Entrevista a Sara Bianchi

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Martes 28 de Noviembre de 2006 (Grupos de títeres) por José Luis.

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Hace unos meses nos hacíamos eco del Homenaje realizado a esta titiritera, por toda su labor de dedicación al títere. Hoy os traemos una entrevista realizada a Sara Bianchi, en la que expone algunas de sus ideas sobre el teatro de los títeres.

-¿Cómo surge el títere?

- Con el hombre primitivo, cuando vio su sombra reflejada por las hogueras que hacía en las cuevas en las paredes. Entonces al moverse, se movían esas imágenes y ahí fue donde surgió el hacer esas figuras y las hizo con la piel de los animales que cazaba. Eran planas, hechas de piel de animales. Fue la primera manifestación de títeres que existió, se crearon para el teatro de sombras. El primer títere fue el plano. Lo más antiguo que se conserva es de Oriente, de la India, de Indonesia, de Birmania. Luego se expandieron por todos lados. Pasaron a Turquía, Africa y después recién surge el títere corpóreo. Los primeros elementos para construir títeres fueron la piel y la madera. Más adelante vinieron las figuras de bulto tallado en madera. Posteriormente, empezaron a hacerlos con los elementos más modernos: con papel maché y luego vinieron los plásticos. El material evoluciona de acuerdo a la evolución de los elementos que se crean.

-¿Que papel ha jugado el títere como representación artística a través de la historia?

- La figura del títere es anterior al teatro, es contemporáneo de los primeros ritos, las danzas y los mimados de escenas religiosas o de llamados a la divinidades. Siempre son personajes que tienen algo que ver con la religión o con la tradición de los héroes o de los dioses del lugar. El Ramayama y todas las leyendas y filosofías orientales son los primeros textos que se conservan. En la Edad Media, se hacían representaciones con títeres de los milagros, los misterios de la virgen y se hacían hasta en las iglesias. Pero como el títere puede confundirse o ligarse con el ídolo, fueron echados de la iglesia y ahí surgió el títere de plaza, el títere trashumante que es la tradición que siguieron los titiriteros.

-¿Cuándo comienza el títere en América?

- En América documentación escrita no hay, pero lo que se conserva es que cuando Hernán Cortés llegó, trajo, entre sus soldados, a dos titiriteros que hacían títeres para entretenerlo. Desde México escribió al rey de España que habían llegado a una gran plaza donde los indios hacían una cantidad de juegos y de representaciones y también jugaban con títeres. Esto nos da la pauta de que existían con anterioridad a la llegada de los españoles.

¿Y en Argentina?

- En el siglo pasado los que vinieron a la Argentina, a la Boca, se quedaron y fueron los primeros teatros de títeres estables. Con la venida de Federico García Lorca se creó otra corriente titiritera. De ahí surgieron Mané Bernardo y Javier Villafañe, en esa época, el ´34. Después vinimos todos los que nos nutrimos de ellos y continuamos la tradición titiritera con Ariel Bufano y los discípulos nuestros.

-¿Ha variado a lo largo del tiempo la relación de los títeres con el público y el lugar que ocupaban?

- No, hay un lugar que es el del titiritero trashumante que no ha variado. Vale decir el lugar abierto, la plaza, el lugar en donde se puede armar un tabladillo y hacer representaciones. Sí ha variado la otra parte, digamos literaria, más teatral y de sala cerrada, donde se han incorporado las nuevas técnicas de sonido, de iluminación y todo lo demás, que no se pueden hacer al aire libre. Se pueden usar técnicamente todos los adelantos modernos de acuerdo al tipo de espectáculo. En cuanto a la aceptación de público no varía. Sigue manteniéndose aun en la época de la televisión, de los compact, de todas las cosas que se quieran poner. El títere sigue manteniendo su vigencia y todavía se sigue inventando, es inagotable.

-¿Desde cuándo se dedica al títere?

- Estoy en los 53 años de titiritera y pienso seguir hasta el fin. Creo que cuando uno llega a ser titiritero de veras, le da a eso un sentido y colma su forma de expresión de las cosas, no puede dejar de serlo, tiene que seguir.

-¿Cuándo se le ocurrió como posibilidad hacer este museo?

-Con Mané Bernardo estuvimos trabajando juntas, prácticamente 50 años. A veces con el espectáculo, otras haciendo conferencias o dando algún curso. Siempre recogíamos algún elemento del lugar dónde estábamos. Nos regalaban algunas fotos o intercambiábamos muñecos con alguien. Fuimos reuniendo la colección hasta que un día pensamos que esto no tiene sentido sino se utiliza, sino se muestra. Decidimos crear la Fundación como manera de proteger la colección. De la Fundación, que la hicimos en el ’85, depende el Museo Argentino del Títere y la Biblioteca, que se va a llamar Mané Bernardo. Comenzamos a organizar la colección de muñecos para exponer, pero como no teníamos el lugar, la empezamos a llevar por todos lados, donde nos la pedían.

Hicimos como 50 exposiciones de Misiones a Tierra del Fuego, no solamente en Capital. Siempre quisimos que cuando existiera un museo no hubiera limitaciones para que la gente lo viera. Lo que necesitábamos era una planta baja. Tratamos muy bien, al hacer los pisos y arreglarlos, de que no tuviera desniveles, que no se pueda tropezar con nada. En fin, todos los cuidados necesarios para que sea un museo al servicio de todos. Voy a hacer una ramplita en la puerta para que también pueda subirse con sillas de rueda.

-¿Cómo fue que abrió esta casa?

-Aquí nació Mané Bernardo, con quien fundamos todo esto. Trabajamos juntas hasta que ella falleció en el ´91. Teníamos pensado hacer el Museo y la Biblioteca del Títere. Hubo que comprar la otra parte y la vicepresidenta de la fundación nuestra, vendió un departamento y lo compró. Con eso tenemos la casa para nosotros. Por ahora está instalada parte de la colección y arriba va a estar la Biblioteca, que la quiero inaugurar el 15 de marzo. Hay 400 libros solamente de títeres. Hay de todo: especializados en técnicas, en historia del títere, en historia de ciertos teatros que han tenido mucha importancia. Algunos están en castellano, otros en francés, ruso, japonés, chino, italiano…

El 19 de agosto se inauguró el museo, que es la fecha, (puse el día sin acordarme ni pensarlo), en que fusilaron a Federico García Lorca. El año que viene vamos a hacerle un gran homenaje porque se cumplen 100 años de su nacimiento.

-¿Este es el único museo y biblioteca del títere?

- Especializado sí. No hay en América tampoco. Este es el primer museo público, abierto, privado, de América y está en San Telmo, barrio que adoro porque en esta casa vivimos muchos años con Mané, hasta que los títeres nos desalojaron porque teníamos tantas cosas que dijimos “¡Bueno o nosotros o los títeres!” Quedaron los títeres y nosotros nos fuimos a vivir a otro lado, pero pensando en poner todo lo que habíamos recolectado en el mundo a disposición de quien quiera verlo. Por eso el museo es gratis, nunca voy a cobrar una entrada al museo o a la biblioteca.. Es nuestro regalo a los títeres a través del tiempo y a la gente que los ama.

-Después de dedicarle casi toda la vida ¿Qué es lo que más la apasiona, la conmueve y la atrae del títere?

- Para mí el títere reúne las partes artísticas que me han interesado siempre y las tiene todas juntas. Es decir la parte literaria por la escritura de obras, la parte plástica por el abocetar y realizar los títeres, modelados o planos, o como sea, y la parte actoral por la interpretación. Antes practicaba todo eso pero por separado. Hacía teatro, mimo, escribía y pintaba. Con el títere uní, hago todo en uno. Eso es lo que a mi me atrae como para decir, éste es mi lugar, donde yo puedo jugar con todo lo que a mi me interesa. Puedo hacer de todo. Escribir una obra o sobre la técnica o investigar. Después puedo pensar un personaje, dibujarlo, realizarlo, buscarle la posibilidad de voces.

Fuente: En San Telmo y sus alrededores


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