Desde Córdoba, Argentina, nos llegan rumores de algo nuevo ….

Dice la leyenda, que estando Lorca en un ensayo, dando las indicaciones para la puesta de Bodas de Sangre, subió al escenario para marcarle el ritmo a la actriz que hacia de madre, justo en el momento en que ella reniega de su hijo y escupe al suelo.

Don Federico, no conforme con la interpretación, decidió hacerla él mismo: se arremangó, se puso en posición dramática, escupió al suelo con fuerza y dijo “maldigo, maldigo este momento, pues me olvidé de ir mi ensayo de tí­teres” ….

– Mentira. -¿Cómo va a decir eso?. Estás inventando.

– Tal vez. Pero lo cierto es que a Federico Garcí­a Lorca le encantaban los tí­teres. í‰l tení­a su propio teatro, y dejó varias obras. Pero para qué te cuento esto. Tan solo bastará que te cuente que una vez estuvo en argentina, de visita y con su teatro de tí­teres; y un joven desconocido lo vio, y algo cambió en al cabeza de éste. Tanto, pero tanto, que ese joven llamado Javier vislumbró todo un universo delante suyo y supo cuál serí­a su destino. Don Villafañe comenzaba su andar.

– -¡Oh!

– Así­ fue.

– -¿Y todo esto?

-Bueno, nada. Pero me acordé. Porque resulta que el otro dí­a andaba yo por la provincia de Córdoba, la de las sierras y el cuarteto cuando, curioseando, me enteré de la inauguración de la Primer Escuela de Titiriteros Profesionales “Federico Garcí­a Lorca”.

– -¿Estudiar Tí­teres?

– Es un oficio, un modo de vida. Está bien que se creen centros de educación y capacitación de este arte. La carrera dura tres años.

– Pero -¿A quién se le ocurre …

– La asociación civil cultural La Casa del Tí­tere es la mentora del proyecto. Y decidido como estaba, fui hasta allí­. En la puerta me encontré con Graciela, que es su presidente y estaba pegando los afiches pertinentes. Conversamos un rato y luego me marché.

– -¿Y que te dijo?

– Que estaban muy contentos de poder llevar adelante este proyecto y que deseaban intercambiar material con otros titiriteros; y me dejó estas dos dirección de mail: titeresgraciela@hotmail.com o lacasadeltitere@yahoo.com.ar

– -¡Qué bueno!. Quiero ir -¿Ya empezó el curso?

– No. El dí­a 6 de Abril. Y ahora te dejo porque me voy a ver Bodas de Sangre.

– Hasta luego.

Y así­ fue, que Lorca dejó un escupitajo en el zapato del apuntador y en Córdoba fundaron un centro de capacitación, que nos espera a todos.