Círculo Ventrílocuos Argentinos

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Domingo 20 de Noviembre de 2005 (Organizaciones) por José Luis.

He encontrado esta web de ventrílocuos argentinos, en la que podemos leer su introducción:
“El Civear nace una tarde del mes de Marzo de 1999 como fruto de una idea de dos.
Miguel Ã?ngel Lembo (Uno de estos dos ventrílocuos) motivado por la inquietud, tenacidad y talento de Marcelo Mélison (el segundo) le propone convocar a todos los artistas argentinos y de países limítrofes para establecer una unión que diera como final el reimplante de la profesión en el medio artístico.”.

El enlace a la web es el siguiente: Civear

Os transcribo uno de los artículos que he encontrado en esta página:

Las Reglas Básicas:

1. Encontrar la voz: Se trata de elegir un tono de voz sobre el cual trabajar. Existen dos voces para desarrollar, la Voz Natural a la que se le pueden dar matices diferentes -gruesa, fina, masculina, femenina, de niño, de anciano, llorosa, etc. Y la voz ventriloquial, que se logra llenando los pulmones de aire, endureciendo el estómago para que empuje el músculo diafragma y éste presione los pulmones para que expela el aire con fuerza. Al mismo tiempo cerramos la garganta para impedir que ese aire salga rápido y que lo haga en forma comprimida. Para identificar esa salida de aire, le asignamos cualquier vocal, o hacemos una respiración con cada una. Siempre con la boca abierta y modulando cada letra.

2. Hablar con la boca cerrada: No es tanto así, los labios y dientes se separan en forma disimulada para que salga la voz. La lengua hará todo el trabajo de armar las palabras en base al sonido que recibe de la garganta. Practicamos con la boca cerrada y la voz que encontramos de acuerdo al punto anterior, diciendo vocales y luego con cada letra del abecedario aunque al llegar especialmente a la M y a la P, debamos juntar los labios, no importa luego veremos como se hace, primero dominemos ensayando mucho todo lo visto hasta ahora.

3. Manejo del Partenaire: El maniquí, partenaire, muñeco, hijo o como más te guste llamarlo, debe tener un nombre para identificarlo, que suene dulce, nunca agresivo, él no puede elegir ni hablar solo, pero si lo hiciera te pediría lo mismo. No lo maltrates, no le grites ni lo hagas quedar en ridículo, él no puede defenderse, y en el balance final, verás que el maltratado fuiste tu mismo. En cuanto al manejo, practiquemos hablando lo que sea, teniendo en cuenta que las preguntas y respuestas deben ser cortas, y debemos ingeniarnos para que las reacciones del muñeco sean de acuerdo a lo que está diciendo, se asusta, se hace el distraído, mira a un lado y a otro, mira al auditorio, te mira a ti, aquí va mucho de tu imaginación y estilo, él hará lo mismo que tu haces cuando hablas.

Querido amigo, ésta es la base técnica, lo demás te lo enseñaré en persona, en alguna reunión del Círculo, te esperamos, en Humberto 1° 420 Capital Federal, el primer lunes de cada mes a la hora 20.00 para conocerte y brindarte lo mejor de nosotros. Hasta cada momento.

Miguel Ã?ngel Lembo.


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