La creación infantil y los títeres

Versión para imprimir Versión para imprimir
Jueves 2 de Febrero de 2006 (Educación) por José Luis.

tigre-titere

Foto: ?po

Angela Ridao escribió en la presentación de su trabajo: “El presente artículo aborda una concepción de creatividad que resulta de la experiencia vivida durante 7 años, animando un taller de títeres con niños de 3 a 12 años. Tiempo que me permitió contemplar como se puede dar vuelos a los sueños y al poder creador del ser: con el alma, con la mente, con las manos y el corazón.”

Se parte de la idea que el títere es todo objeto puesto en movimiento y en situación dramática (Bufano A.) El títere esencialmente corresponde al campo del arte, nace de la necesidad de creación del hombre, es así que se convierte en un camino para la comunicación y expresión de creencias acerca de los misterios de la vida, su concepción de mundo, sus pasiones, sus preocupaciones, también de sus temores y angustias.

Una expresión que convalida esta idea es la de Sokolov Vladimir (Jurkowski H. 1990,pp.3) “Esforzándose por alcanzar la libertad artística para su deseo creativo, el hombre inventó el teatro de títeres. A través de su descubrimiento se libera de la amenaza del destino, creando para sí un mundo a su medida y a través de los personajes que le deben total dependencia fortalece su deseo, su lógica, y su estética. En resumen, llega a ser un pequeño dios en su propio mundo�

El niño creador

En la manifestación con títeres el hombre o el niño integran las formas básicas del universo físico cuando comienza a idear su títere, hasta que organiza la representación, imprimiéndole los ritmos orgánicos propios de la vida.

Es maravilloso y asombroso cuando el niño/ña propone sus ideas y las expresa en un producto, en este momento observamos como aflora su universo, en los movimientos de su cuerpo, sus gestos, sus palabras, sus silencios, lo cual permite ver y escuchar como sienten, como viven, como conocen, como se relacionan, como se descubren, cuales son sus límitaciones y la lucha por trascenderlas o superarlas. El niño/ña comunica su cosmovisión e idiosincrasia, fruto de la confluencia entre su mundo interno y mundo externo.

Para Cortázar, autor de Rayuela, el arte, los sueños y los juegos, si bien constituyen vías de evasión, puertas de salida son fundamentalmente vías de acceso a una nueva dimensión de la realidad con características edénicas. Él expresa: “Hay quizás una salida, pero la salida debería ser una entrada. Hay quizá un reino milenario…â€? G. Scheines agrega: “El juego (como el sueño o el arte, como cualquier actividad aparentemente inútil y sin sentido, es decir, ineficaz) es valorizado por Cortázar como la acción más eficaz, porque opera la fugaz apertura de la realidad, que deviene traslúcida y penetrable, se carga de significados, convirtiéndose por un instante en la Tierra Prometida, en el Reino Milenario, en el Cielo, donde el encuentro –con el pasado, con la especie humana, con los otros y “lo otroâ€?- es posible. (G. Scheines, 1981 pp. 304).

Artículo completo: Angela Ridao


Los comentarios están cerrados para esta entrada.

Más entradas en titerenet