Entrevista a Joël de Rosnay
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Foto: strph
Joël de Rosnay es Director de Prospectiva y Evaluación de la Ciudad de las Ciencias y la Industria de La Villette, Paris. En una entrevista realizada por Sacha Goldman, ha analizado y opinado sobre cómo será internet en un futuro no muy lejano: “La idea de experimentar con emoción cualquier cosa que se pueda compartir va a predominar sobre la pulsión a adquirir objetos o conocimientos”.
“Tanto en el mundo biológico y su biosfera, como en el mundo tecnológico y la tecnosfera, asà como en el mundo digital y el ciberespacio, se produce a cada momento una aceleración. Esta aceleración es la que genera la contaminación informacional que nos invade y la que puede inhibir la creatividad, si no se le pone remedio y no se encuentran los medios pertinentes para extraer sentido a todo este yacimiento de informaciones.
Tomemos el ejemplo de Internet. Se nos dice: “lo importante es la interactividadâ€?. En absoluto: yo veo que frente a sistemas de interactividad, los niños lo único que hacen es pulsar botones, como en una especie de juego, de diálogo estéril sin comprender lo que se les intenta explicar detrás de todo este mundo. Entonces la interactividad, en primera instancia, no es interesante. Lo que es interesante es el uso de la interactividad para crear colectivamente, lo que denomino la “intercreatividadâ€?. En ella ya no se está conectado “aâ€? Internet, sino conectado “a través deâ€? Internet: son los cerebros que están detrás y es esta creatividad mutua la que puede, o no, expresarse. Con respecto a Internet, ya no se habla nunca de interconmutabilidad. Sin embargo, para mÃ, es mucho más interesante que la Web, el TCP-IP o los marcapáginas.
La interconmutabilidad comienza por el hecho de poder crear, sobre mi propia página web, un vinculo con el sitio de una revista, por ejemplo: cuando la gente viene a mi página, hacen clic y se encuentran en la página de esa revista donde van a descubrir toda una serie de entrevistas y artÃculos. Es esta interconmutabilidad lo que realmente da el poder a Internet.
Y es la primera vez en la historia de la humanidad que eso se produce. ¿Por qué? Porque los dos sistemas interconmutables que existÃan anteriormente (el teléfono y el correo) no eran interconmutables por mÃ. Con la Web, por primera vez, cada persona tiene potencialmente la capacidad de realizar una interconexión, una synapsis de interconmutabilidad entre ella y los demás. El “cerebro interplanetarioâ€? que describo en El Hombre Simbiótico se complejiza gracias a los vÃnculos interconmutables y, esperemos, de la intercreatividad…
Pienso que la creación nace cuando se rompe la matriz mental. Es lo que podrÃa llamarse un fenómeno de disrupción. En un determinado momento, hay que ser disruptivo para poder ver de otra forma. El paisaje se descubre asÃ, de golpe, como una nube que se diluye y se vuelve a ver el paisaje desde el avión. Pienso que esta matriz mental es a menudo una prisión que nos encierra en paradigmas y esquemas conocidos y repetitivos. La extraordinaria fuerza de los visionarios artÃsticos o cientÃficos ha sido la de quebrar la matriz del lenguaje, en el caso de los poetas, o la matriz de la visión, en el caso de los artistas, creando asà un mundo fractal en el que el kaleidoscopio de la visión de los otros me proporciona una visión diferente del mundo en el que me he encerrado a través de mi matriz mental. Por eso estoy muy contento, tanto como cientÃfico como apasionado del arte.
Es ahà donde se desencadena esta famosa etapa de integración. Hoy se vive en un mundo de bits, de datos. Unidos entre sÃ, estos datos crean un mundo informacional. Y unidas entre sÃ, esas informaciones constituyen conocimientos operacionales. A partir de ahà se puede actuar, enseñar, comprender, modificar… Estos saberes conectados entre ellos crean conocimientos de dimensión superior, conocimientos integrados en culturas: es la sabidurÃa y, posiblemente, el genio…”.
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