Títere, en Homenaje a Francisco Porras

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Lunes 5 de Abril de 2004 (Libros) por José Luis.

Se trata de una recopilación, necesariamente incompleta, de la revista T�TERE (Boletín de la Unión Profesional de Marionetistas y de la Asociación de Amigos de la Marioneta), editada, dirigida, recortada y en su mayor parte escrita por Paco Porras (me resisto a llamarlo Francisco Porras, lo siento).

Para los que no conocieron al “Titiritero del Retiro”, baste la lectura de uno de sus artículos:

La Virgen se le aparece a Porras.

-Has entendido mal, amado hijo… He dicho: Soy la Virgen del Madroño.

Entonces me di cuenta de la realidad. Estaba alucinando. El frío, la oscuridad, el disgusto de no ser yo el Presidente de Unima Madrid en vez de Carlos Taberneiro, los tres carajillos de wodka que tomé en la Asamblea…

… Su voz sonaba dentro. No movía los labios al hablar. El pelo no se lo vi pues llevaba una especie de capucha oscura como la capa. No brillaba el rostro como dicen luce, siempre que se presenta. Acaso no me fijé mucho en su rostro, pues no me dio tiempo, pero me pareció más negra que blanca. Y la herramienta que llevaba en la mano era dorada. Así fue y así os lo cuento, si no me creéis peor para vosotros. Y otra cosa es cierta; se me quitó el disgusto de no haber sido elegido Presidente, con solo pensar que la Virgen se me aparece a mí, y no a Carlos Taberneiro.

¡Chincha, rabia!

San Francisco Porras.”

Porras nace en Barcelona en 1931. Conocido como el titiritero del Retiro, resumió en toda su vida la esencia del ser titiritero. Murió en Madrid en 1998 y sus cenizas como era su deseo fueron aventadas en el Parque del Retiro. Lo que no dice el libro, es que en el acto de esparcimiento de sus cenizas, además de su familia y de algunos titiriteros, había una nutrida presencia de representantes del Ayuntamiento. Así, cuando al fin se aventaron sus cenizas, el “viento” hizo que gran parte de ella cayera sobre los presentes, sobre todo encima de los representantes del Ayuntamiento de Madrid: el Ogro al que durante tantos años se enfrentó Porras, estaca en mano.

Eso sí cabe hechar de menos en el Capítulo 6: “Los Recuerdas” de aquellos titiriteros que apoyaron moral y económicamente a Paco durante sus últimos años: me refiero a las gentes del “Teatro La Gaviota”, y sobre todo al ahora también fallecido Herman Koncke, de “Los Títeres de Horacio”. En ese capítulo 6 hablan muchos que deberían haberse callado y ceder su puesto a otras personas más cercanas, día a día, con Porras. Perdonad si con esto molesto a alguien. Pero ya sabéis que éste servidor no se calla ni debajo del agua, aspecto que comparto con Porras, que no callaba ni debajo de una tinaja de wodka. Y así siga siendo en las alturas.

(2000) Colección: Librititeros.

Editan: Teatro Arbolé, Centro de Títeres de Bilbao, Teatro de Autómatas y Feria Europea de Teatro para Niños.

Directores de la colección: Esteban Villarrocha e Iñaqui Juárez.


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