Josef Skupa y Hurvínek, su marioneta

Versión para imprimir Versión para imprimir
Miércoles 29 de Noviembre de 2006 (Historia de los títeres) por José Luis.

spejbl-hurvinek

Desde hace varias generaciones se mantiene la popularidad en la República Checa de dos simpáticas marionetas de madera: el llamado señor Spejbl y su hijo, Hurvínek. Ambas forman parte inseparable de la historia del arte titiritero checo. Su “vida” la deben a los artesanos checos, Karel y Gustav Nosek, pero su padre espiritual es el marionetista y humorista checo, Josef Skupa.

Josef Skupa, se dedicó al trabajo pedagógico, colaborando simultáneamente con el Teatro de marionetas local. En ese período el elenco artístico centró su obra en temas satíricos, utilizando las marionetas como medio para criticar el estado de las cosas en el entonces imperio Austro-húngaro, del cual las Tierras Checas formaban parte.

Precisamente fue en aquél entonces que se sentaron las bases de la sátira en los espectáculos teatrales de marionetas en el territorio de Bohemia, utilizándose para ella la figura de una polichinela. Josef Skupa le fue fiel a la sátira en toda su carrera artística.

Fue en el año 1920, poco después de haberse constituido la República Checoslovaca independiente, que por iniciativa de Skupa surgió el títere del llamado señor Spejbl. Por medio de esta figura el artista se expresaba en tono crítico sobre todos los fenómenos negativos que se registraban en la sociedad de aquél entonces.

Debido al éxito que tuvo la marioneta entre el público, seis años más tarde, junto al señor Spejbl apareció su hijo, Hurvínek. Las representaciones estaban basadas en las conversaciones y vivencias de estos dos personajes, teniendo siempre relación directa con la vida real en la sociedad checa.

En los años treinta del siglo XX, Skupa dejó el puesto de profesor y el teatro de marionetas de Pilsen. Junto con su esposa, Jirina Skupová, crearon su propio elenco de teatro de marionetas ambulante. Tuvieron gran éxito, pero luego vino la Segunda Guerra Mundial y ésta interrumpió por algún tiempo la labor artística de Skupa, quien incluso fue encarcelado por la gestapo alemana.

Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, Josef Skupa y su esposa se asentaron en Praga, fundando en la capital checa, el 12 de octubre de 1945, el llamado Teatro de Spejbl y Hurvínek, la primera escena teatral profesional de marionetas en el territorio checo. Entonces ya junto con Spejbl y Hurvínek actuaba la niña Mánicka y el perro Zerik.

Pronto el elenco del Teatro de marionetas de Josef Skupa comenzó a cosechar éxitos no sólo en este país, sino también en otros países de Europa e incluso en el Japón. Los artistas siempre se habían empeñado por aprender al menos algunos fragmentos del espectáculo en el idioma del país visitado, con lo que se ganaron la simpatía del público.

El 31 de diciembre de 1956, los espectadores que asistieron en Praga a la representación del espectáculo titulado “Spejbl en el Venus”, tuvieron por última vez la posibilidad de escuchar a Spejbl y Hurvínek en la voz de Josef Skupa. Ocho días más tarde, una semana antes de cumplir 65 años, falleció repentinamente.

Pero su teatro de marionetas Spejbl y Hurvínek siguió y sigue con vida - aunque hoy en día en otro lugar de Praga - gracias al entusiasmo de artistas titiriteros checos, fieles al legado de Josef Skupa.

Fuente: radio praha


Los comentarios están cerrados para esta entrada.

Más entradas en titerenet