Comunidad Virtual. Problemas y Conclusiones
Versión para imprimir Jueves 2 de Diciembre de 2004 (Curso de Internet) por José Luis.
Como todo llega, aquí tenéis la tercera y última parte de la Ponencia de Jose Bolorino presentada ante el Congreso de Unima España.
Si la primera y segunda parte ya eran interesantes, esta tercera concluye de manera magistral con el tema de la Comunidad Virtual.
Problemas de la Comunidad Virtual.
Participar de una Comunidad Virtual requiere una mínima cultura tecnológica. Si se desconoce lo que es un Foro o una Lista de Correo, difícilmente se podrán utilizar. Pero vivimos en un mundo en constante cambio, en el que la adaptación y el aprendizaje son vitales.
La informática es una ciencia muy compleja, y abarca multitud de campos de especialización que hace años dejaron de estar al alcance de una sola persona, al igual que ocurre en otras ciencias. No obstante, comprender el funcionamiento básico del Correo Electrónico y una serie de normas para su buen uso está al alcance de cualquier persona con interés y una inteligencia normal, e incluso por debajo de lo normal. Es sobre todo una cuestión de actitud.
Existen, naturalmente, muchas herramientas de comunicación electrónica, además del correo electrónico, y todas ellas requieren un periodo de aprendizaje y un esfuerzo por nuestra parte, pero el tiempo que le queramos dedicar vendrá dictado por nuestro interés y las posibilidades reales que nos brinde cada herramienta en cuestión. Eso sí, la inercia social y las ventajas evidentes harán que acabemos utilizándolas tarde o temprano.
Se puede hacer esfuerzos para acelerar o facilitar este conocimiento básico, como ya hizo Unima Madrid con el curso que tuve el placer de impartir en la penúltima Escuela de Verano en Bustarviejo. Pero seguramente la mejor forma de animar y dar motivos a las personas para que comiencen a utilizar los canales de la red sea ofreciéndoles oportunidades y ventajas que les compensen, a través de los propios canales.
Posibilidades de una Comunidad Virtual. Conclusiones.
Al igual que en el resto de comunidades, las posibilidades de desarrollo, estabilidad y consecución de objetivos en una Comunidad Virtual, viene dada en buena parte por la cantidad y calidad participativa de sus miembros.
En lo que a una Comunidad Virtual se refiere, la ventaja más evidente es la eliminación de barreras comunicativas, aún a pesar de las barreras tecnológicas de las que hablaba antes, y por lo tanto la posibilidad de entablar nuevos cauces de comunicación, nuevos diálogos, nuevos lazos de amistad, y nuevos proyectos.
Pero una Comunidad Virtual, como hemos visto, no es más que un grupo de compañeros que aprovecha las ventajas que les ofrece la red mundial. Sin esas personas, sin una mínima armonía, sin un sentimiento de compañerismo y sin un interés común claro, la red de redes sería una red vacía.
Unima España ha dado pasos en los últimos años para aprovechar Internet en beneficio de la comunidad que es la asociación, pero lo ha hecho, en mi opinión, con motivaciones equivocadas, sin ser consciente de que Internet, o una página web, no representan por si solas soluciones a la comunicación, sino que son complementos que hay que integrar debidamente y de forma realista en la estructura de la organización.
No obstante, el crear cauces de comunicación, efectivos, accesibles y abiertos, es también una buena forma de potenciar, cuando no de recuperar, el sentimiento de Comunidad que se logra con el conocimiento y la aceptación de la realidad del colectivo, más allá de los individuos.
Un primer paso es liberar y difundir toda la información posible, para lo que Internet es un medio ideal y económico, desvinculando el valor de la información de su ocultación. El siguiente paso, siempre en mi opinión, es dar los medios, la oportunidad y facilidades, a todos los miembros del colectivo, sin excepción, para que también ellos se sientan partícipes de la entidad que conforman, aceptando los éxitos y fracasos así como las diferentes formas de abordar los proyectos por parte de otros miembros.
Siempre habrá personas que no deseen participar, bien sea por no compartir intereses o por cualquier otro motivo. Pero la participación productiva y orientada a conseguir objetivos suele ser contagiosa.
Hace cinco años no podía imaginar que el Boletín de Titerenet sería editado por un argentino (de los que quedan en Argentina), la Redacción mantenida en constante actividad por un canario, que un cordobés me sacaría de encima todo ese trabajo que no me da tiempo a hacer, y que tantas y tantas personas, de orígenes y culturas tan diferentes, pondrían parte de su tiempo, esfuerzo e ilusiones en una Comunidad, antes de que nos mirásemos a los ojos siquiera.
Muchas gracias.
Jose Bolorino.
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