Aquí tenéis, como no podía ser de otra manera, la ponencia que nuestro Director, José Bolorino, desarrolló en el Congreso Extraordinario Unima Federación España, celebrado en Almagro, Ciudad Real, España.
Os la presentamos en tres entregas, para crear más intriga.
Introducción.
Supongo que la mayoría de vosotros tenéis, al menos, una dirección de correo electrónico. Muchos tendrán una página web, incluso puede que un dominio punto com.
A estas alturas de la película, casi nadie duda de las posibilidades de comunicación que brinda Internet y sus diferentes protocolos de comunicación. Es más, es muy probable que la mayoría conozca de primera mano parte de estas posibilidades. No es sólo esa sensación de que “es importante”, es un hecho.
Por eso voy a hablaros principalmente de hechos, no de posibilidades, de como esto está afectando al modo de comunicarnos y la cohesión de los que, de una forma u otra, nos dedicamos al teatro de títeres.
También me gustaría compartir con vosotros lo que han sido cinco años -ya casi seis- de trabajo en el primer intento por crear una comunidad virtual titiritera hispano parlante.
Si la “potencia, sin control” no sirve de nada, la tecnología, sin personas, es un absurdo. Por este motivo, me gustaría poder terminar esta charla sin haber perdido como punto de referencia a las personas sobre la tecnología… A ver si puede ser.
¿Qué es una comunidad virtual?
La palabra “virtual” es engañosa en el término.
De la Real Academia Española:
virtual.
(Del lat. virtus, fuerza, virtud).
1. adj. Que tiene virtud para producir un efecto, aunque no lo produce de presente, frecuentemente en oposición a efectivo o real.
2. adj. Implícito, tácito.
3. adj. Fís. Que tiene existencia aparente y no real.
La definición de comunidad virtual no se ajusta en absoluto a la primera acepción del diccionario, y tampoco a las siguientes.
Una comunidad virtual activa puede producir efectos evidentes en su área de influencia. Sus miembros son personas reales e intervienen en la creación y difusión de información. El hecho de generar y gestionar información ya supone un hecho claro de interacción con la realidad.
Debemos tener en cuenta que el término es una traducción literal del inglés (Virtual Community). Tal vez sería más correcto decir Comunidad de Usuarios, o Comunidades Telemáticas, pero el término se ha popularizado lo suficiente como para que resulte casi imposible cambiarlo, por lo que nos quedaremos con Comunidades Virtuales a pesar de lo poco virtual de estas comunidades.
Por lo tanto, lo “virtual” de las comunidades de las que estamos hablando, no hace referencia tanto a una propiedad de la comunidad, como a los medios y espacios que estas utilizan para su funcionamiento y desarrollo. Lo virtual de las comunidades virtuales es Internet, o la posibilidad de entablar reuniones sin presencia física, “virtuales”. La posibilidad de hacer cosas juntos sin encontrarse en un espacio físico común.
Entonces, ¿el único elemento diferenciador de la Comunidad Virtual frente a la Comunidad a secas, es el espacio en que se desarrollan o los medios de comunicación que utilizan?… Veamos…
El término comunidad se utiliza de una forma muy amplia. Se habla, por ejemplo, de comunidad de intereses, comunidad académica, comunidad de vecinos, comunidad europea, comunidad de amigos del arte, etc. Para los sociólogos, quienes han utilizado el término de manera más sistemática, una comunidad es un tipo especial de grupo social.
Un grupo social es un conjunto de personas que persiguen un fin común, para lo cual establecen una red de relaciones producto de su interacción y comunicación, cuya conducta se rige por un conjunto de normas culturales y comparten intereses, creencias y valores comunes.
Estas normas, intereses, creencias y valores establecen la identidad y los límites del grupo y lo diferencian de su entorno. Existe igualmente un componente afectivo, de solidaridad mutua y un sentimiento de pertenencia al grupo, el cual permite a sus miembros identificarse con él y sus patrones culturales característicos y distinguir quien pertenece al grupo y quien no. Concebido de esta forma, el grupo social es una unidad de pensamiento, sentimiento y acción y tiene una mayor permanencia en relación a otros agrupamientos sociales. Ejemplos de grupo, desde el punto de vista social, son una familia, un grupo de amigos o un grupo de trabajo.
Por otra parte, Howard Rheingold, a quién se le atribuye haber acuñado el término en su libro “The Virtual Community”, definía así, en 1993, una comunidad virtual:
“… agregaciones sociales que emergen de la red cuando un número suficiente de personas entablan discusiones públicas durante un tiempo lo suficientemente largo, con suficiente sentimiento humano, para formar redes de relacines personales en el ciberespacio”
En 1993, el servicio WWW (World Wide Web – Red Mundial) que nos permite ver y ofrecer páginas webs, aún no estaba afianzado, y la red era bastante distinta de como la conocemos ahora. En cualquier caso, la definición de Rheingold no profundiza en el carácter social de la comunidad, y hoy en día parece insuficiente.
Desde entonces, las comunidades virtuales fueron surgiendo en el ambiente académico, en el de los activistas sociales que defendían una causa común, entre personas deseosas de compartir sus intereses, creencias y valores con otras, y más tarde en el ámbito del ocio, como por ejemplo en las comunidades de juegos a través de Internet.
Una definición de Michel Powers, cinco años después, nos da otra visión de las comunidades virtuales: …
“un lugar electrónico donde un grupo de personas se reúne para intercambiar ideas de una manera regular… Es una extensión de nuestra vida cotidiana donde nos encontramos con nuestros amigos, compañeros de trabajo y vecinos, en el parque, en el trabajo o en el centro comunitario” (autor citado, 1998).
Aquí tenemos a la Comunidad Virtual como un espacio de encuentro.
Vistas algunas de las posibles definiciones, se puede afirmar que una Comunidad Virtual tiene como elemento diferenciador el espacio de actuación y los medios tecnológicos que utiliza, y que comparte muchos de los puntos que definen a una comunidad -a secas- aunque de un modo menos estricto. Por lo tanto, y aunque parezca una tontería, podemos decir que una Comunidad Virtual, es, ante todo, una Comunidad.
La comunidad virtual descansa sobre tres pilares: los habitantes, los lugares y las actividades.
Una comunidad será posible si un conjunto de personas encuentra un lugar donde reunirse regularmente y una razón para interactuar unas con otras.
Hay dos componentes que no son necesarios para la existencia de la comunidad virtual, pero que suelen surgir cuando la comunidad comienza a funcionar: un gobierno y una economía.
El gobierno aparece al establecerse un conjunto de normas que regulan la conducta de los miembros de la comunidad y la economía cuando en la comunidad se administra un bien escaso -que puede ser material o inmaterial- y se efectúan transacciones en las cuales se intercambia ese bien.
…. Continuará… Claro que sí.





