Los ancianos y las apuestas, de Javier Villafañe
Versión para imprimir Viernes 8 de Septiembre de 2006 (Libros) por José Luis.

¿Hay alguien a estas alturas que no conozca a Javier Villafañe?, como todo es posible aquí se dice en pocas palabras: nació en Buenos Aires el 24 de junio de 1909. Fue poeta, escritor y, desde muy pequeño, titiritero. El primer día de abril 1996, a los 86 años, falleció en Buenos Aires.
Fue uno de esos titiriteros que dejan huella, profunda, intensa y con sabor a poesía.
Este libro que comentamos hoy es un libro lleno de cuentos, vividos tal vez por el entrañable Javier.
Cuentos como éste:
El viejo titiritero y la Muerte.
Salió de su casa con el teatro al hombro. Iba silbando como todos los domingos y en el camino lo atajó la Muerte. Entonces, el titiritero sacó del bolsillo un títere casi tan viejo como él. Era el Anunciador. Lo calzó en la mano derecha —su acostumbrado cuerpo, su piel— y con la voz del Anunciador le dijo a la Muerte:
—Respetable señora, le ruego espere unos minutos. Él —y señaló al titiritero— jamás llegó tarde a hacer un espectáculo y quiere justificarse. ¿Comprende?
La Muerte dio un paso atrás.
El viejo titiritero guardó el títere en el bolsillo. Cruzó la calle. En la esquina había un teléfono público. Metió una moneda en la ranura, marcó un número y dijo:
—Habla el titiritero para disculparse. Hoy no puede hacer la función.
Volvió a cruzar la calle con el teatro al hombro. Sabía quién lo estaba esperando en la vereda de enfrente.
Los ancianos y las apuestas, de Javier Villafañe. Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1990
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