muerte de un actor

Foto: Gismo Gun

Con esta tercera entrada relacionada con la Comedia del Arte se nota, ¡cómo se nota!, el interés de un servidor (versión 48.3) y de los lectores de estas virtuales páginas de títeres y marionetas.
La primera vez…
La segunda ocasión…
Y para la tercera, aquí abajo, en leer más…
Más, más, mucho más: non stop the puppets…

En Italia, y como oposición al teatro de los humanistas, surge a mediados del siglo XVI la Comedia del Arte, un teatro que vive de la improvisación y cuyos antecesores fueron los mimos ambulantes, juglares e improvisadores de la Edad Media.

La Comedia del Arte recibió su impulso en los festejos carnavalescos y desfiles de máscaras, tras los cuales en algunas casas privadas tenían lugar una serie de representaciones a cargo de grupos de histriones que bajo una pequeña indicación sobre el argumento, improvisaban la acción, cuyos detalles surgían al capricho del momento: juegos de palabras, malentendidos, prestidigitaciones, pantomimas, acrobacias,… que hacían las delicias del público que se congregaba junto a las tarimas improvisabas en plazas y mercados en un principio, y en la asistencia al teatro que se daba en las ferias anuales, más tarde, a las que las comedias ambulantes de teatro eran contratadas, llevando modestos decorados de un lado a otro.

El desarrollo del teatro en España, Francia e Inglaterra debe mucho a las compañías italianas de la Comedia del Arte que viajaron por Europa durante los siglos XVI y XVII.

Fue Característicos de este teatro la existencia de un número de personajes tipo a lo que cada actor se ceñía en su representación, llegando incluso a la especialización de por vida de uno de ellos. Entre los más característicos destacan:

Zanni: lleva un antifaz de cuero, barba, un sombrero chambergo de alas anchas y un puñal de madera en el ceñidor de su amplia y raída vestidura.

Arlechino: lleva una máscara y su vestido es un extraño traje de remiendos de muchos colores.

Dottore: vestía una gran capa negra con gorgera blanca y solía llevar un sombrero de ala ancha y toga negra.

Brighella: Vestía de blanco con franjas verdes a la manera de una librea.

Polichinela: jorobado, vestido completamente de blanco, con una máscara negra.

Capitano: traje de soldado español, tocado con un sombrero emplumado y una espada desproporcionada.

Junto a estos personajes estarían otros como las sirvientes: Esmeraldina, Carolina, Colombina… Los Enamorados: Florindo, Fabricio, Octavio… Y las enamoradas: Isabel, Rosaura, Angélica…

Cuando escribo sobre la Comedia del Arte recuerdo que en los siglos XVI y XVII se criticaban desde los estamentos oficiales y desde la ortodoxia teatral a estos comediantes que estaban construyendo la verdadera historia del teatro en Europa.

Pues esas críticas me recuerdan a las que hoy hacen algunos críticos teatrales, responsables de redes de teatros, organizadores de algunos festivales y funcionarios de medio pelo adheridos a una estética específica del teatro, a una visión reduccionista del mismo o inscritos a la última moda teatralizante.

Cuando en realidad los que están escribiendo la historia del teatro son otros. Por ejemplo, nosotros desde estas páginas únicas y virtuales…

PD. La modestia sólo sirve para quedarte en casa mirando el ombligo propio…


Publicado el Domingo 28 de enero de 2007

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