. Hay adaptaciones fabulosas (y muy originales), y el teatro de títeres tiene diferencias evidentes con la tradición oral, con sus propios problemas técnicos y dramatúrgicos que resolver.
De hecho, me parece una forma estupenda de hacer evolucionar las tradiciones culturales adaptándolas a los tiempos.
Pero tengamos en cuenta que, en el 99% de lo casos, el único que representará esa adaptación será el propio titiritero. Casi con toda probabilidad, nadie va a copiar su patito feo (copiarán el original, o la versión más conocida). Otro titiritero puede inspirarse en algo de tu adaptación, incluso copiarte una idea “súper-original” de una marioneta. ¿Debería pagar por eso?
Además, el titiritero cobra ya por su representación. ¿Hay que pagarle un extra por representar su propia adaptación?
En el caso del teatro de títeres (Arte marginal, no lo olvidemos) los derechos de autor son una traba a la difusión de la cultura, al intercambio de ideas y a la propia promoción del teatro de títeres.
Al igual que para mejorar nuestra posición y nuestro futuro es necesario que se hagan buenos espectáculos, resulta imprescindible una cierta actitud proselitista y abierta.
No podemos dejar pasar la oportunidad de que se conozca nuestro trabajo, de favorecer la aparición de nuevos y jóvenes titiriteros, o de ampliar el espectro de nuestro público.
Si pones trabas a la difusión de tu obra por el concepto de derechos de autor, estás cerrando la puerta a un futuro mejor para el teatro de títeres.
Si tu obra se difunde por internet, no estás perdiendo dinero, estás teniendo publicidad gratuita y estás contribuyendo de forma activa -si tu trabajo es bueno- a la difusión del teatro de títeres.
Volviendo a mi primera pregunta ¿por qué defienden los titiriteros con tanto celo los derechos de autor? creo que lo hacen simplemente por costumbre y por unas ideas preconcebidas que no han sido debidamente re-evaluadas.
¿Te has parado a pensar en qué ganas y qué pierdes actualmente con la gestión de derechos de autor?
Para finalizar, puntualizo que no estoy en contra de los derechos de autor. Creo que todo el mundo merece reconocimiento por lo que hace. Pero la concepción restrictiva y mercantilista de los derechos de autor me parece una forma muy efectiva de matar la cultura.
Me alegraría mucho leer comentarios de profesionales del teatro de títeres.
¿Tienes algo que decir o que argumentar (a favor, o en contra)?
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16 Comentarios en “Derechos de autor y teatro de marionetas”
En mi opinión, los derechos de autor son importantes en la medida que tus historias correspondan a textos originales, y no adaptaciones de historias o cuentos pre-existentes, sin embargo, tampoco deberían convertirse en una traba para que otros titiriteros quisieran contar las historias de tu autoría,bastaría con contactar al autor y solicitar su autorización, pues como lo planteas en tu nota, ayudarían a difundir tu trabajo como dramaturgo para títeres. Sin embargo, frente a la posibilidad de que tu historia origunal sea tomada, (o plagiada si se prefiere), por otras instancias como programas de televisión, o agencias de publicidad que sí perciben muchísimo dinero por su trabajo, entonces los derechos de autor cobran una relevancia mucho mayor, aunque en la práctica sea muy difícil cobrar por esos derechos frente a una industria, en este caso audiovisual, acostumbrada a robar ideas sin importar de donde provengan.
Hola Max, y gracias por el comentario.
Estoy de acuerdo con el caso que comentas. No sería justo que una gran productora, por ejemplo, explotase comercialmente tu trabajo, con beneficios y sin tu consentimiento. Lo que ocurre, en mi opinión, es que en esa defensa del derecho de autor se acaba llegando a un punto en el que o pagas o no tienes acceso a la cultura. Hay que diferenciar, por ejemplo, al público o a las personas de las empresas o multinacionales.
El “riesgo” de que te plagien existe siempre. El “riesgo” de que se difunda tu trabajo, no. Esto último hay que trabajárselo.
Estamos de acuerdo. Precisamente el origen del derecho de autor está en la defensa ante la explotación que puede hacerse de tu obra por una gran empresa -históricamente, los editores- o que alguien plagiara tu obra, palabra por palabra y dijese que era suya.
Ahora mismo la veo como una traba a la libre distribución de la cultura.
Como dice Bolorino, si alguien te contrata para hacer una actuación con una obra de tu autoría, ¿es justo que luego tenga que pagar por una obra que ya ha pagado por ser representada? Yo creo que no. De hecho, conozco varias programaciones que se han caído porque no podían hacerse cargo de los cachés y del pago a las entidades de gestión. ¿Para qué ha servido la gestora de derechos de autor en este caso?, sólo para que desaparezca una programación que sí daba de comer a los autores, a los intérpretes y además cumplía con una función social.
Estimado amigos, estoy de acuerdo con ustedes y con el articulo en cuanto a que los derechos de autor pueden convertirse en una traba a la difusión de la cultura, al intercambio de ideas y a la propia promoción del teatro de títeres. Sin embargo, resguardan el valor de la autoría (todos de alguna manera u otra tenemos el deseo natural de ser reconocidos). Por lo tanto, puedo concluir que es indispensable que existan en este último sentido y que el uso de una obra de otro autor debe contemplar el reconocimiento del mismo y que el pago o no pago por la obra, debe ser de común acuerdo, no debiendo ser obligatorio.
Estimado Max, estamos de acuerdo, pero creo que muchas veces se confunde el valor de la autoría con el valor del dinero. Hoy día existen otro tipo de licencias para el derecho de autor, como por ejemplo las Licencias Creative Commons, que si bien tienen como objetivo una mayor libertad a la hora de difundir una obra concreta, no deja al autor en el anonimato, pudiendo éste elegir entre distintos formatos para licenciar su obra.
Una cosa es esa y otra muy distinta las actitudes de entidades de gestión como la SGAE que defienden que el derecho de autor hay que pagarlo por cojones (y perdóneme la expresión quien se sienta ofendido por ella, pero la utilizo por castiza y popular). Y si alguien piensa que exagero, le invito a leer la entrada que escribí en su día en el Blog de El Teatro de la Selva, sobre el cobro de la SGAE en un festival benéfico; eso no es defender al autor, eso es abusar de una situación de privilegio legal.
Antoine Bastero
19 de Junio de 2007 a las 9:02
Los derechos de autor vienen a ser, entre otras cosas, el “jornal” del autor. En una función de marionetas existen muchos más gastos que estos derechos y el cachet o entrada. Está la energía electrica consumida, la amortización del local elegido, la publicidad realizada para convocar al público, en fin… si me apuran hasta el jabón y el papel higiénico del WC del local. Estos gastos nunca son puestos en entredicho. A veces se encuentra todo un equipo de montadores, iluminadores y todo el mundo piensa que está bien que todos ellos cobren por su trabajo. El autor, sin embargo, adelanta su trabajo arriesgando mucho más que todos los demás, ya que puede llegar el caso de que su obra, es decir, su trabajo, no genere dinero alguno. Si la obra es del propio titiritero que la exhibe se tiende a pensar que “ya cobra con la función dada”. Esto no es así ya que en la función no está incluído el trabajo previo de autoría. Es curioso que muchas veces se ponga en duda el derecho del titiritero-autor a cobrar sus derechos y que, sin embargo, no se haga cuando el autor es un escritor mediático de prestigio.
Un saludo desde el Pais Vasco.
Antoine, gracias por tu comentario.
Creo que el índice de amortización de una producción debería estar incluida en el cache. Los titiriteros sabemos muy bien que no se trata de llegar y hacer el bolo; los KM de carretera, los ensayos, las pruebas fallidas… como en otras actividades económicas, no todo es el producto final, por supuesto.
Si esto fuera así, el autor (figura que cada vez se difumina más, en mi opinión) cobraría su parte del caché, no una parte restada del caché del titiritero, que se paga a una sociedad, que posteriormente la reparte. Demasiados intermediarios.
Creo, corregidme si me equivoco, que el caso más general es el del titiritero que escribe o adapta las propias obras que representa. Sé que hay obras titiriteras de autores (que “sólo” -notad las comillas, por favor- escriben y desarrollan la dramaturgia) pero me parece que no es la norma.
Bueno, me alegro de poder ampliar mi punto de vista con vuestras opiniones.
Gracias :-)
Me alegro de que se muevan las opiniones con esto del derecho de autor.
Me gustaría matizar alguna de las opiniones vertidas en estos comentarios abiertos.
Básicamente quisiera aclarar que no estoy en contra de que el autor-titiritero cobre por derechos de autor, es que no veo que hoy día ningún autor, nisiquera el mediático, cobre por ello.
Yo creo que ha pasado el tiempo del derecho de autor. Las nuevas tecnologías lo han desterrado al pasado y no puede imponerse una idea llevando a toda la población a los tribunales, como pretenden las entidades de gestión derechos.
Y ya polemicé con Ramoncín en un foro sobre si el derecho de autor es o no “el jornal” del autor. Yo creo que no. Yo he escrito, además de para mi compañía, más de cien guiones para televisión y yo he pedido un sueldo por mi trabajo cuando me han contratado, y me lo han pagado. ¿Por qué debo yo cobrar luego un suplemento en concepto de derecho de autor?, ¿acaso el que ha elaborado la escenografía lo va a cobrar también?, ¿o el que diseñó las luces?, no, en una obra audiovisual sólo tienen derechos el guionista, el músico y el realizador; todos los demás quedan desterrados, cuando en realidad se trata de una obra colectiva.
No quiero imponer mi opinión a nadie, cualquiera puede polemizar conmigo, cualquiera puede opinar distinto a mí. Pero si esto parece normal es una educada y tranquila polémica escrita o hablada, ¿por qué aquel que no está de acuerdo con una entidad de gestión puede acabar en los tribunales si no está de acuerdo, por ejemplo, con la interpretación que hacen estas de la utilización de las redes p2p?
El derecho de autor ha muerto, pero sus familiares aún no lo saben y mi objetivo es avisarlos a todos, antes de que sea demasiado tarde y pase como en la historia de Faemino y Cansado en la que va uno al médido:
-¿Y a usted qué le pasa?
-Es que me he muerto, doctor.
José Luis: “Yo he escrito, además de para mi compañía, más de cien guiones para televisión y yo he pedido un sueldo por mi trabajo cuando me han contratado, y me lo han pagado.”
Ahí está la clave, como la mayoría de los mortales, cobras por el trabajo que haces. Si eres bueno y tus obras tienen éxito, en las siguientes podrás cobrar más aún, aumentando tu prestigio como autor. Prueba a cambiar “autor” por “arquitecto”.
Es una mentalidad muy distinta e implica más esfuerzo, pero creo que es un cambio imparable, y los que mejor se adapten serán los supervivientes.
Estimados:
Considerando que desde acá de Chile, en mi visión respecto a lo derechos de autor ni siquiera imaginaba que una institución los pudiera administrar y cobrar a nombre de los autores de manera eficiente y que esta misma institución aún inexistente acá, pudiera con el tiempo transmutarse en un monstruo sin control, ni siquiera de los propios autores, que entiendo es lo que estoy ocurre con su SGAE.
Quizá lo correcto, y esto lo digo procurando equiparar las opiniones vertidas, debería ser cobrar efectivamente por los derechos en el momento del primer estreno a público y las funciones que se realicen durante esa temporada de estreno(derecho al cual el autor también puede renunciar si lo quiere) y que a partir de ese momento se considere el derecho pagado. Así como el arquitecto no cobra cada vez que alguien alquila el departamento que planificó.
Saludos desde la lluvia y el frío de Santiago.
Ostras, Max, ¡qué bueno!, ¡has dado justo en el clavo!…’Así como el arquitecto no cobra cada vez que alguien alquila el departamento que planificó’. Genial.
Pues eso es lo que hacen las entidades de gestión… Compras un disco y -ahora con los sistemas DRM- tratan de controlar el número de copias que haces de tu disco; y si además en tu boda -por ejemplo- pones tu canción preferida para gozarla con tu gente, te expones a que llegue alguien de la SGAE -por ejemplo- para decirte que debes pagar por el derecho de escuchar tu música preferida en tu boda (música que ya has pagado en la tienda al comprar el disco o al pagar el canon que se aplica a los soportes digitales).
¿Os imagináis con el invento de la rueda? Si el derecho de autor -en este caso referido a las patentes- hubiera existido entonces, sólo los que pudieran pagar su precio al dueño de la patente podrían disfrutar de ese gran invento. Y no es un disparate, hoy día hay medicamentos que no pueden distribuirse en países pobres, porque la empresa farmacéutica que es dueña de la patente es dueña también de imponer el precio que desee por su distribución. Y si muere gente por no tener dinero para pagar el medicamento, ¿qué culpa tienen los dueños de la patente si el enfermo es pobre?, ¡pues que hubiese nacido rico, hombre!…
Carmen Calvo -actual Ministra de Cultura de España- dijo ‘La cultura no puede ser gratis’. Pero si esa no es la cuestión señora Calvo. La cuestión es que la cultura no puede ser la rehén de empresas privadas que se apropian, no del logro de un autor o un investigador, sino de toda la historia de la cultura que han permitido a ese autor o investigador llegar hasta su creación.
La cultura debe ser para todos, y no sólo para los que la pueden pagar.
¡Hala!, me voy a hacer la cena…
Jorge
20 de Junio de 2007 a las 21:48
Me agradaría te expliques un poco más sobre esa expresión de: teatro de títeres “Arte marginal no lo olvidemos”; CÓMO, POR QUE, QUIEN, CUANDO? alguien decidió que es un arte marginal”; lo pregunto porque en mis casi 30 años en esta PROFESION, he escuchado muchas veces llamarlo arte menor, más por intentar menospreciaarlo por ignorancia que con fundamentos que no tienen.
Jorge,
hay una diferencia entre “marginal” y “menor”. Nunca he dicho que el teatro de títeres sea un arte menor; si fuera así no tendría ningún sentido titerenet.
¿Por qué digo que es un arte marginal? Porque no se puede comparar con otras artes que tienen muchísimo más reconocimiento social, muchísimo mejores condiciones laborales, muchísimo más poder mediático. Ejemplos: El cine, la literatura, e incluso el teatro sin títeres, aunque también me parece cada día más marginal, sobre todo si en lugar de hablar de Arte hablamos de espectáculos (no podemos ni comparar el teatro con cualquier espectáculo deportivo, por ejemplo).
Cuando hablo de arte marginal, lo hago sin ningún menosprecio -he sido titiritero y sé de lo que hablo-, mi intención es la de que no nos contentemos con lo que tenemos y que podamos pensar que algo tan fantástico en muchos aspectos como el teatro de marionetas y las gentes que lo hacen posible merecen una mayor proyección social.
Con el auge de internet y con el tiempo, la televisión y el teatro serán totalmente marginales también si no se adaptan a los tiempos.
Otro ejemplo que se me ha venido a la cabeza después del comentario anterior.
Seguro que todo el mundo conoce el nombre un pintor, de un músico y de un poeta. Sal a la calle y pídele a cualquier persona que te diga el nombre de un titiritero. A eso me refiero.
Estimado Jorge, creo que el amigo Bolorino ya explicado perfectamente su utilización del término ‘arte marginal’, que yo he utilizado también en mi entrada Diferencias Culturales.
Evidentemente los títeres son un arte marginal, porque estamos al “margen” de los grandes circuitos de la cultura, porque los medios de comunicación sólo se ocupan de nosotros en contadas ocasiones, porque generalmente las instituciones no suelen dedicar a su difusión el mismo dinero que vierten en otras actividades artísticas y porque una gran mayoría del público sólo lo ve como un “arte menor” precisamente porque nuestras producciones han de dedicarse en un 99% al público infantil (los menores).
Citar el problema no implica que lo aceptes. Está claro que muchos trabajamos desde hace años para conseguir elevar el nivel y el conocimiento del teatro de títeres. Ese, no tengas la menor duda, es el objetivo principal de Titerenet.
Me alegro de que la exposición haya ido bien.
Un saludo.
Interesante tema han tocado,
Quiero comenzar diciendo que todos tenemos algún tipo de orgullo. Para mi existen 2
1º El orgullo por buscar reconocimiento frente a lo que se a logrado.
2º El orgullo frente a lo que hemos sufrido.
Creo que para este caso el primero es el que se trata aquí, y si bien citar la fuente de donde se a utilizado o sacado el material no es suficiente, creo que no es el caso de los titiriteros el prohibir usar su material con el debido permiso o autorización de hacerlo ya que si no nos apoyamos a crecer entre nosotros, seguiremos siendo un arte menor, eso si para grandes empresas puede ser benefactor usar el derecho de autor, pero no entre nosotros.
Saludos cordiales,
http://www.mganimaciones.tk
http://www.foros.net/Titiriteros.html







Max
16 de Junio de 2007 a las 0:35