En estos tiempos en los que todo el mundo habla de “teatro visual” y que algunos plantean como el futuro del teatro de títeres, del teatro de marionetas, del teatro de objetos, o como queramos llamarle; nos parecía evidente que debíamos incluir algún texto básico sobre comunicación visual.

Hasta que nos hemos acordado de éste.

Como solemos hacer, vamos a dejar al autor, nacido en 1907, que nos introduzca en su obra:

“Conocer las imágenes que nos rodean equivale a ampliar las posibilidades de contactos con la realidad; equivale a ver y comprender más. Por ejemplo, es muy interesante ver las estructuras de las cosas, aunque sean las de la parte más superficial, lo que se llama Textura, es decir, la sensibilización -natural o superficial- de una superficie, mediante signos que no alteren su uniformidad. Una hoja de papel blanco presenta una superficie poco interesante si es lisa, más interesante si es rugosa, aún más interesante si estas rugosidades tienen una disposición estructural reconocible como, por ejemplo, los poros de la piel, que dan, como comunicación visual, precisamente la idea de piel. Piénsese en la piel de los animales, del lagarto al cocodrilo, piénsese en la corteza de los árboles, en el muro encalado, en el hormigón. Todo lo que el ojo ve tiene una estructura superficial, y cualquier tipo de signo, de granulación, de estriado, tiene un significado bien claro. Tan cierto es que si viéramos un vaso con una superficie de piel de cocodrilo, ello no nos parecería normal…

Conocer la comunicación visual es como aprender una lengua, una lengua hecha solamente de imágenes, pero de imágenes que tienen el mismo significado para personas de cualquier nación, y por tanto de cualquier lengua. El lenguaje visual es un lenguaje, quizás más limitado que el hablado, pero sin duda más directo. Todo el mundo recibe continuamente comunicaciones visuales, de las que pueden extraerse consideraciones, y por tanto conocimientos, sin utilizar las palabras”.

En definitiva, se trata de un libro interesante para comenzar a conocer el lenguaje y la comunicación visual, paso fundamental para luego poderlo trasladar al teatro de objetos con cierta coherencia.

La misma editorial publica en 1983 y en la misma colección, otra obra de Munari titulada: “¿Cómo nacen los objetos? Apuntes para una metodología proyectual”. Obra que complementa hacia el mundo de los objetos los conocimientos y observaciones analizados en la obra que acabamos de reseñar.

(1990: Décima edición) Editorial Gustavo Gili, S.A. Rosellón 87-89. 08029 Barcelona
Colección GG Diseño.
ISBN: 84-252-1203-0


Publicado el Sábado 8 de mayo de 2004