Exposición en la 16ª Edición del Festival Internacional de Titelles de Lleida
Versión para imprimir Lunes 25 de Abril de 2005 (Exposiciones) por José Luis.
Se inauguró en Lleida, en la Fundació La Caixa, la exposición sobre el teatro de sombras y de marionetas en China. Se trata de la muestra “Héroes y dioses. El teatro de sombras y de marionetas en la China”, que reúne 400 piezas de la colección Kwok On, cedidas a la Fundación Oriente de Lisboa por el sinólogo Jacques Pimpaneau.
Esta muestra reúne en Lleida un conjunto formado por 400 marionetas, figuras, vestidos y todo tipo de elementos relacionados con el teatro de sombras chino.
Las piezas proceden de la colección Kwok On de arte popular asiático, una de las más importantes del mundo.
La exposición se presenta en el marco de la 16.ª edición del Festival Internacional de Titelles de Lleida, que se celebra entre el 28 de abril y el 1 de mayo.
En China, el teatro de sombras y de marionetas se remonta al siglo VIII y tiene una doble función: religiosa y de entretenimiento. Esta tradición milenaria ha dejado un gran legado de piezas.
Fundació La Caixa. Av. Blondel, 3, Lleida (inauguración, viernes, 29, 20.00 h).
Los orígenes del teatro de sombras y marionetas en China se remontan al siglo VIII, antes incluso de la aparición del teatro de actores, y desde entonces ha tenido una función doble, la religiosa y la del entretenimiento.
Jacques Pimpaneau ha explicado hoy en la presentación de la muestra que “las representaciones formaban parte de las ceremonias como una ofrenda a la divinidad o como un acto de exorcismo y los espectáculos también se podían celebrar en las casas de té con motivo de algún enlace matrimonial, nacimiento o aniversario”.
La exposición quiere desvelar, según Pimpaneau, “los secretos de este tipo de espectáculos con sus figuras, vestidos, los decorados y los instrumentos musicales sin olvidar algunos de los principales argumentos, leyendas y dramas históricos, así como los dioses protectores de los que manipulaban los títeres”.
Jacques Pimpaneau ha añadido que “el resultado de la muestra es un conjunto excepcional que nos acerca a un mundo de formas fascinadoras que permiten expresar todas las ilusiones y preocupaciones, todos los sentimientos y las pasiones de la gente”.
La muestra divide los objetos en diferentes apartados: marionetas de hilo, de guante, de sombras, varilla, agua, fuego y madera.
Las más exóticas para nuestro ámbito son las marionetas de fuego que representan personajes celebres de las leyendas y las óperas y que están encerradas en cajas de papel que también contienen material pirotécnico.
“Cuando se prende fuego, la caja se enciende y aparece el muñeco que gira sobre sí mismo bajo la acción de las explosiones pirotécnicas”, ha explicado Jacques Pimpaneau.
Respecto a los títeres de agua, se trata de marionetas de madera que, gracias a una base que hace de flotador, se manipulan a distancia con la ayuda de grandes perchas de bambú y un juego de hilos. El titiritero está sumergido en agua hasta la cintura y se esconde tras una pantalla.
La relación de los dioses con el teatro de marionetas oriental también está claramente diferenciada en la muestra. Jacques Pimpaneau ha explicado que “los titiriteros tenían un dios propio al que, como en el resto de gremios, se les atribuye el origen del oficio”.
En el sur de China, el dios de las marionetas de hilo es el mariscal Tian Du Yuanshuai, representado por un joven malabarista que los titiriteros depositan en un altar familiar. Se explica que vivió en el siglo III antes de Cristo bajo el nombre de Chen Ping y que para hacer creer a sus enemigos que la ciudad que intentaban conquistar estaba fuertemente custodiada se inventó unas marionetas que situó en lo alto de las murallas para disuadirlos.
Jacques Pimpaneau explica que “paradójicamente, en la época moderna el papel religioso del teatro de sombras y de marionetas es el que garantiza la supervivencia en el campo, ya que tras el abandono del socialismo, los agricultores han vuelto a sus antiguas creencias y tienen la necesidad de utilizar este tipo de teatro en sus rituales”.
El sinólogo francés añade que “contrariamente, el teatro prácticamente ha desaparecido de las ciudades, donde la modernización americanizada ha sustituido al socialismo, y solo es, como en Occidente, un espectáculo infantil”.
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