¿Crisis?, ¿qué crisis?
Versión para imprimir Noticias llegadas hasta nosotros y las primeras indagaciones realizadas hablan de un descenso en España de la contratación de compañías de títeres de entre un 25 y un 30% durante el primer trimestre de este año.
Primero fue una intuición y luego, desde Titerenet, nos pusimos en contacto con un número significativo de compañías que trabajan dentro del Estado Español.
Las apreciaciones varían de unas Comunidades Autónomas a otras, así van desde un 40% en Madrid hasta un 20% de descenso en Valencia.
Es obvio que no somos el Ministerio de Hacienda, con lo que nuestros datos no pueden ser fiables al 100%. Pero el descenso existe, da lo mismo que la media se sitúe en el 25% o el 30%, porque lo que creemos realmente significativo es que el dato haya llamado la atención al terminar tan sólo el primer trimestre de este ejercicio en curso.
Parece ser que las perspectivas del mercado suben para el segundo trimestre, pero caen en el tercero mucho más que en el primero. Así, estamos hablando de un descenso de casi un 50% para el tercer trimestre del 2004.
Primero, ¿son fiables estas apreciaciones? Como ya hemos dicho, no al 100%, pero podemos valorar su fiabilidad entre un 60% y un 70%.
Posibles causas:
Ante la falta de datos estadísticos de otros años no podemos saber sobre éste punto de si se trata de un bache circunstancial o de una caída estructural.
En el último Congreso de Unima se presentaba un Balance del ejercicio anterior, que creo que no puede servirnos, dado que creo otra vez que no había podido desglosarse, a partir de los ingresos generados por el teatro para niños, cuales pertenecían a la actividad de las compañías de títeres, cuales a las compañías de actores, y ni siquiera cuales a las actividades de animación. Si me equivoco, decidmelo.
El siguiente análisis de las posibles causas de esta bajada en la contratación es totalmente personal, partiendo de los datos que he podido reunir, necesariamente incompletos y fraccionados.
A) A pesar de los datos extraídos del balance macroeconómico del Gobierno Central, que sitúa una muy baja tasa de inflación, el balance microeconómico nos sorprende: el coste de la vida para ciudadanos, y pequeñas y medianas empresas (donde se sitúan todas las compañías de títeres) ha subido considerablemente, al menos 3 o 4 puntos desde la entrada en vigor del euro. Eso significa una subida del coste de la vida entre un 9% y un 12%, aproximadamente.
Este nivel de inflación se traslada también a la Administración Pública, que tiene el mismo dinero que hace dos años, pero cuyo valor adquisitivo ha bajado notablemente. Así pues, hay que hacer lo mismo, pero con menos dinero. Solución para la Administración: contrataciones más baratas.
Hagamos un alto para explicar cómo es posible este hecho, si las informaciones oficiales hablan de una inflación controlada.
Todos los Gobiernos hacen públicos sus balances a partir de los datos de la macroeconomía, al igual que los Bancos Centrales. La macroeconomía se come a la micro.
¿Cómo se reconducen estos datos?: bajando los tipos de interés (bajan el de los préstamos, pero también el de las imposiciones), realizando rebajas en algunos impuestos, como por ejemplo el IRPF y algunos impuestos especiales, entre otras medidas similares. Estas bajadas contribuyen y se utilizan para mantener el balance macroeconómico controlado, a pesar de que los precios sigan subiendo (siempre que lo hagan de forma ordenada y moderada).
Así, si la Administración Pública tiene, por ejemplo, 10.000 para 20 actividades infantiles, lo sensato es que utilice su disponible contratando actividades más baratas: alquiler de cine o vídeo, actividades de animación para niños, y “alguna” función de teatro de títeres o teatro para niños con actores.
Ya tenemos una primera posible explicación para explicar la bajada en la contratación.
B) En las pasadas elecciones autonómicas y municipales se utilizó dinero de las partidas de cultura para realizar actividades de ocio (legalmente viable), que sirvieron de escaparate motivador para los electores. De esa manera, algunos Ayuntamientos, después de las elecciones, han tenido que pedir créditos urgentes para seguir manteniendo la actividad cultural, entre otras. Pero esos créditos pueden comerse hasta un 20% del presupuesto anual, cuando se apruebe. Con lo que volvemos a la misma conclusión que en el punto anterior: hay menos dinero para contratar, porque la exigencia de liquidez hay que pagarla en intereses, gastos y comisiones bancarias.
C) Los Sindicatos son los únicos que han estado denunciando las divergencias entre la micro y macroeconomía. Sin embargo, las compañías de títeres no tienen ningún sistema de control de su propia economía, ni a medio ni a largo plazo. Con lo cual hay que vivir en el día a día, sin la perspectiva de posibles movimientos económicos. Lo que suceda con la economía será una realidad tan sólo cuando tengan encima el cambio de orientación.
D) Algunos han considerado que la solución son las ayudas y subvenciones. Existió también una ponencia al respecto en el último Congreso de Unima. Pero desde mi punto de vista, las subvenciones, tal y como está estructurada la profesión, es “pan para hoy, pero hambre para mañana”.
Esas subvenciones, la mayoría ayudas a la producción, hay que gastarlas en un sólo espectáculo y para los fines para los que se solicitaron. En muchas ocasiones, los presupuestos presentados en los proyectos de producción son sólo apreciativos: “ya veremos qué hacemos cuando sepamos si nos dan dinero y cuánto”, suele ser el pensamiento habitual de muchas compañías.
En aquellas compañías que reciben la subvención, se pueden producir dos situaciones contrapuestas y ambigüas:
1) Si la ayuda es escasa hay que proceder ante la producción con sumo cuidado, y mucho esfuerzo y trabajo se desvía hacia las gestiones, papeleos y burocracia implícitas en la subvención. Lo que no favorece a la creación del espectáculo en sí, que adolecerá de falta de presupuesto y falta de tiempo de dedicación.
2) Si la ayuda es generosa, las compañías tienden a crear espectáculos sin tener en cuenta la perspectiva de distribución de la producción ya realizada. De esa manera es cómo se han creado espectáculos con medios suficientes, y formatos y cachés mayores de los habitual, que dificultan luego la venta y la gestión logística del espectáculo. Tampoco aquí la ayuda se traduce en un acontecimiento favorable a medio plazo.
E) Otra posible solución encontrada por la Administración es la organización de festivales, cada vez de mayor importancia. El presupuesto gastado de una vez, y en muchas ocasiones en colaboración con otras instituciones, se “ve”.
La solución no sería mala si no fuera porque en dichos festivales existen compañías preferentes y habituales (de buena calidad artística), que participan en la mayoría de los eventos. Así mucho dinero pasa a pocos, lo cual no resuelve el balance económico de las compañías profesionales de títeres.
Quiero dejar claro que no estoy diciendo con esto que los festivales sean la causa. Es obvio que es preferible que existan a que no. Pero son una circunstancia a tener en cuenta.
F) Otro dato importante es la falta de personal cualificado en la actividad empresarial dentro de la mayoría de las compañías de títeres.
No creo que sea válido el razonamiento: “es que somos artistas, no empresarios”. Perfecto, ¿pero quieres que la actividad de tu compañía sea tu medio de vida o tu hobbie?: “hombre, yo soy un profesional”.
Pues eso, profesional implica conocer y emplear todos los medios de que dispone una profesión, y uno de ellos es la gestión global empresarial.
En España han existido maravillosos titiriteros que no han vivido de su arte, como en el caso del Maestro Peralta del Amo, que ha escrito varias páginas memorables en la historia del títere en España, pero lo ha hecho con lo beneficios de su empresa de tejidos, en la que sí tuvo que aplicarse en la gestión global de la misma. Se trata pues de una elección.
No es necesario vivir de los títeres para ser titiritero. Pero si quieres vivir de tu trabajo como titiritero, debes aceptar las reglas del “libre” mercado, ampliar tu formación y utilizar tu información.
Hasta aquí llega este esbozo sobre las posibles causas del bajón de contratación detectado en este primer trimestre. Existen más causas, por supuesto, pero creo que he dejado constancia de las más significativas.
También existen soluciones. Este no es el fin de los titiriteros, ni mucho menos. Pero la extensión de este análisis me insta a dejar las soluciones para un próximo escrito.
Notas:
1) Utiliza la opción de comentarios. Creo que el tema es importante, y tu voz tanto o más que la mía.
2) Cuando valores la noticia, ten en cuenta que he empleado mi jueves y viernes “santo” en elaborar este análisis, que aporto para su estudio y reflexión sin cobrar ni un sólo “maravedí”.
Si tu capacidad de análisis y tus conocimientos e información son mayores que los míos, ¡genial!, colabora con tus datos e informaciones. Será en beneficio de todos. No lo dudes.
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