Entrevista con Liu Ji
Versión para imprimir Miércoles 20 de Abril de 2005 (Historia de los títeres) por José Luis.
Este titiritero de Quanzhou, China, realiza en este entrevista una serie de reflexiones sobre el arte de los títeres, así como una aproximación al teatro de títeres en China.
Uno de los atributos de los títeres de la provincia de Quanzhou es el maquillaje, que imita el utilizado en las óperas chinas. El maquillaje les da la personalidad que se desea: la del personaje de noble corazón, la del valiente, del cobarde, etc., dejando una fuerte impresión en los espectadores.
En Quanzhou han surgido numerosos maestros de las funciones con marionetas, cuya creatividad ha enriquecido los estilos de las artes escénicas. Por ejemplo, al anciano Jia Jiazou se le conoce como al representante de la escuela sureña de títeres chinos.
En el país ocurrieron desastrosas guerras en los siglos VIII y XII. Esta grave situación favoreció a Quanzhou, ya que para huir de las guerras, gran cantidad de intelectuales y artistas de espectáculos folclóricos llegaron a la zona. La cultura en Quanzhou prosperó de una forma nunca antes vista.
La escasez de tierra y el auge del comercio contribuyeron grandemente a aumentar el número de personas que se ganaban la vida en los escenarios. Según los registros históricos, la mayor compañía de marionetas llegó a tener unos 300 miembros, y la más pequeña alrededor de unos 100 artistas y trabajadores.
En el siglo XIV, la monarquía Ming prohibió todo tipo de comercio exterior y cerró las puertas de China al mundo, por miedo a que se difundieran en el país la religión y las ideas occidentales.
El arte folclórico de Quanzhou sobrevivió a 400 años de aislamiento y ha resurgido lleno de energía y vigor. El arte antiguo de los títeres se le considera, por lo tanto, un fósil viviente.
Durante siglos, los titiriteros de Quanzhou han transmitido su arte de una generación a otra. Una compañía de marionetas tenía, por lo regular, cuatro o seis artistas y unos 35 títeres, con un repertorio de 500 piezas.
En las compañías de marionetas de Quanzhou todavía se utilizan partituras ininteligibles para la gente de hoy día, así como instrumentos antiguos. Y aún se realiza la vieja ceremonia de entrada a la compañía de jóvenes artistas, quienes se convierten en discípulos de los maestros de este arte.
Alrededor del siglo XVII, los titiriteros de esta provincia ya eran capaces de presentar funciones espectaculares, con numerosos personajes y complicadas tramas. En el año 1793, durante el banquete que dio el emperador Qianlong de la dinatía Qing en su mansión temporal de Rehe, en honor de los funcionarios de la corte, se presentó una función de marionetas movidas por hilos.
Las marionetas movidas por hilos son las más sofisticadas de todos los títeres chinos, en cuanto a mecanismos de control se refiere. Cuanto más complicada sea, mayor cantidad de hilos tendrá. Así, cuando el venerable Huang Yique controla un mono títere con más de 30 cables, le muestra al público un animalito lleno de energía. Cuando el anciano titiritero le transmite al títere las habilidades adquiridas en sus más de 70 años de experiencia, le da a la figura vigor y vida.
Algunas personas quizás se pregunten por qué el arte de los títeres se desarrolló en distintos países del mundo más o menos al mismo tiempo. ¿Por qué los títeres del todo el orbe tienen tantas cosas en común cuando faltaban los necesarios intercambios? No lo sabemos, sin embargo, a los títeres eso no les importa. Tienen su propia vida y su propia alma. Fueron y son indefectiblermente felices, graciosos y están llenos de energía.
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