Las puertas del drama
Versión para imprimir Jueves 22 de Diciembre de 2005 (Formación) por José Luis.

El número 14 de la Revista de la Asociación de Autores de Teatro, Las Puertas del Drama, publicado en la primavera de 2003, está dedicado al Teatro Infantil y Juvenil.
Revista de la Asociación de Autores de Teatro.
He estado releyendo éste número 14 y quisiera compartir con vosotros algunas de las frases subrayadas por mí en el artículo escrito por Luis Matilla, titulado: Teatro para Niños, Reflexiones de un Autor.
Luis Matilla dice:
“Mi aproximación a los espectadores de las primeras edades… Responde a la convicción sobre la necesidad de ofrecer a los niños y a las niñas hechos escénicos adecuados a sus intereses y niveles de comprensión, elaborados con el máximo rigor.
Posiblemente en algunas de nuestras creaciones estamos dando a los espectadores mucho menos de lo que estos pueden llegar a comprender. ¿Nos faltan conocimiento del niño, o nos sobran recuerdos de nuestra deformada visión de los niños que nosotros fuimos un día?
Nuestros ‘tiernos’ niños asimilan, más de lo que los adultos podemos imaginar. Ellos, al igual que sus mayores, acceden a los múltiples conflictos latentes en la sociedad actual y que en muchas ocasiones les atañen de un modo directo: la separación de los padres, la intolerancia, la miseria, el autoritarismo, la destrucción del medio ambiente, los conflictos bélicos, el hambre, las drogas, la incidencia en los adolescentes de la anorexia y la bulimia.
… Descubriéndole caminos creativos y divergentes que le brinden nuevos puntos de vista desde los que contemplar nuestra sociedad. Obviamente en estos tratamientos renovadores han de tener cabida los distanciamientos imaginativos, las ambientaciones insólitas, los lenguajes no convencionales e incluso las elaboraciones sobre lo aparente.
El teatro para niños se convertía así en un hecho artístico para todos, objetivo al que debería aspirar cualquier producción escénica que pretenda la conquista de nuevos públicos.
Sin afrontar riesgos, sin buscar nuevas formas de comunicarnos con el público infantil, sin romper con fórmulas renovadoras las dependencias que nos impone las leyes del mercado, lo único que conseguiremos será vernos salpicados e incluso devorados por la aplastante lógica de las cadenas de televisión para las cuales la audiencia justifica los medios empleados para conseguirla”.
Entradas relacionadas
Los comentarios están cerrados para esta entrada.





