Los títeres y la literatura, tema del próximo número de Teokikixtli

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Domingo 4 de Abril de 2004 (Publicaciones) por José Luis.

Teokikixtli, Revista Mexicana del Arte de los Títeres, solicita colaboración para la edición de junio.

-¿Qué tontería quiere que escribamos ahora el Jefe?- preguntó Lechuguino al salir del despacho de Bolorino-. Los títeres nada tienen que ver con la literatura.

-¿Ah?, ¿no?- argumenté al sentarme en mi sillón manchado de café.

-Todos sabemos que los títeres son sólo un divertimento para niños -Lechuguino rió-, ¡qué tontería!

Yo di al mando a distancia y comenzó a sonar el disco “El aroma del tiempo”, de Pedro Estevan.

-¿Acaso no sabes que las obras de teatro clásico japonés se escribieron primero para ser representadas por marionetas? -le dije al desenvolver un chicle sabor aguacate y metérmelo en la boca-. ¿No sabes que cuando dichas obras comenzaron a representarse por actores, éstos trataban con su interpretación de asemejarse al teatro de títeres?

-¿En serio?- preguntó con una sonrisa, que el aroma del tiempo fue borrando de su cara.

-¿Cual crees que es el escritor de cuentos más universal?- le examiné.

-Es obvio que es Hans Christian Andersen- respondió muy agudo-, pero, ¿qué tiene eso que ver con las marionetas?

-¿Eres tan amable de coger ese libro? -el bueno de Lechuguino lo cogió-. Es una biografía de Andersen, ¿te importaría leer la página diez?

Y él, sumiso, leyó:

-”El padre construye un tosco teatrito de madera para su hijo; allí el niño teje sus propias historias, y se fabrica muñecos con pedazos de zueco roto. La abuela los viste con retales deslucidos, casi harapos. En la ciudad el niño lee los anuncios de los teatros. Esos títulos sugieren sus propias historias, representadas en el pequeño teatro donde, poco a poco, va formándose su verdadero hogar. En el teatrito navega hacia su propia historia que tiene refugio y cómodo asiento, y así se cierra el círculo, tras el propio teatrito de títeres. Como no conocía el mundo, lo inventó. Como no conocía a los hombres, los inventó, primero en su teatrito, para luego darlos a conocer en sus cuentos universales”.

-¿Qué te parece?- le pregunté.

-La verdad… yo… no sabría qué decirte, la verdad.

-Lorca y Cervantes escribieron para títeres…

-Entonces los chic@s de Teokikixtli no están desencaminados- admitió.

-¿Te importa leer la nota que nos han enviado?

-No, claro -cogió la nota que reposaba feliz sobre la mesa y leyó-:

- Baúl Teatro de México edita Teokikixtli, Revista Mexicana del arte de los títeres desde marzo de 1998. El próximo número saldrá en el mes de junio y lo estamos realizando sobre el tema de Los Títeres y La Literatura, así que estamos solicitando colaboración mediante material que pudieran compartir, como son pensamientos, cuentos, poemas, canciones, crónicas, reseñas de libros… Todo esto que aborde el elemento del títere o del titiritero. La fecha límite para recibir sus aportaciones es la del 30 de abril. Asimismo les solicitamos hacer partícipe a los conocidos que crean les pueda interesar participar en esta revista, como a talleristas, poetas, novelistas y público en general. Para mayor información sobre esta revista pueden visitar la página www.baulteatro.com, donde encontrarán los números y su contenido principal.

-¿Y bien?

-Tal vez mande yo alguna colaboración -dijo para sorprenderme Lechuguino.

-No olvides lo que dijo aquel grande del teatro.

-¿Qué?, ¿quien?, ¿qué dijo?

-El único y verdadero actor es la marioneta, porque no debe luchar con su ego para poder interpretar. Y el único teatro digno de llamarse tal es el realizado con marionetas.

-Un poco fuerte, ¿no?

-¿Y cuántas pobres mentes creen lo contrario?, ¿que los títeres son un arte menor, interpretado por actores frustrados que narran sus frustraciones en lenguaje infantil con historias etéreas y sin sustancia?

-Hombre, eso es fuerte también.

-La vida es fuerte -aclaró mi perro al salir de debajo de la mesa-, y los títeres son los actores más duros, los que mejor aguantan el paso del tiempo.

Lechuguino y yo nos miramos, y como es natural, luego nos desmayamos. Eso sí que era demasiado fuerte para lo que hubiese dicho un perro, aunque fuese el mío.

“El aroma del tiempo” nos envuelve en su infinitud y buceamos en la historia de la literatura, arraigada siempre en el juego del niño con su entorno. En ocasiones el juguete son las palabras que nos ayudan a viajar, y en otras son los muñecos y objetos enraizados en el cerebro más profundo, el que compartimos con los pre-humanos, quienes jugaban con sus ídolos juguete para entender y representar un mundo que les asustaba y les atraía. Hasta que con sus juegos nos inventaron a nosotros y a nuestra realidad con sus valores y creencias.

Jugamos con un universo que a su vez se combina con nosotros en un teatrito infinito que nadie sabe explicar aún cómo es.

Datos para el envío de información:

Les pedimos también que el material enviado se ajuste al siguiente formato y cumpla con los siguientes datos:

Documento de Word, tipo de letra Times New Roman de 10 puntos, escritas en mayúsculas y minúsculas. Acotaciones en cursivas o itálica o bien entre paréntesis.

Datos para el catálogo:

Nombre de la obra.
Número de personajes
Técnica para la que fue escrita
Año en que fue escrita
Estrenada en (Lugar, fecha, cuantas representaciones o si está en repertorio)
Director y grupo que la ha montado
Premios
Sinopsis
Contacto. Nombre, dirección postal, dirección electrónica y teléfonos

Si fué estrenada pueden mandar dos fotos del montaje en una resolución de 300dpi para una buena impresión o bien enviarla por correo postal.

Nota: Esta ficha debe llenarse para cada una de las obras que tengan.

Fecha límite de recepción de material: 20 de Febrero del 2004

Favor de reenviar a compañeros que conozcan y que hayan escrito alguna obra sobre títeres.

Libretos completos:

Documento de Word, tipo de letra Times New Roman de 10 puntos, en mayúsculas y minúsculas , con acotaciones en cursivas o entre paréntesis para facilitar su inserción a la revista en ésta o próximas publicaciones si así lo autorizan sus autores.

Los que no deseen que se publiquen pueden enviarla en cualquier formato para el Centro de Documentación para su archivo y consulta.

Como siempre les agradecemos su colaboración y sabemos que con ello Teokikixtli contribuye en establecer lazos de unión y comunicación entre los amantes de los títeres en México.


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