El teatro: toda una historia
Versión para imprimir Lunes 13 de Febrero de 2006 (Exposiciones) por José Luis.

Foto: LeoL30
Esta exposición podrá verse dentro de la Feria Europea de Teatro para Niños y Niñas, Fetén06, en Gijón. De hecho, se incluye dentro de las muchas actividades paralelas de este encuentro anual con las últimas propuestas teatrales para los más pequeños.
‘El teatro: toda una historia’ no busca sólo visitantes infantiles. Su oferta, traída a Gijón por la sala Escalante de Valencia, es para todas las edades. Grandes y pequeños podrán viajar por la escena, desde su nacimiento hasta nuestros días, pasando por todas y cada una de sus etapas más sobresalientes. Se encontrarán con los teatros y circos de la antigüedad clásica, pero también con las primeras intenciones de hacer escenarios entre carretas dispuestas en círculo. Se volverá a las representaciones de feria, a los encuentros callejeros en Venecia y a los jardines de Versalles. Y a los castillos, galerías palaciegas, patios, corrales y mesones, porque en todos ellos hubo teatro, antes de inventarse lo que hoy llamamos puesta en escena. Antes de definirse la escenografía, el sonido y, por supuesto, los efectos especiales.
Se hablará de viejos tiempos, pero también de las épocas en que se revisaron los primeros conocimientos, algo que pasó a finales del XIX y principios del XX. De la transformación técnica, económica, social y estética que, como el resto de los mundos, vive el del teatro.
Contará, pues, la exposición, la esencia del teatro primitivo, el de la antigua Grecia, el del imperio romano, el teatro medieval, la comedia del arte, los dramas isabelinos, los grandes nombres del Siglo de Oro español, del barroco, del siglo XIX, y de las vanguardias de la pasada centuria.
Viaje geográfico
Cada hito será una de las estaciones del viaje. Pero no será sólo una travesía por la historia. También ofrece la exposición un paseo por algunos teatros lejanos en geografías. Es ese apartado él ultimo del conjunto. En él se podrán apreciar técnicas orientales del teatro de sombras de China, mascaradas de Indonesia y costumbres de Japón o Turquía, que estarán presentes con sus diversos relatos de dramas y comedias.
La comisaria de todo este encuentro de culturas, lugares y tiempos es Paula Salinas, que ayer preparaba el montaje entusiasmada. “Será una gran exposición” decía y para hacer realidad esa sentencia cuenta con todo un universo de elementos teatrales.
Maquetas de grandes escenas, entre las que no falta el Globe Theatre de Shakespeare, el Corral de Comedias o uno de los principales centros de actuación del Teatro Político Bertold Brech.
Habrá también escenografías, teatro de calle -con calles incluidas-, máscaras, marionetas, títeres de cuerda y de guante, sombras, rompecabezas, superficies imantadas, altos relieves que rememoran el barroco y pinturas. Éstas tendrán todas un nombre propio, el de Gianni Franceschini, una de las almas de la exposición, según Paula Salinas. Y es que Franceschini, además de pintor, es director artístico de la compañía de Arte y Teatro Viva Opera Circus y del Teatro dell’Angelo di Verona.
Él ha puesto el entusiasmo al que han respondido los de Escalante y con ellos Producciones Noviembre Exposiciones y él también firma 14 telas, en las que se recorren, como la misma muestra, los diferentes tiempos del teatro. Todo, explica la comisaria de esta historia del teatro, con la sana pretensión de proporcionar al visitante conocimientos generales acerca de topologías, textos, autores, atmósferas, recursos escénicos y anécdotas que explican los porqués de cualquier representación. Dicho sea de otro modo, el reto es incentivar el amor al teatro y la curiosidad por conocer.
Saber, por ejemplo, que el fenómeno dramático precede, en todas las culturas, al fenómeno literario o al de las artes plásticas, porque el hombre, para satisfacer su afán de creación y de imitación, utiliza antes que nada el material disponible más próximo. Es decir, utiliza su propio cuerpo, que es, al fin y al cabo, el principal arma del teatro.
Mirar y actuar
Pero conocer y viajar por el tiempo no es lo único que puede hacer el visitante. En cada una de las paradas se le proponen diferentes actividades. Si lo desea puede ser actor. En casi todas las estaciones se ofrecen elementos interactivos y estímulos visuales para ser tocados. La estructura permite e invita a jugar, a involucrarse, a experimentar y, finalmente, a aprender y participar del teatro.
Para hacer más fácil esta participación directa se programarán visitas guiadas, que irán adaptando el contenido dependiendo del ámbito de edad y expectativas de los asistentes.
Durarán, aproximadamente media hora y permitirán a quien las desarrolle conocer cada uno de los detalles expuestos, además de enfundarse en una máscara romana o emular a los títeres en una calle dibujada, crear una escena propia y recuperar los grandes gestos de los grandes teatros. ‘El teatro: toda una historia’. permanecerá en el Antiguo Instituto durante todo lo que resta de febrero y la primera quincena de marzo.
Fuente: El Comercio Digital.
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