TÃteres en la Escuela en los campos de refugiados de Tindouf
Versión para imprimir Lunes 4 de Abril de 2005 (Solidaridad) por José Luis.
Por segundo año consecutivo, la compañÃa Hilando TÃteres ha puesto en marcha un pequeño programa denominado “TÃteres en la Escuela”, en los campos de refugiados de Tindouf. En 10 dÃas han intentado desarrollar un taller de formación en construcción y manipulación de tÃteres con las profesoras de guarderÃas y representar un sencillo espectáculo sin palabras que ha sido especialmente producido para l@s niñ@s de educación primaria del Aioún, en la RASD (República Ã?rabe Saharaui Democrática).
He aquà lo que nos cuentan:
Las cosas no siempre salen como uno quiere, pero aún asà lo maravilloso es que salen. Y por unas cosas y otras nos toca improvisar a menudo. Pero con los tÃteres siempre sale bien.
Aterrizamos el 2 de marzo en Tindouf en plena ola de frÃo en el norte de Ã?frica (se coló por la rendija de la puerta que alguien dejó abierta en Europa). Asà que hacÃa frÃo. Y por supuesto nos pilló desprevenidos, vamos, con poca ropa. Pero antes de nada, una tormenta de arena. A nuestra llegada, la Hamada (que es la palabra que en árabe designa el más árido y puñetero de los desiertos) nos ofreció un Sirocco. Y no se veÃan ni tres palmos delante del parabrisas del conductor. Pero él, el conductor, decÃa que no soplaba fuerte todavÃa y que podrÃa ser peor. Y lo decÃa mientras nos conducÃa a través de la nada desde Rabuni (capital de la RASD) hasta el Aioún, nuestro destino final. Y sorprendentemente para nosotros llegamos sanos y salvos. Todo esto después de presentarnos en Rabuni el primer dÃa (aquà se personan todos l@s cooperantes, se les registra a ell@s y a sus proyectos en unas fichas y se lleva un control de dónde y cuándo están) y que nadie tenga ni remota idea ni de quiénes somos ni de qué hacemos ni dónde vamos. En este punto la verdad es que no se consiguieron grandes avances con respecto al año pasado. Los proyectos pequeños, que no aportan una millonada en materiales o muchos polÃticos para hacerse fotos, cuesta que sean divulgados y apoyados. Cuando llamamos al delegado en Madrid de la RASD y le contamos que estábamos varados en Rabuni sin disponibilidad de coche para ir al Aioún se arregló todo. Parece que tocó la varita mágica y apareció un coche que en menos de una hora nos puso frente del mismÃsimo gobernador (Wali para ell@s). La verdad es que en campamentos estaban muy desbordados por el tema del Festival de Cine, que supongo que la mayorÃa habréis visto por TV. HabÃa más de 800 personas en movimiento por este acontecimiento y necesitaban de todos los coches e infraestructura para que el Festival saliese bien. Hay que tener en cuenta que el gobierno del POLISARIO hace mucho hincapié en esta actividad porque les ofrece mucha publicidad en España, que es justo lo que les interesa. Por allà se pasearon Pedro Carbonell, Alberto San Juan, Itziar BollaÃn, Lola DueñasÂ… y claro, todo esto supuso un gran despliegue de medios y gente. Por lo que nos comentan la RASD dio la talla dentro de sus posibilidades, pero en este periodo de tiempo los que Ãbamos a trabajar no pudimos hacer prácticamente nada. Nosotros ya fuimos advertidos en Madrid de que ir a campamentos al mismo tiempo que el Festival de Cine iba a ser un inconveniente, pero es que los del Festival tenÃan que haber viajado en Diciembre y cambiaron sus fechas. Nosotros no tenÃamos esa posibilidad.
Bueno, el caso es que una vez en el Aioún y frente al Wali organizamos el trabajo. Tenemos la sensación de que no se acordaba ni un pijo de lo que Ãbamos a hacer ni del dossier que se le habÃa presentado (Memoria 2004 y Proyecto 2005). Como somos modestitos y con poco nos apañamos, no importó mucho porque, alegando una falta de coches que nos facilitase nuestro trabajo en distintos centros, nos asignó una única guarderÃa a la que podÃamos ir y venir andando desde la casa de la familia de Abdalahi, el peque que viene en verano con nosotros y cuya familia nos acoge durante nuestras estancias en el Sahara. Asà el taller se impartirÃa al profesorado de esa guarderÃa únicamente y podrÃa tener una duración mayor. Esto fue fantástico para nosotros porque era justo la propuesta que trajimos el primer año y que no nos dejaron desarrollar porque nos pusieron a dar tallercitos de un único dÃa en todas las guarderÃas del Aioún. Por esa parte muy bien, pero no era lo que llevábamos planificado. Asà que hubo que reestructurar todo.
Y comenzamos a trabajar. Lo hicimos con dos grupos de 4 profesor@s cada uno. Fueron elegidas a dedo para una actividad que no habÃan solicitado, asà que como podéis imaginar esto es un inconveniente a superar en lo que a motivación y rendimiento se refiere. Hubo gente que al final se enrolló y otras que no entraron al trapo ni de lejos. Supongo que esto pasa en todos los lugares del mundo, pero con que haya quedado un pequeño poso, a nosotros nos basta. Con cada grupo trabajamos tres dÃas. El primero y parte del segundo se empleó en la construcción del tÃtere. Construimos un tÃtere de guante sirviéndonos de un rollo de cartón de los de papel higiénico, cartón y tela, algo muy sencillo pero que nos permitÃa obtener resultados rápidos para poder trabajar un poco la manipulación. Algunos trabajos quedaron francamente bien. Después hicimos algunos ejercicios de coordinación, punto fijo y demás y chocamos con la resistencia al movimiento. Si amig@s: las saharahuis no se mueven. A partir de los 17-18 años “se vuelven de madera”. Caminar es algo que no hacen con exceso, supongo que a causa del calor, y el resto de las actividades las hacen sentadas o tumbadas. Incluso durante las actividades domésticas encontramos que mandan a l@s niñ@s de “IBM” (ya sabéis: ibeme a por esto, ibeme a por lo otroÂ…), asà que algunos ejercicios que aquà resultarÃan un suave despertar para nuestros mayores, fueron realizados con sus más y sus menos allá. Por supuesto olvidamos la idea de que trabajasen arrodilladas (como lo requerÃa el teatrillo que habÃamos llevado y quedarÃa allÃ) y volvimos a cambiar los esquemas de trabajo. El último dÃa tuvimos la oportunidad ya de ver alguna pequeña improvisación (muy pequeñita) pero que sirvió para que se arrancasen a hablar y perdiesen un poco de miedo al ridÃculo. Al final nos despedimos con sonrisas y un balance por parte de ellas que expresaron como positivo, pero yo creo que las palabras se las lleva el viento y sólo cuando pasemos por allà unos cuantos años y la cosa sea más continua y madura, podremos saber si lo que hemos hecho ha cuajado o no. Mientras tanto no cejamos en nuestro empeño. PodrÃamos haber trabajado más. Nos hubiese gustado hacer representaciones por los colegios de primaria durante las tardes en las que no hicimos nada más que jugar al fútbol con toda la chavalerÃa del barrio y hacer compañÃa a la familia. Sólo hicimos 4 funciones. No fue posible hacer más porque pese a que batallamos por conseguir un vehÃculo para actuar por las tardes en los colegios de primaria y pese a que en varias ocasiones se nos prometió, no lo conseguimos. Quizás este fue el precio que pagamos por alojarnos en casa de una familia y salirnos del circuito habitual de cooperantes. Las autoridades dan por supuesto que una familia saharahui se va a hacer cargo de los “visitantes” y a cubrir todas sus necesidades, asà que no cumplieron su parte de lo pactado (hay que tener en cuenta que la disponibilidad de un vehÃculo fue solicitada en nuestro proyecto y concedida cuando el gobierno de la RASD aceptó nuestra propuesta). Este es un inconveniente que sin duda el año que viene subsanaremos. O por lo menos lo intentaremos.
De cualquier forma, compañer@s ¡ha sido tan hermosoÂ…! No hay que dejar de valorar el esfuerzo que hacen tod@s l@s saharauis dÃa a dÃa para vivir en unas condiciones tan adversas fuera de su territorio y pese a ello tod@s somos recibid@s con los brazos abiertos y jamás nos falta un cus-cus o un techo bajo el cual dormir o protegernos del sol del desierto. Esperamos que el año que viene vuelva a serlo y nos den la oportunidad de entregarles un poco de lo que nosotros sabemos a cambio de tanta generosidad.
Si algun@ estáis interesad@s en el programa o queréis comentarnos algo, podréis contactar a través de nuestro mail: info@hilandotiteres.com. Todos los comentarios serán bien recibidos.
Gonzalo y Mar.
Hilando TÃteres.
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