Titerenet 1999-2004
Versión para imprimir Martes 16 de Noviembre de 2004 (Curso de Internet) por José Luis.
Bueno, pues aquí tenéis la segunda parte de la ponencia de Jose Bolorino desarrollada en el Congreso de Unima España celebrado en Ciudad Real.
No os la perdáis.
En 1999, a pesar de que los servicios de internet eran caros y poco accesibles en España (como ahora, pero más), ya había páginas webs relacionadas con el teatro de títeres en español. Entre 1998 y 2000 estaban disponibles en la Red páginas como las de Unima Madrid, Manicomio de Muñecos, Sol y Tierra, Títeres Larderos, Ninus, A la Sombrita, La Pícara Locuela, Arte Fusión… Y algunas más.
No obstante, buscadores como Google -una novedad entonces- mostraban resultados de páginas sobre Gardel (“El Títere”), política (“Títere de un gobierno…”) o Serrat (“Titiritero ale hop”) al buscar títeres u otras variantes de la misma raíz.
La gran mayoría de aquellas páginas titiriteras que surgieron entre 1998 y 2000 tenían como objetivo básico aumentar la difusión de la compañía o festival en cuestión, y por lo tanto, las posibilidades de venta. No era el caso de la escueta página de Unima Madrid, por ejemplo, que ofrecía un directorio de socios, información general sobre la asociación y una forma de contacto, pero era la excepción.
Lo que podía leerse entonces en Internet sobre teatro de marionetas en castellano, se limitaba casi en exclusiva a información sobre compañías y festivales, lo que lleva a pensar, que el primer acercamiento de los titiriteros hispano hablantes a Internet fue más una motiviación económica que de tipo social o cultural. Algo comprensible por otra parte.
En esas circunstancias, en febrero de 1999, nació Titerenet.
La idea era muy sencilla: hacer accesible toda la información posible, especialmente la de interés para titiriteros (listados de festivales y compañías), facilitar el intercambio de información (tablón de anuncios, convocatorias…) y de paso, contribuir a la difusión del teatro de títeres en general mediante la publicación de artículos temáticos, que iban desde cómo trabajar con el látex, hasta “Los antiguos rituales mágico-religiosos” de Jaume Lloret, por citar dos ejemplos.
Titerenet, que comenzó llamándose “La página del titiritero”, surgió de un modo espontáneo en respuesta a dos circunstancias: la falta de información y la posibilidad de acceso a Internet como herramienta para mitigar esa falta. No había plan, no había objetivos, y no estaba mal.
La página recogió el primer año unas mil visitas (una media de 2,7 visitas diarias). Personas que no conocía de nada empezaron a enviarme información para publicar en la página, que fue creciendo en contenidos. Comencé a pasar mucho tiempo leyendo y escribiendo correos… Parecía evidente que ahí fuera había gente que tampoco encontraba lo que buscaba en Google.
Entre enero y octubre de este año 2004, Titerenet ha recibido más de 100.000 visitas, y la tendencia sigue al alza. La mayoría de las visitas nuevas proceden, irónicamente, de Google.
La primera comunidad virtual para el teatro de títeres
Si nos atenemos a la definición que contempla a la Comunidad Virutal como un espacio de encuentro, Titerenet ha sido la primera comunidad virtual para el teatro de títeres. Tras Titerenet surgieron otras páginas que ofrecían una información más amplia que la propia de páginas promocionales de compañías y festivales, como Can Titella o Takey, páginas por cierto muy interesantes, y en el caso de Takey, además muy prácticas para el titiritero activo. También existen páginas, anteriores a Titerenet, como The Puppetry Home Page, de Rose Sage, que recopilan y ofrecen desinteresadamente mayor o menor cantidad de información (en el caso de The Puppetry Home Page, mayor) sobre múltiples aspectos del teatro de marionetas.
Estas páginas no encajan no obstante en la difinición de Comunidad Virtual debido a que carecen de procedimientos de comunicación bilateral (entre el administrador o los administradores de la página y los usuarios) o multilateral (entre los participantes) así como de herramientas de participación integradas en el propio funcionamiento del sitio.
Existe un foro “Muppet Central” bastante activo, en inglés, que sí podría considerarse una comunidad virtual, ya que es un lugar donde un grupo de personas con intereses comunes intercambia información de forma regular.
Gestionar una comunidad
Hablábamos antes de dos componentes que no son parte imprescindible de una Comunidad Virtual, pero que suelen surgir cuando ésta comienza a funcionar: gobierno y economía.
Gobierno. (Preferiría llamarlo Gestión, por evitar connotaciones políticas).
La Gestión de una Comunidad Virtual tiene dos niveles bien diferenciados.
Al estar basada en una infraestructura telemática, es necesaria una gestión técnica de los recursos (servidor, programación, mantenimiento o instalación de aplicaciones, ancho de banda…etc.). Este nivel de gestión suele estar a cargo del creador o los promotores iniciales del espacio en el que se desarrolla la Comunidad Virtual.
Es posible también que los promotores de una Comunidad Virtual utilicen como plataforma algún servicio, gratuito o de pago, orientado a la creación de este tipo de comunidades, como foros, listas de correo o sistemas de portales prediseñados, que suelen cubrir ampliamente las posibles necesidades de comunicación, y que reducen considerablemente los conocimientos técnicos necesarios para su gestión, a cambio, generalmente, de una pérdida de flexibilidad y autonomía.
El otro nivel de gestión es el que se refiere a las normas de convivencia de la comunidad, que suele incluir normar sociales propias de la comunicación en Internet, como la “netiquette“, junto con normas que determinan la forma en que se aporta información a la comunidad.
En una comunidad activa existe un flujo constante de información que tiende a aumentar las bases de conocimiento común, haciendo necesaria una organización coherente de la información y de los recursos para su transmisión.
En el caso de Titerenet, la información que puede encontrarse en la página procede en su mayor parte de los propios usuarios, que vuelcan la información que reciben o generan en Titerenet, de modo que quede a disposición del resto de usuarios. El hecho de aportar esa información los hace partícipes del proceso de gestión de la comunidad, sin necesidad de participar en el nivel técnico de gestión.
Además, Titerenet ofrece espacios de participación directa, como foros o comentarios a las noticias publicadas, lo que permite generar más información, destacar la que resulta más interesante para los miembros más participativos, o compartir conocimientos y opiniones con otros usuarios.
El modo en que funcionan ambos niveles de gestión puede verse como una meritocracia. Los individuos más activos y con mayor conocimiento de la Comunidad Virtual adquieren importancia para ésta en función de su aportación.
Economía.
La economía suele marcar un punto de inflexión en una Comunidad Virtual, asociado al crecimiento de la misma.
A finales de 2001 los costes derivados de la simple existencia de Titerenet (servidor, bases de datos, dominio y ancho de banda) resultaban lo suficientemente cuantiosos como para plantearse de dónde iba a salir ese dinero en el futuro.
Integrar el hecho económico en una comunidad que nace sin intereses económicos, y donde los frutos del grupo se ofrecen de modo gratuito y sin restricciones, es un problema que implica contradicciones. Lo habitual, al enfrentarse por primera vez a esta situación, es evaluar los posibles modelos económicos que permitan la continuidad del espacio de encuentro.
Tal vez el modelo natural para una comunidad vital sea el asociativo, donde los socios -idealmente- participan activamente en la gestión y financian con sus aportaciones las actividades de la asociación, dentro de un marco legal.
Otros modelos posibles son donaciones, subvenciones, patrocinios, un modelo de mercado, en el que se vende algo de valor -por lo general servicios- o la diversificación de las fuentes de ingresos en una mezcla hetereogénea de diferentes modelos.
Podríamos enmarcar estos modelos económicos posibles en cuatro categorías:
- Social: Asociación.
- Caridad: Donaciones y Subvenciones.
- Beneficio Distribuido: Patrocinio.
- Comercial o Empresarial: Venta de servicios.
En Titerenet hemos optado de momento por una fórmula mixta, lo más alejada posible de la caridad y lo comercial, y lo más próxima posible al beneficio distribuido o compartido.
El beneficio distribuido se basa en que Titerenet genera beneficios, materiales o no, para la comunidad en general, además de para elementos concretos de la comunidad (como pueden ser compañías, festivales o personas), que a su vez, retribuyen a Titerenet para que pueda seguir generando esos beneficios.
La primera aportación evidente de Titerenet es la de facilitar un espacio de comunicación e intercambio abierto, lo que conlleva acceso a la información. Cualquiera puede acceder a Titerenet y disponer de la misma información que cualquier otro miembro de la comunidad.
En segundo lugar, Titerenet es un escaparate con 12.000 visitas mensuales, y cuenta con una buena imagen dentro y fuera del panorama titiritero. Esto es bueno para la difusión del teatro de títeres en general, pero también lo puede ser para una compañía o un festival que quieren promocionarse. De hecho, los beneficios son concretos, directos y económicos, como en el caso de la publicidad.
Hasta aquí llegamos con esta segunda parte. Queda, como en cualquier buena trilogía (¿creías que iban a ser dos entregas?: ya sabes, no hay dos sin tres), una última parte en la que nuestro Director aborda los problemas de la Comunidad Virtual y desembocamos en las Posibilidades de la CV (Comunidad Virtual).
Entradas relacionadas
Los comentarios están cerrados para esta entrada.






