Era imperdonable que en estas reseñas no existiera todavía una de las obras del Maestro Villafañe.

“Estas obras que hoy edita Colihue -nos decía Javier nada más entrar en el libro- estuvieron perdidas durante varios años. “A imagen y semejanza” fue escrita en “El Ombú”, San Miguel (1958) y “Puede ser o es lo mismo”, en La Plata (1959). Se fugaron y se encontraron en Mérida, Venezuela, en la casa del titiritero Paulino Durán (1990). Junto con ellas -también fugados y trasperdidos- aparecieron cuentos y poemas escritos en “La Andariega”, por algún camino de la Provincia de Buenos Aires (1934-1937).

Y si ahora aparecen publicadas es porque el autor confía que las lea un buen director y las represente, lo antes posible, en un teatro con telón y portero”.

Entremos un poquito más en el libro. Sólo hasta el Prólogo, donde nos encontramos que: “El viejo titiritero está de espaldas al público. Ha terminado de armar un trajinado retablo ambulante. Da un paso atrás, observa y regresa para ordenar la boca del escenario. Entra en el retablo. Suena la música de una flauta. Se corre el telón y aparece Maese Trotamundos, un títere con un sombrero aludo, corbata voladora y capa. Se mueve como si estuviera ensayando y desaparece. El Titiritero sale del retablo con el muñeco calzado en una mano. Se quita el muñeco, lo deja sobre una silla y se dirige al público.

TITIRITERO.- La miseria puede vestirse de gris, de azul. Puede vestirse con un pantalón a rayas y un saco a cuadros. La miseria puede llevar una camisa limpia. (Pausa). Les pido perdón. Debía de haber comenzado el discurso diciendo: (Cambia el tono de voz). “¡Qué bellas son las flores!” o “¡Qué hermosa es la luna!”. O algo más dulce, por ejemplo: “Un violín a la orilla de un lago”. O bailar. (Ensaya un paso de baile). Pero yo no sé bailar. (Pausa). Mi oficio es un oficio miserable, de hambre. Así con hache y la boca abierta y la saliva. Miren estas manos. (Levanta los brazos y muestra las dos manos abiertas). Son diez dedos.”

Y poco a poco comenzamos a habitar en el mundo del títere de Villafañe, prendidos al encantamiento de sus frases y sus imágenes…

(1994) Ediciones Colihue. Buenos Aires. Argentina.


Publicado el Lunes 26 de abril de 2004

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