
Fotografía de ligs
Y cuando hablo de diseño, no me refiero sólo a las formas y colores, sino a un concepto más amplio que tiene en cuenta el medio -internet- y un propósito.
Lo que voy a contar es válido también para quien quiera poner en marcha una página web con algo de sentido común.
Una máxima para empezar. El envoltorio es importante, pero en la red es mucho más importante el contenido.
Cuando pienses en tu web, piensa siempre primero en lo que contendrá y por qué.
En general la gente navega buscando información, y a los buscadores no les importa el color de tu web.
Una página web no es un folleto. Ni un anuncio de televisión. Este es un concepto importante que muchas personas todavía no entienden realmente.
Un anuncio en televisión, te lo encuentras, o te interrumpe mientras ves una peli. Una web no. Tienes que ir a por ella -implica una acción-, y la mayor parte de las veces llegarás a través de un enlace desde otra página, posiblemente más conocida que la tuya.
Un anuncio podrás verlo una y otra vez en distintos cortes publicitarios. A una web sólo volverás por un buen motivo, el valor de su información.
El flash. Mala idea.
“Flash” es una tecnología que permite, entre otras cosas, realizar animaciones.
Si en una página los botones se mueven, algunas fotos dan vueltas y está llena de animaciones mareantes, es muy posible que esté hecha con flash.
Puede que este tipo de páginas satisfagan en un primer momento el deseo de “espectacularidad” y de llamar la atención de la empresa o entidad que la paga. Pero es una sensación engañosa. En realidad, con una web así lo único que se consigue es evitar que la red se fije en ti.
¿Cómo es posible? El uso y abuso de de esta tecnología implica inconvenientes muy importantes a la hora de conseguir los objetivos principales de cualquier página web: atención y visitas.
Veamos algunos problemas.
Las páginas de entrada
Nuestros visitantes no tienen por qué entrar por el sitio que nosotros hemos decidido llamar “página de entrada”. Es algo que al principio cuesta entender, pero cuando lo comprendas estarás entendiendo mucho mejor qué es la www.
¿Te imaginas que cada vez que quisieras abrir un periódico tuvieses que esperar 30 segundos, o 1 minuto antes de poder empezar a leer?
Imagina que quisieras ojear la sección de espectáculos, o los clasificados y te vieras obligado a mirar la portada durante 1 minuto, mientras le das vueltas, antes de poder hacerlo. De locos, ¿verdad? Pues esto es lo que ocurre con la clásica página de entrada hecha en flash. Una animación -más o menos espectacular- que la primera vez puede resultar graciosa, pero que pronto se vuelve irritante.
La atención del visitante en internet es muy cara. En la web hay millones de cosas interesantes que ver, y al más mínimo impedimento o ante cualquier molestia, los visitantes se irán de tu web. Y probablemente no vuelvan nunca. ¿Vas a gastar dinero en ahuyentar a la gente? Prueba con un repelente para serpientes. Es más barato.
Los buscadores y otras páginas web
Una página realizada por completo en flash no es accesible. Y no me refiero sólo a personas con discapacidad.
Por lo general, las distintas secciones de una “web flash” no son accesibles de forma independiente.
La salsa de la www son los enlaces. Si no se puede enlazar a información concreta en tu web estarás perdiendo atención, y la posibilidad de que se encuentre tu información.
Por ejemplo, si desde titerenet quiero enlazar de forma directa a la programación de un festival “flash”, no podré hacerlo.
Botones y menús animados
Los elementos en flash dentro de una web -como los botones o menús, por ejemplo- tampoco son una buena idea. No se puede copiar el enlace de un botón en flash y por lo tanto los buscadores no podrán seguir esos enlaces para indexar tu web. Resultado: nadie podrá encontrar tu página.
Estándares de internet
La web funciona gracias a unos estándares, protocolos aprobados por organismos internacionales para que sean accesibles a todo el mundo. Flash no es un estándar, sino una tecnología propietaria que requiere la instalación de un plugin. Es cierto que este plugin está presente en la mayoría de navegadores, pero no en todos. No todo el mundo estará dispuesto a instalar un componente adicional para ver tu web, y lo interesante es que todo el mundo pueda verla.
El uso de flash puede tener sentido en determinado tipo de páginas, o para integrar vídeo en un sitio, pero no en la web de una compañía o festival de marionetas.
Si estás pensando en hacer próximamente la web para tu compañía o festival, piénsalo bien antes de aceptar ese presupuesto con flash. Invierte mucho mejor tu dinero y sácale más partido a internet contratando a una empresa o un profesional del desarrollo web, no del diseño de cartelería o de vídeo.
Exige a tu diseñador web que cumpla los estándares, que te garantice que tu página se verá bien en cualquier navegador y que será indexada de forma correcta por los buscadores. Es lo mínimo que se puede pedir.
Alguien que entienda realmente cómo funciona la www te abrirá sus puertas en lugar de cerrártelas.
Y si ya tienes tu “web flash”, no desaproveches la oportunidad de replanteártela cuando llegue el momento de actualizarse o hacer una nueva.
Encontrar el equilibro entre lo práctico y lo estéticamente agradable, no siempre es fácil, pero se puede hacer a la perfección sin flash.
Publicado el Jueves 12 de octubre de 2006
Etiquetas: web


