Descubre los secretos de la gomaespuma para hacer marionetas.
Para la realización de éstas notas hemos hecho una síntesis entre la técnica usada por la compañía Marimba Marionetas y la utilizada por la compañía Magerit. Gracias a las dos.

Antes de comenzar quisiera avisarte, sufrido lector, que es muy complicado explicar la realización de títeres por medio de patrones utilizando tan sólo el lenguaje escrito. La imagen, el ejemplo visual es muy importante para este tipo de técnica. Así que lo que se desarrolla a continuación sólo puede considerarse un acercamiento a la técnica, para que conozcas cómo se hace, pero que en ningún caso podrá reemplazar a un artesano con experiencia que te muestra los pasos, te corrige y te presenta sus propias marionetas.

Sean estas líneas una divulgación de esta técnica de la manera más modesta posible.

El material a utilizar será tela con alto contenido en algodón para los títeres en tela, y plancha de goma espuma blanca de un centímetro de grosor, para los títeres de goma espuma, valga la redundancia.

Lo primero es tener claro cómo va a ser el títere y los movimientos que éste realizará.

Por ello, comenzaremos por el diseño del títere. Primero tenemos que estudiar su personalidad, o la actitud que va a tener en el escenario.
Si el personaje va a ser orgulloso, altivo o engreído: lo pondremos estirado, con una ligera curvatura hacia atrás.
Si es sumiso, triste, inseguro: la curvatura será hacia delante.
También se puede diseñar con total verticalidad.

Así mismo, si es viejo, joven, bajo o alto, las proporciones entre sus miembros nos deberán definir con un simple vistazo cómo es el personaje y cómo se moverá.

Debemos tener claro además que los elementos de expresión más importantes son las manos, la cabeza y, dentro de ella, los ojos y la boca, y de estos dos últimos lo es tanto la colocación como el tamaño.

Estamos acostumbrados a imaginar a una bella mujer con ojos grandes y labios voluptuosos, o a alguien muy simple con ojos pequeños y una línea por boca. Estos son ejemplos de cánones que reconocemos con facilidad y que nos definen al instante quien es la figura que tenemos delante.

Todos sabemos de la importancia del contacto visual en el títere, y por eso son fundamentales la colocación y el color de los ojos, para que aparente vida interior y podamos hacer creer al espectador que esa marioneta tiene energía propia; tanto si es una princesa, un ejecutivo, una bruja o el chico de los recados.

Lo más usado para el diseño en general son las figuras geométricas: círculos, óvalos, triángulos. Depende la elección de cada una de ellas del gusto de cada uno, y de las funciones y carácter del personaje.

Trazada pues la línea vertical de movimiento (curva hacia atrás, curva hacia delante o vertical), pondremos la cabeza donde corresponda, después de elegir la figura geométrica que queramos: por ejemplo, un óvalo. El tamaño y forma de la cabeza nos servirá para ajustar las proporciones de la figura completa, es decir, si queremos que tenga ocho cabezas de altura, o tres, o dos.

A continuación dibujaremos cuello, cuerpo, brazos, manos, piernas y pies. Siempre pensando que lo más importante en un títere es el movimiento, la facilidad para moverlo; que no tengamos dificultad para moverle un brazo o una pierna; que debe moverse con naturalidad. Es preferible ver espacios huecos en las articulaciones, en lugar de disimularlos, y luego encontrarnos con dificultades para mover ese brazo.

Cuando tengamos el cuerpo dibujado, podremos diseñar el vestuario, procurando que éste no impida tampoco el movimiento.

Teniendo ya el diseño del personaje podemos empezar con los patrones. Lo más complicado del patronaje de un títere es la cabeza, tórax, abdomen, manos y pies.

Para diseñar los patrones, comenzaremos siempre por el perfil de la zona del cuerpo de la que vayamos a obtener dichos patrones. El perfil del dibujo de nuestro personaje, será siempre el que nos lleve a la imagen tridimensional de la marioneta.

Es preferible comenzar con los patrones de la cabeza, para que nos definan las proporciones del cuerpo, siguiendo siempre el diseño previo del personaje. Así, dependiendo del diseño, la cabeza puede tener varias piezas para la cara y el cráneo. Empezaremos por el perfil de la cara, mandíbulas, orejas y frente. El cráneo suele estar compuesto por piezas que forman una pelota, una esfera o un óvalo.

El cuello son dos piezas que pueden formar algo parecido a un cilindro. Si queremos un cuello con una forma no habitual debemos hacer el patrón partiendo siempre del perfil del cuello.

El tórax y el abdomen pueden estar unidos formando una especie de pera, o también podemos hacerlos por separado, consiguiendo de esa forma más movilidad a la hora de la manipulación.

Al igual que pasa con el cuello, para los brazos y las piernas se harán los patrones a partir del perfil de éstos, dejando aparte las rodillas, que realizaremos luego; y que en la mayoría de los casos será tan sólo una tira engrosada de la misma tela.

Las manos son una de las cosas más difíciles de hacer, pues son uno de los puntos de mayor expresión que tiene la marioneta.
Cuando hagamos el patrón de las manos, podemos hacer el mismo para las dos, o bien, un patrón para cada una.

Al dibujar los dedos, debemos cuidar el grosor y la distancia entre dedo y dedo si la marioneta va a ser de tela. El grosor de los dedos es importante porque luego de coserlos debemos darle la vuelta a toda la mano para que las costuras queden hacia dentro, y la distancia entre dedos es básica para dejar espacio para las mencionadas costuras.

Es habitual que los pies los hagamos con sus zapatos puestos. Es decir, cuando hacemos los patrones de los pies en realidad estamos haciendo el de los zapatos.

Si queremos que el títere tenga pechos es mejor realizarlos aparte y luego unirlos al torso, dejándolos así fijos o con movimiento.

Una vez tengamos los patrones terminados, debemos pasarlos a la tela o a la goma espuma. Es más conveniente que la tela sea de algodón, o al menos que tenga una base de algodón.

Perfilaremos el patrón en la tela con un bolígrafo y en la goma espuma con un rotulador de algún color claro. Si utilizamos alguna tela oscura debemos utilizar para perfilar un color que contraste con el color de la tela.
Los patrones, tanto para tela como para goma espuma, pueden ser del mismo tamaño, puesto que para el títere de tela hay que dejar un margen para el cosido, y para el de goma espuma, hay que dejarlo para el pegado.

El siguiente paso para la goma espuma es pegar las diferentes piezas con una cola de contacto de buena calidad. Para la tela debemos primero preparar las piezas para usar luego la máquina de coser. Esto lo haremos mediante un hilvanado o sujetando las piezas con alfileres.

Para hilvanar dos piezas debemos colocar el derecho hacia dentro, es decir, las marcas que señalan la forma de la pieza quedarán hacia fuera.
Haremos coincidir una pieza con otra hilvanando o cogiendo con alfileres siguiendo las marcas realizadas con el bolígrafo en la pieza.

Una vez hayamos terminado de encajar unas piezas con otras ya podemos pasarlas por la máquina de coser, siguiendo el hilván o los alfileres.

Una vez cosidas las piezas, debemos darle la vuelta. Las más difíciles de lograr son las manos. Para dar la vuelta a los dedos podemos utilizar una aguja enhebrada que pasaremos por la punta del dedo que vamos a darle la vuelta. A continuación, introduciremos por el dedo el mango de un pincel fino, en el que pincharemos la aguja; luego, al tirar del pincel conseguiremos pasar la aguja por el dedo, y para terminar debemos tirar del hilo con mucho cuidado hasta dar la vuelta al dedo. Lógicamente, esta operación la realizaremos con cada uno de los dedos de las dos manos.

El resto de las piezas, comparadas con las manos, son de una sencillez pasmosa.

Cuando tengamos ya las piezas rellenas y rematadas, mojaremos los lugares en los que han quedado arrugas, sobre todo de la cara, dejándolos secar, y repitiendo la operación todas las veces que sea preciso

Una vez dada la vuelta a todas las piezas, las rellenaremos con fibra sintética (de la que se utiliza como relleno de para almohadas). Debemos procurar que queden suficientemente compactas. Podemos incluso golpearlas para apretar el relleno. Tampoco debemos olvidar introducir pesos en los pies del muñeco (los más convenientes son los plomos utilizados para la pesca con anzuelo, entre otras razones porque existen de muchas formas y pesos diferentes.
Todo lo que hemos mencionado sobre el relleno con fibra, se aplicará exclusivamente para la tela, no para la goma espuma.

La cara, en tela: Sin duda, la zona más difícil es la cara, pues para darle la forma a las facciones debemos realizar “escultura blanda”. Esto quiere decir que pómulos, nariz, ojos, etcétera, los vamos a conseguir a partir de puntadas de dentro hacia fuera, o laterales, configurando de esta manera los volúmenes de la cara.

En la realización de estas puntadas debemos procurar no dejar muchas arrugas en la tela, a no ser que el diseño lo requiera.

Cuando tengamos ya las piezas rellenas y rematadas, mojaremos los lugares en los que han quedado arrugas, sobre todo de la cara, dejándolos secar, y repitiendo la operación todas las veces que sea preciso hasta eliminar las arrugas. Aunque en algunos casos nos hará falta el uso de la plancha, utilizándola siempre cuando la zona está todavía húmeda.

La cara en goma espuma: La forma básica de la cabeza nos la estará dando la propia goma espuma, que al presentar cierta rigidez creará por sí misma el volumen. En cuanto a los rasgos, existen dos técnicas básicas. La primera, y más sencilla, consiste en crear las piezas aparte (nariz, ojos, etc.) y luego pegarlas a la cabeza en sus lugares respectivos, siguiendo siempre el esquema del diseño. En la segunda (que recomiendo sólo realizarla cuando se hayan realizado varios “rostros simples”) se termina el rostro igual, se pegan las piezas, pero luego, para tapar las uniones entre piezas, se cogerá una plancha de goma espuma de 0.5 cm y se irá pegando encima del rostro básico, colocando dicha plancha a modo de “piel”, siguiendo los rasgos pegados y tapando así todas las marcas de pegamento. Es una labor complicada y que exige cierto conocimiento del comportamiento de la goma espuma y el pegamento, ya que por un lado es en realidad con ésta “piel” con la que se crean los rasgos definitivos del rostro de la marioneta, y por otro, debemos cuidar el dejar cierta holgura con la goma espuma, para que no nos produzca resistencia al manipular luego el títere.

Ahora tenemos las distintas partes del títere listas para ensamblar. Esto lo haremos con tiras de tela, que previamente habremos doblado varias veces para darle la suficiente consistencia, y luego coseremos con puntadas firmes.

Ya tenemos el títere montado. El siguiente paso será la colocación de los controles para la manipulación, que dependerán del tipo de manipulación que hayamos elegido para nuestra marioneta.

Ahora sólo nos queda pintar el muñeco, con pintura para tela en el caso del títere de tela, y con pintura especial para aerógrafo para el de goma espuma, con la que siempre evitaremos las pinturas con aceites.

Y para terminar, debemos vestirlo según nuestro diseño previo.

(Las fotos del proceso de trabajo de un dragón de grandes dimensiones -lo que está detrás de la figura terminada es una palmera de verdad- de Marimba Marionetas, han sido extraídas, con permiso del autor, del libro “Introducción a la Artesanía Canaria”, de Francisco Ossorio; EDIRCA, Editora Regional Canaria. ISBN: 84-85438-61-2).


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Publicado el Miércoles 2 de junio de 2004

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