Más vale tÃtere en mano, de Juan Ramón Barat Dolz
Versión para imprimir Lunes 11 de Septiembre de 2006 (Libros) por José Luis.

Para hablar de este libro, creo que no hay mejor presentación que el prólogo del mismo, escrito por José Cañas Torregrosa:
“Las piezas de Reinaldo Jiménez y de Juan Ramón Barat se nos presentan, frescas y abiertas, enmarcadas dentro de un teatrino de marionetas que quiere convocar, a través de la palabra, a la magia de la fiesta teatral”.
Y he aquà un fragmento de una de las obras, entresacada de la propia web del autor:
Fragmento de Guisantillo y la estrella de los deseos.
ACTO 1
ESCENA 1 : ( Petra y Magnolia.)
Al comenzar la obra, Petra pasea por el campo.
PETRA: (Canturreando.) TralarÃ, tralará. ¡Hola, niños! ¿Qué hacéis ahÃ? Bueno, es igual. ¿Sabéis a dónde voy? Voy al bosque del rÃo a una reunión muy interesante. ¿Queréis que os cuente para qué? Es una reunión de malos. Ji, ji.
Aparece Magnolia.
MAGNOLIA: ¡Hola!
PETRA: ¿Eh? ¿Quién eres tú?
MAGNOLIA: Yo soy Magnolia. ¿Y tú?
PETRA: Yo soy Petra.
MAGNOLIA: ¿Y qué haces aqu�
PETRA: Voy a la reunión del bosque.
MAGOLIA: Y yo también.
PETRA: ¿Y tú qué vas a pedir?
MAGNOLIA: Yo quiero ser hada.
PETRA: ¿S� ¿Qué clase de hada?
MAGNOLIA: Un hada malvada, terrible.
PETRA: ¡Eso me parece maravilloso! ¡Yo sueño con convertirme en bruja. Una bruja chunga. Eso es lo que quiero ser. ¿Qué te parece?
MAGNOLIA: Maravilloso. Los niños de hoy en dÃa ya no creen en brujas y hadas. Ya no creen en espÃritus del bosque o en fantasmas del castillo. Pienso que esta idea de la reunión es magnÃfica.
PETRA: SÃ. Yo también. Estoy deseando preparar un puchero grandÃsimo con guarrerÃas para hacer encantamientos y gamberradas. ¿Qué te parece una lluvia que dure todo el año?
MAGNOLIA: MagnÃfico. Pues yo lo que quiero es que desaparezcan los sábados y los domingos. Asà los niños estarán siempre en la escuela. ¿Qué te parece?
PETRA: Jo, ¡qué pasada! Lo que nos vamos a divertir. Se van a enterar los niños de lo que vale un balón de baloncesto.
MAGNOLIA: Vamos, vamos, que la reunión empieza dentro de diez minutos.
Se van canturreando. Al momento, aparece Pedrusco Patatiesa.
ESCENA 2 : ( Pedrusco Patatiesa y Cartapacio Bellotas.)
PEDRUSCO: (Canturreando.) PirulÃn pirulón, yo me como un salchichón. PirulÃn pirulán, con un pedazo de pan. PirulÃn pirulén… (Ve a los niños del público.) ¿Eh? ¡Niños! ¡Cuántos niños! ¿Qué hacéis ahÃ? ¿Qué os parece mi nueva canción? PirulÃn pirulón, yo me como un salchichón. PirulÃn pirulán, con un pedazo de pan. Pirulén… ¿Eh? ¿Qué oigo? ¿Que mi canción no vale un pimiento? ¿Quién ha dicho eso? ¡Que salga si se atreve! ¿Sabéis que os digo? Seguro que vuestros maestros no saben una canción tan chula como la mÃa. (Elevando el tono de voz, desagradable.) ¡PirulÃn pirulón, yo me como un salchichón! ¡PirulÃn pirulán, con un pedazo de pan! (Repite la canción aún más fuerte, rápido y desagradable.)
CARTAPACIO: ¿Quién berrea por ah� ¡Parece un cuervo constipado!
PEDRUSCO: ¿Eh? ¿Quién eres tú? ¿Cómo te atreves a hablar mal de mi dulce voz?
CARTAPACIO: ¿Dulce? Jo, jo. Permite que me deschichafle de la risa. (Se rÃe de manera estridente y antipática. Como un rebuzno de burro.) ¡Jiá, jiá, jiá!
PEDRUSCO: Oye, oye. Sin pasarse. A ver. ¿Quién eres tú?
CARTAPACIO: Soy Cartapacio Bellotas. Supongo que habrás oÃdo hablar de mÃ.
PEDRUSCO: SÃ. A las boñigas de las cabras. (Imita la risa de Cartapacio, en tono de burla descarada.) ¡Jiá, jiá, jiá!
CARTAPACIO: He dicho Cartapacio Bellotas. DeberÃas temblar en mi presencia. Soy auténticamente malo. No, malo no. ¡Soy peor!
PEDRUSCO: Eso lo veremos.
CARTAPACIO: Y tú, ¿quién, diablos, eres?
PEDRUSCO: Yo soy el gran Pedrusco Patatiesa. Supongo que ahora te desmayarás del susto.
CARTAPACIO: Permite que me deschichafle de la risa. Jiá, jiá, jiá.
PEDRUSCO: Pues si quieres nos deschichaflamos juntos. Jiá, jiá, jiá.
CARTAPACIO: ¿De qué te rÃes, mono feo?
PEDRUSCO: De lo que me da la gana. ¿Y tú, sapo triste?
CARTAPACIO: De lo que yo quiero.
PEDRUSCO: ¿Y qué haces por aquÃ, si puede saberse?
CARTAPACIO: He venido a la reunión del bosque.
PEDRUSCO: ¡Toma! ¡Yo también!
CARTAPACIO: Quiero ser malÃsimo. El más malo. Quiero ser el ser más endiablado del mundo. Voy a pedir que me conviertan en ogro. Un ogro grande, feo, terrorÃfico. Devoraré niños como si fueran helados de nata. Jiá, jiá, jiá.
PEDRUSCO: Pues yo quiero ser aún más malo que tú. Quiero ser tan malo, que hasta mi sombra se asuste al verme. Yo quiero convertirme en pirata. Con loro y todo.
CARTAPACIO: ¿Sabes a qué hora es la reunión del bosque?
PEDRUSCO: (Mirando el reloj.) ¡Rayos! ¡Faltan siete minutos!
CARTAPACIO: Entonces, vámonos. ¿Está muy lejos ese bosque?
PEDRUSCO: No. Al lado del rÃo.
CARTAPACIO: ¿Y está muy lejos ese rÃo?
PEDRUSCO: No. Al lado del monte.
CARTAPACIO: ¿Y está muy lejos ese monte?
PEDRUSCO: No, al lado de… ¡Bueno, tú sÃgueme! ¡PirulÃn pirulón, yo me como un salchichón! ¡PirulÃn pirulán, con un pedazo de pan!
CARTAPACIO: Jiá, jiá, jiá.
Desaparecen entre risotadas y voces. Al momento aparece Guisantillo.
ESCENA 3 : ( Guisantillo y la Estrella de los Deseos.)
GUISANTILLO: ¡Hola, niños! ¡Buenos dÃas! ¿Cómo estáis? Yo soy Guisantillo. Y ahora mismo voy a la escuela. A mà me gusta mucho la escuela. ¿Y a vosotros? ¿También? Eso es estupendo. ¿Sabéis? A mÃ, cuando sea mayor, me gustarÃa ser maestro. No, no. Mejor todavÃa. Me gustarÃa ser un sabio. Para inventar aparatos de esos con muchos cables. Aparatos que pudieran hacer cosas raras. No sé. ¿Qué podrÃan hacer mis aparatos? Fabricar bocadillos de jamón, juguetes, monopatines, huevos kÃnder, gominolas, pelotas de baloncesto. ¿Eh? ¿Qué sucede?
De repente aparece una extraña estrella azul en mitad del cielo. Brilla de modo especial.
GUISANTILLO: ¿Cómo es posible? Una estrella en mitad de la tarde. ¡Si las estrellas sólo salen por la noche!
ESTRELLA: ¡Hola, Guisantillo!
GUISANTILLO: ¿Quién eres?
ESTRELLA: Soy la estrella de los deseos.
GUISANTILLO: Anda la osa morena. ¡Una estrella de los deseos! ¡Yo creÃa que esas cosas sólo pasaban en las pelÃculas de Walt Disney o en los cuentos que me lee mi abuelita en la cama!
ESTRELLA: ¡Qué va! Soy tan real como tú.
GUISANTILLO: Oye, ¿y qué significa “estrella de los deseos�?
ESTRELLA: Guisantillo, estás un poco verde, me parece. ¿Qué crees que significa “estrella de los deseos�? ¡Cualquier niño de estos te lo podrá explicar!
GUISANTILLO: ¿S� (Al público.) ¿Vosotros habéis visto alguna vez una estrella de los deseos? ¡Yo tampoco! (A la estrella.) ¿Y te puedo pedir un deseo?
ESTRELLA: Claro, para eso he venido. Pero date prisa. Tengo mucho trabajo. Hay muchos niños que me necesitan y no puedo estar aquà todo el dÃa. ¿Cuál es tu deseo?
GUISANTILLO: ¿Puedes darme todo lo que te pida?
ESTRELLA: ¡Claro!
GUISANTILLO: Entonces quiero que me conviertas en sabio.
ESTRELLA: ¿En sabio? ¿No quieres mucho dinero, ni muchos coches, ni un castillo enorme, ni una tarta gigante para ti solo?
GUISANTILLO: No. Sólo quiero ser sabio.
ESTRELLA: ¿Puedo preguntarte para qué?
GUISANTILLO: Quiero inventar algo que mejore el mundo.
ESTRELLA: Eso lo puedes conseguir en la escuela.
GUISANTILLO: ¿En la escuela? ¿Cómo?
ESTRELLA: Obedeciendo a tus maestros en todo lo que manden.
GUISANTILLO: Ya. Pero yo me referÃa a otra cosa. Yo quiero que no haya gente mala haciendo guerras y todo eso. Yo quiero que haya muchos juguetes, muchas golosinas, muchos regalos para todos… Lo que se suele pedir en Navidad.
ESTRELLA: Está bien. En ese caso, te concederé la sabidurÃa para inventar algo importante: una fórmula mágica, un hechizo, un aparato electrónico… Lo que tú quieras.
GUISANTILLO: ¡Estupendo! Entonces…
ESTRELLA: ¿Qué te pasa?
GUISANTILLO: ¡Se me está ocurriendo una idea genial! (Trata de irse corriendo.)
ESTRELLA: ¿A dónde vas con tanta prisa?
GUISANTILLO: ¡Al bosque del rÃo!
ESTRELLA: ¿Al bosque? ¿Para qué? ¿Es que vas a coger fresas?
GUISANTILLO: ¡Hasta luego, estrella! ¡Y gracias por todo!
ESTRELLA: ¡Guisantillo, Guisantillo! Espera… (El niño ha desaparecido. Al público.) Es inútil. Se ha ido. No me ha dado tiempo a explicarle cómo funciona mi magia. Hasta luego, niños. Sed buenos. ¡Y haced caso a los maestros, a las mamás y a los papás! (Desaparece con un resplandor bellÃsimo.) ¡Ah! Y si veis a Guisantillo decidle que me espere, que luego volveré para decirle la frase mágica.
Más vale tÃtere en mano, Valencia, 2004. Editorial Carena. (AutorÃa compartida con Reinaldo Jiménez Morales.)
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